Hombres y mujeres que dejaron la guerra y recuperaron su vida

Hombres y mujeres que dejaron la guerra y recuperaron su vida

De 58.161 desmovilizados de grupos ilegales, cerca de 49.000 ingresaron a programas de la ACR.

fg

De acuerdo con la Agencia Colombiana para la Reintegración, en los últimos 13 años 58.161 miembros de grupos ilegales se han desmovilizado.

Foto:

Archivo / EL TIEMPO

31 de octubre 2016 , 03:04 a.m.

Yurley tiene 28 años y es de Aracataca (Magdalena). Tenía 14 años cuando fue reclutada por el Frente 19 de las Farc. Duró cuatro años como guerrillera internada en la selva y un día tomo la decisión de huir para cambiar de vida.

“Yo llegué a las Farc porque a mi familia la amenazaron, si yo no me iba con ellos mataban a mis hermanos. No sirvió de nada porque yo me fui y a un hermano mío después lo mataron, él tenía 29 años”, recuerda Yurley.

“Lo más duro para mí fue que me sacaran a mis hijos, yo tenía seis meses de embarazo de mellizos cuando me los sacaron. Me obligaron porque yo no quería, incluso ellos me daban pastas pero yo me hacía la que me las tomaba y las botaba, y casi me fusilan por eso, porque se dieron cuenta”, agrega.

Yurley conoció a su esposo en la guerrilla. A él lo iban a fusilar y ella estaba nuevamente en embarazo. Con dos meses de gestación y temiendo lo peor, ambos huyeron.

“Fue muy duro llegar a Bogotá sin conocer nada ni a nadie, pero gracias a Dios logramos salir. Yo salí de las Farc gracias a mi esposo que es como el ángel que Dios puso en mi camino, ahora vivimos juntos y hemos logrado salir adelante con la ayuda que nos dio la ACR”.

Han pasado seis años desde que Yurley y su esposo dejaron las armas. Tienen tres hijos y ella hace parte del grupo de 200 hombres y mujeres excombatientes que se graduaron el pasado jueves tras acogerse a los programas de reinserción del Estado y culminar su proceso.

“Mi anhelo es sacar a mis hijos adelante y que no vivan nada de lo que nosotros vivimos. Yo ahora soy técnica en peluquería, tengo mi propio salón de belleza y gracias a Dios ya tenemos nuestro apartamento.

La ruta de reintegración dura en promedio seis años y medio. En este lapso los desmovilizados reciben atención psicosocial, pueden terminar sus estudios de primaria, bachillerato y técnico, y además tienen la posibilidad de emprender un negocio propio.

(También: Alerta por limbo jurídico frente a amnistía para bases de las Farc)

De acuerdo con la Agencia Colombiana para la Reintegración, en los últimos 13 años 58.161 miembros de grupos ilegales se han desmovilizado. De estos, cerca de 49.000 personas ingresaron a los programas de reinserción del Estado, de las cuales 15.374 están en proceso de formación educativa y 14.697 ya lo culminaron.

Otro de los 200 reinsertados que recibieron su diploma el jueves es Jorge, quien a sus 56 años terminó una técnica en gestión empresarial en el Sena y ahora trabaja para la fundación Huésped, Mujer y Familia, que recibe a las personas que vienen a Bogotá desde otras regiones y se quieren reincorporar a la sociedad civil.

“Yo pertenecía a las Farc. Por más de 20 años en el campo de la salud y ayudando a capacitar enfermeros en la guerrilla. Mi labor era ayudar a los combatientes que salían heridos. De las Farc aprendí muchas normas y a ser muy disciplinado, a cumplir horarios y a cumplir órdenes. Pero lo que si no quisiera volver a ver son las heridas de guerra de los compañeros”, relata Jorge.

Hoy dice que se siente contento de estar en la legalidad y de poder ayudar a otros reinsertados.

“Tomé la decisión de dejar las armas porque vi que haciendo parte de este proyecto yo podía reencontrarme con mi familia y tener una nueva vida sin problemas”, manifiesta Jorge.

Del total de desmovilizados que se han acogido a los programas que ofrece la Unidad para la Reintegración, 21.856 aprobaron básica primaria; 8.051, básica secundaria; 14.734 participantes son bachilleres, y 2.754 han accedido a educación superior.

“Los que no hemos visto la guerra de frente y nos enteramos por televisión o en artículos de prensa debemos entender que estas personas no son malas o buenas, esto no es blanco o negro, hay historias de abandono, de exclusión, de inequidad, y de una cantidad de tragedias que explican porque estos hombres y mujeres estuvieron en la guerra y porque hoy quieren apostarle a construir un país distinto. La sociedad debe seguir avanzando en ese sentido", asegura Joshua Mitrotti, director de la ACR.

JUSTICIA

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA