Experta sicoterapeuta en abuso sexual analiza este tipo de delitos
Por: MARíA ISABEL RUEDA |
Doris Estela Forero Santos sostiene que no hay programas de acompañamiento a víctimas de violación. Andrea Moreno
Foto:Doris Forero habló sobre caso Rosa Elvira, penas para violadores y efectividad de la castración.
(Nota: Entramos al ascensor del edificio con las mujeres del grupo de apoyo que voy a entrevistar. Un solo hombre entra con nosotras. Nos mira y anota: "Uy, ¿qué hago yo solo en este ascensor con tantas mujeres? ¿Alguna de ustedes quiere irse conmigo de paseo? A la que quiera la invito al parque Nacional...". Sin palabras).
¿Hay alguna estadística confiable en Colombia sobre violación?
No. Las mujeres poco denunciamos las violaciones. O porque no nos creen o porque nos da vergüenza. Nos hacen sentir culpables y, con frecuencia, encima nos 'revictimizan' sobre la situación.
¿Cómo así?
Pues que además de que somos abusadas y violadas, a veces no nos creen. O nos dicen que fue porque nos pusimos un escote o una minifalda, o sea, nos acusan de estar provocando a nuestros agresores. La estadística conocida sobre violaciones es mínima.
¿Pero es más frecuente de lo que se cree, a juzgar por los casos que usted atiende a diario?
Le puedo decir que por cada diez mujeres que atiendo, por lo menos nueve han sido abusadas o violadas desde niñas o en la adolescencia. Generalmente esas mujeres llegan por otras problemáticas. O porque no se relacionan sexualmente con sus parejas, o son agresivas, o tienen muy baja autoestima, con un grado de estrés traumático de fondo. Cuando empiezan a conversar, me ocupo de saber a qué tipo de violencia estuvieron expuestas; cómo fueron las relaciones con papá, con mamá, y a través de muchos años en esto ya me atrevo a preguntar directamente si hubo algún tipo de agresión sexual.
¿Cuáles son las secuelas del abuso sexual?
Devastadoras para toda la personalidad de un ser. Le daña su autoestima, el empoderamiento frente a la vida, le destruye totalmente la seguridad y la confianza, le daña hasta la construcción del cuerpo. Hay mujeres que se vuelven obesas a propósito para esconderse, para que nadie las vuela a mirar.
Rosa Elvira Cely conocía a su victimario....
Muchas veces existe previamente un acto de seducción por parte del violador hacia la víctima. Ese fue el caso de Rosa Elvira. Hubo un encuentro previo, una salida, y como las mujeres no tenemos esquemas de fortaleza o de confianza hacia nosotras, caemos con facilidad. Sin atreverme a ir más allá, porque no conozco el caso de la víctima en su construcción clínica, podría decir que muchas veces la persona ha sido víctima de otros abusos de infancia y por eso 'facilita' otros abusos cuando es adulta. De otro lado, somos muy desatentas. No vamos centradas en nosotras. Perdemos la billetera, la cartera, la sombrilla... y esa desatención frente a nosotras mismas nos quita prevención sobre nuestro entorno.
¿El violador ocasional también es un enfermo o se trata de un impulso momentáneo de 'machismo'?
Indudablemente es un trastornado. Pero existen varios grados. Garavito, por ejemplo, llega al extremo de ser un enfermo mental que debe estar recluido en un siquiátrico del que no debe tener salida nunca jamás, porque va a repetir el patrón. Es un sicópata. Clínicamente hay diferencias entre el violador en serie, que trae un trastorno de infancia de base, y el violador ocasional, quien es llevado a eso por situaciones que pueden ser el licor, la droga o un evento momentáneo sicótico, que puede no ser su patrón.
El caso de Rosa Elvira es peor; su violador ya había matado y lo habían dejado libre por inimputable. Jamás le hicieron un seguimiento a su caso clínico...
El caso de la sicosis se presenta con mucha frecuencia, pero no le ponemos cuidado al tema. No hay un programa de salud mental reglamentado para casos como este, no se les hace el seguimiento adecuado. El tema no es de cárcel, es de reclusión en un centro médico, porque esa persona no es apta para vivir en sociedad. La salud mental va por un lado y las leyes, por otro.
¿Y cómo se debe tratar al violador ocasional?
Hay que hacerle sicoterapia, porque es probable que también haya sido víctima de abuso en su infancia. A veces es la manera como ellos buscan hacer justicia ante los abusos que sufrieron. Una especie de venganza que no tienen necesariamente premeditada.
¿Para los violadores es recomendable, como está proponiendo el senador Roy Barreras, la castración química?
Un abusador no solamente actúa con el pene; también, con los dedos, con la boca, con la lengua, con instrumentos externos a su cuerpo para penetrar a la mujer.
¿Pero no se supone que la castración le anula el impulso sexual?
La castración química es un término utilizado para describir los medicamentos destinados a reducir la libido y la actividad sexual. Lo que se pretende es impedir que los violadores y abusadores sexuales reincidan. A diferencia de la castración quirúrgica, no se realiza un cambio en el cuerpo. Esta medida les baja su actividad sexual porque se reducen los niveles de testosterona y las fantasías sexuales. Pero la castración es una medida para los agresores. ¿Donde están las leyes para proteger a las víctimas? No hay un programa ni un acompañamiento a nivel de salud mental para las personas que han sido violadas.
