Así fueron los 62 días de cacería a Moreno, el jefe anticorrupción

Así fueron los 62 días de cacería a Moreno, el jefe anticorrupción

Antes de ser grabado recibiendo un soborno, tuvo acceso a expedientes contra Santos y Uribe.

Luis Gustavo Moreno (izquierda) llevaba ocho meses como director anticorrupción de la Fiscalía.

Luis Gustavo Moreno (izquierda) llevaba ocho meses como director anticorrupción de la Fiscalía.

Foto:

Óscar Bernal / EL TIEMPO

02 de julio 2017 , 01:47 a.m.

El jefe anticorrupción Luis Gustavo Moreno fue uno de los anfitriones de la cena que la Fiscalía General les ofreció a los investigadores de la Guardia Civil española que vinieron a Colombia a rastrear el escándalo por el pago de coimas del grupo Canal de Isabel II. 

Esa noche, en un restaurante de Usaquén, los españoles empezaron a hablar del caso, lo que tenía incómodo a un par de comensales que ya sabían que la DEA le respiraba en la nuca al alto funcionario.

De hecho, ya todo estaba calculado para que, ocho días después, Moreno fuera en comisión a Miami. Allí, desde el 26 de abril la DEA le alistaba un operativo para probar que le pedía un millón de dólares al exgobernador de Córdoba Alejandro Lyons, a cambio de información sobre testigos, dilatarle el caso y darle la estrategia de la Fiscalía para imputarle 20 delitos.

La carnada

Por esa conducta sus propios compañeros capturaron y esposaron a Moreno en su despacho de Bogotá, este martes y su extradición es un hecho. La orden la dio el fiscal Néstor Humberto Martínez quien ya sabía que Moreno le planteó el ‘negocio’ a Lyons apenas un mes después de posesionarse como jefe de la Unidad Anticorrupción, a cargo de temas sensibles como la corrupción en Odebrecht y los escándalos de Reficar Bioenergy y Cemex.

A este despacho llegó con un examen de polígrafo aprobado en la embajada de EE. UU. y el guiño de poderosos abogados y de los exmagistrados de la Corte Suprema Leonidas Bustos y Francisco Ricaurte.

Además, venía de ser el apoderado de políticos de la talla de Luis Alfredo Ramos y de asesorar a la Comisión de Acusaciones de la Cámara donde accedió a procesos contra el presidente Juan Manuel Santos, el expresidente Álvaro Uribe y el exmagistrado Jorge Pretelt. Y el concejal liberal de Bogotá Horacio José Serpa junto con la representante del Centro Democrático María Fernanda Cabal intentaron que fuera Personero de Bogotá, en una llave con Cambio Radical.

Pero ahora, 5 días después de su captura, ‘padrinos’ y clientes, cuyos procesos se van a revisar con lupa, han optado por guardar silencio. Un allegado a Luis Alfredo Ramos le dijo a EL TIEMPO que él no se iba a pronunciar. Solo precisó que está a la espera del fallo de la Corte Suprema para definir su futuro político y que no es cierto que el otro capturado, Leonardo Pinilla (socio de Moreno), haya heredado su defensa: “Es solo el suplente”.

Picota y ventilador

El Pinilla al que se refieren, conocido como el ‘Porcino’, es clave. “Con él, Moreno mandó a decir que estaba dispuesto a usar su posición oficial para obstruir la investigación contra Lyons a cambio de dinero”, relató el agente de la DEA Yasmany Cepero.

Y, en efecto, con cámaras y micrófonos ocultos por la DEA en la tapicería de un carro que se le entregó a Lyons, las maniobras de Moreno quedaron al descubierto en el parqueadero del Dolphin Mall de Miami, el 16 de junio pasado.

“Allí, Moreno exigió que los celulares se pusieran en el capó del carro, este se movió y cayeron. Moreno se alteró y le advirtió a Lyons que no se podían perder porque tenían datos incriminatorios”, dice la DEA. Tienen los correos encriptados que Moreno le envió a Lyons con información de expedientes y testigos.

Siete días después de ser grabado recibiendo 10.000 dólares de Lyons, la DEA solicitó a la Interpol una circular roja en su contra y el fiscal Martínez ordenó que lo capturaran a las 7:30 a.m. del martes cuando el otrora defensor de políticos de quilates y exasesor de la administración del fiscal Montealegre llegó a la oficina.
A la misma hora, el CTI rodeó otro edificio de la entidad y capturó a Pinilla, que acaba de comprar un apartamento en Montería.

“Vamos a salir bien de esta”, les dijo Moreno a los agentes que lo capturaron. Pero el viernes, cuando pasó de los calabozos del búnker a La Picota, se le vio golpeado. Se cree que se debe a que su esposa, Carolina Rico, pueda ser llamada dentro del proceso.

Ella consignó en su cuenta del banco Chase de Miami mil dólares del paquete que Lyons entregó, aparece como copropietaria de varios apartamentos que Moreno negoció en más de mil millones de pesos e ingresó a Colombia varios de los billetes del supuesto soborno.

Lyons prometió entregar a otros implicados en la corrupción en Córdoba, incluidos los del cartel de la hemofilia. En ese caso, la Contraloría acaba de descubrir que la administración del gobernador, Edwin Besaile, sigue pagando facturas falsas.

El ventilador de Lyons podría afectar a los senadores Bernardo Elías Vidal, su cuñado, y Musa Besaile, quienes lo llevaron a la Gobernación siendo un desconocido. Y la Fiscalía prepara nuevas capturas de funcionarios de la entidad de muy alto nivel.

Exfiscal pide perdón

“Sé que me equivoqué y asumiré mi error”. Con estas palabras, el exdirector Anticorrupción de la Fiscalía, Luis Gustavo Moreno, les pidió perdón a su familia, jefes y subordinados por el escándalo de corrupción del que es señalado. En una carta, Moreno asegura que va a colaborar con las justicias norteamericana y colombiana. “Caí, me equivoqué y debo asumir las consecuencias de este grave error –dice–. Sé que a cualquiera de nosotros le puede pasar, lamento haberme reunido con el investigado Alejandro Lyons”.

UNIDAD INVESTIGATIVA y REDACCIÓN JUSTICIA
u.investigativa@eltiempo.com

Córdoba sigue pagando por falsos enfermos

La Contraloría General acaba de comprobar que la administración de Edwin Besaile, actual gobernador de Córdoba, le continúa pagando a una IPS investigada por el tratamiento de falsos enfermos de hemofilia.

Siguiendo el patrón de la corrupta gobernación de Alejandro Lyons, se acaban de encontrar falsos exámenes, firmas duplicadas y pacientes inexistentes por los que la Gobernación ya ha desembolsado $ 1.525 millones.

Ese monto se une a los 53.000 millones pagados por Lyons, a quien la Contraloría le tiene abiertos tres juicios fiscales por un total de 60.000 millones de pesos.

La receptora del nuevo giro, con recursos frescos, es la IPS San José de la Sabana, la cual dice haber tratado a 14 personas que le aseguraron a la Contraloría que nunca sufrieron de hemofilia. Ni siquiera están afiliados a esa IPS ni conocen los laboratorios donde se hicieron los exámenes.

La Contraloría ya trasladó el caso a la Procuraduría y la Fiscalía, y el gobernador tendrá que responder por esos giros. Uno de los abogados que defiende a los implicados en el caso del ‘cartel de la hemofilia’ es el capturado Leonardo Pinilla.

UNIDAD INVESTIGATIVA
u.investigativa@eltiempo.com

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA