'Ejército ubicó al grupo dos días antes': Fiscalía
Por: JOHN MONTAÑO | 9:34 p.m. | 28 de Noviembre del 2011
El ente acusador recosntruyó la escena del asesinato de los cuatro uniformados.
"En el campamento la tropa encontró cinco cambuches, cada uno con una cadena y un candado (...) En el primer cambuche, boca arriba y con las manos cruzadas, se encontraba el cuerpo sin vida del teniente coronel Édgar Yesid Duarte, con dos impactos con arma de fuego hechos a corta distancia (...).
"Tres metros hacia el norte del campamento se observa boca abajo y sin vida el cuerpo del mayor Elkin Hernández, quien habría intentado huir y presentaba dos impactos de bala en la espalda (...). Cinco metros al occidente se encontraron boca abajo dos cuerpos sin vida. Se trata del sargento José Libio Martínez y el intendente Álvaro Moreno, ultimados con impactos de bala en la cabeza. Habrían tratado de esconderse en unos arbustos".
Así reconstruyó la Fiscalía la escena del asesinato de los cuatro secuestrados en selvas de Solano (Caquetá). La noche del domingo, en el Palacio de Justicia de Florencia, un fiscal le imputó cuatro cargos penales a Sandra Patricia Velásquez, 'Rosalba', la guerrillera capturada en el sitio.
En la audiencia, la Fiscalía dijo que los 56 comandos que llevaron a cabo la Operación Júpiter estaban en la fase inicial de una misión que debía reunir datos para -de confirmarse la presencia de secuestrados en el sitio- intentar un rescate, pero ya con más tropa y con apoyo aéreo.
Pero llevaban 43 días en la zona y no encontraban el rastro de los guerrilleros. Por eso recibieron orden de volver a su base el jueves pasado.
Cuando los soldados buscaban un claro para construir un helipuerto, accidentalmente ubicaron a su objetivo. El viernes, 6 soldados de la vanguardia incluso pudieron escuchar a un grupo de guerrilleros que estaban haciendo comida y lavando ropa. La Fiscalía dice que el sábado 26, "en horas de la mañana, cuando (los soldados) se dirigen al punto señalado, son detectados por la guerrilla y allí empezaron los combates".
La versión de la guerrillera capturada y la del sargento Luis Erazo, el único de los secuestrados que sobrevivió, es clave en la reconstrucción de los hechos.
La subversiva, que se acogió a los cargos de homicidio en persona protegida, secuestro extorsivo, terrorismo y rebelión, le dijo a EL TIEMPO que los rehenes estaban "desesperados y enfermos".
Aunque asegura que no participó en el crimen, señaló que había instrucciones de asesinar a los cautivos ante la eventual presencia de la Fuerza Pública: "No tuve nada que ver, pero la orden ya estaba dada".
John Montaño
Enviado Especial de EL TIEMPO
Florencia (Caquetá).
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