¿La ley colombiana contempla penas adecuadas para un caso de violación?
La ley colombiana contempla muchas cosas que no se cumplen. No hay un programa de salud mental serio para tratar el estrés postraumático de la persona violada. No hay suficientes terapeutas formados sobre el tema. Los que nos hemos metido en esto nos hemos formado en el terreno, en el campo, con los casos.
No se aprobó la cadena perpetua para los violadores...
Eso tampoco resuelve nada. Lo que hace es silenciar más a las víctimas, porque si mi agresor es mi papá, mi abuelo, mi tío, y sé que en lugar de un tratamiento médico lo van a meter de por vida en una cárcel, me callo. Lo que hay es suficiente, pero nos la pasamos inventando leyes sobre leyes, y ahí es donde el sistema falla. Sesenta años para los violadores es suficiente. Lo que pasa es que los sueltan.
¿Cómo es la terapia tras una violación?
Lo primero, escuchar a la persona y liberarla de la culpa, porque se siente con vergüenza. Además de que fue la víctima, se siente victimaria.
Entonces, ¿es cierto que una reacción normal de la víctima de una violación es culparse a sí misma?
Sí. Porque en el momento de la violación no pudo defenderse, o porque cree que pudo haber provocado a su violador, o porque fue a determinado sitio, o porque estaba vestida de determinada manera. Y muchas veces en su entorno también la culpabilizan. ¿Por qué se fue a meter allá? ¿Por qué se vistió así? ¿Por qué salió con esa persona? ¿Por qué iba sola por la calle?
Y otra cosa terrible para una mujer violada es el rechazo que puede provocar en su entorno....
En un 80 por ciento, las mujeres violadas son rechazadas en su entorno familiar o social. Eso es devastador. Cuando construimos la sexualidad siempre la construimos desde afuera, desde lo que piensa la sociedad, lo que piensa el mundo, y no desde adentro, de lo que somos y construimos como mujeres. Culturalmente nos siguen golpeando durísimo, porque no nos han educado para nosotras sino para los otros.
¿Cuánto tiempo toma recuperarse de una violación?
Toda una vida. El proceso le ayuda a la persona a entender que no fue su culpa, que sucedió sin que probablemente se hubiera podido evitar.
¿Afecta el desempeño sexual futuro?
Indudablemente. Y muchas veces las mujeres llegan precisamente a consulta por inapetencia sexual. La persona se desestructura. Su pareja se convierte en el agresor. Pero le voy a decir: esa violación que se da por fuera del entorno familiar de la víctima es más manejable que la que se da por dentro. Toma muchas sesiones para que una persona pueda superar que un ser querido, que supuestamente la ama, se convierta en su agresor. Eso si acaso lo entiende una persona cuando crece, porque los niños llegan a pensar que lo que les está ocurriendo es normal. Me maltratas, pero como sé que me amas, luego lo dejo pasar.
¿Por eso será que las mujeres perdonan y no denuncian el abuso intrafamiliar?
Por eso el tema de esta entrevista no solo debe limitarse al asalto de un violador, sino a todo ese tipo de agresiones que las mujeres permitimos todo el tiempo, incluso desde niñas, cuando a muchas nos forman para que permitamos y toleremos las intimidaciones y abusos que luego se repiten cuando adultas. ¿Qué había socialmente de fondo en el caso de Rosa Elvira? Es probable que ella trajera consigo muchas falencias afectivas de base. Se le acerca un hombre, la seduce, cae y le cree, sale con él sin tener ni la menor idea de quién es, empieza el acercamiento, la problemática afectiva de base permite que se enamore en segundos, y cae. Ella se expuso.
¿No cae en lo que está criticando al decir que Rosa Elvira se expuso yendo con su violador al parque Nacional?
No. Que ella se expusiera y no tomara las precauciones del caso no le daba derecho a él de que la violara. Muchas les damos confianza a hombres recién conocidos en una discoteca, por ejemplo, y es cuando pasan este tipo de situaciones. No nos damos permiso de conocer primero a aquel con el que salimos. Las mujeres tenemos que aprender a tener autocuidado. Pero repito: eso no le da derecho a nadie para que nos maltrate o nos viole, aun cuando nos expongamos. Rosa Elvira sí se expuso, y su violador, que era un enfermo, se aprovechó. Y muy frecuentemente este tipo de enfermos se excitan poniendo a las mujeres en estado de indefensión. Por eso la sevicia y la tortura del caso de Rosa Elvira. Conozco casos de mujeres que encaran a sus agresores, se empoderan de la situación y descalifican a su violador, y con ello han logrado espantarlo. La indefensión de la mujer es parte de la exposición de la que le hablo.
¿La violencia sexual tiene clases sociales?
No. Lo que pasa es que en los estratos bajos hay más tendencia a la denuncia que en los altos. Mire lo interesante. En los altos se callan más los abusos y las violencias. La violación de una niña de estrato seis se oculta ante todo. La que vende dulces en la esquina arma el escándalo.
¿Cómo hacemos para que muchos hombres entiendan que esta pelea por el respeto a la mujer no se da por feminismo?
Justamente, la mejor forma son los medios. El ejemplo perfecto es el comentario del hombre del ascensor. ¿Cómo un hombre puede volver chiste algo tan doloroso?
María Isabel Rueda
Especial para EL TIEMPO
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