'Reficar es el mayor desfalco en la historia de Colombia'

'Reficar es el mayor desfalco en la historia de Colombia'

El contralor Edgardo Maya revela detalles del escándalo por irregularidades en la construcción.

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En dos años habrá responsables del caso, dice Maya.

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Héctor Fabio Zamora / EL TIEMPO

11 de diciembre 2016 , 01:04 a.m.

Si alguien asegura que se acaba de descubrir el mayor desfalco en la historia del país, la reacción de quien escucha puede ser de escepticismo por vivir en una nación donde el robo, el fraude, la piratería y el engaño han sido casi silvestres, pan de cada día en toda nuestra historia.

Por ejemplo: cuando Edgardo Maya, contralor general de la República, me dice que “Reficar es el mayor desfalco en la historia de la nación”, agrega a renglón seguido que fue peor que el de la calle 26, que está por prescribir. Y luego me informa que prepara otro informe sobre el caso de Bioenergy, un proyecto de Ecopetrol para producir etanol en Puerto López, Meta.

Pero después de escucharlo y ver las pruebas y evidencias que posee, hay que reconocer que tiene toda la razón: se trata del mayor desfalco en la historia de Colombia. Tiene nombre propio: la Refinería de Cartagena o Reficar, que tardó años en ser construida. Y si esta es la historia del mayor desfalco, también es la de la más grande investigación fiscal que ha hecho la Contraloría.

(También: Hasta en los baños portátiles que contrató Reficar hubo sobrecostos)

“Después de las denuncia que hemos hecho, viene ahora la segunda parte de esta auditoría y, luego, el juicio de responsabilidad fiscal, en donde ya se sabrá quiénes son los responsables de este descalabro”.

¿Pero eso tiene consecuencias penales?

Penales y disciplinarias. Compulsamos copias a la Fiscalía y la Procuraduría.

¿Ese proceso ya comenzó?

Sí.

¿Y cuándo termina?

Queremos dar un ejemplo en este caso y tener pronto los resultados del juicio.

¿No puede ocurrir que si hubo casos de enriquecimiento, quienes se beneficiaron oculten sus bienes?

Las personas que resulten implicadas en el juicio de responsabilidad fiscal, y que hayan hecho traspaso de bienes desde el momento en que nosotros entregamos el estudio técnico sobre Reficar, serán denunciadas por la Contraloría penalmente por fraude a la ley. Ese es un sistema que está imperando en Colombia: el servidor público al que se le hacen imputaciones de carácter fiscal y tiene que responder con su patrimonio lo que hace es insolventarse.

(Además: Cinco venas rotas por las que se pierde la plata de los colombianos)

¿Esas irregularidades que usted ha recopilado y revelado son producto de qué?

Reficar es el monumento a la falta de planeación, a la improvisación y al incumplimiento de las políticas públicas. Los hallazgos valen 930 millones de dólares.

¿Pero es falta de planeación y de cuidado, o corrupción?

Cuando el servidor no cumple con su deber, incurre en una falta gravísima.

¿Pero hubo robo de dineros públicos?

Con la Fiscalía estamos viendo si hubo apropiación de dinero y comisiones; hay gastos y costos excesivos que Reficar no debió pagar nunca. Ese es el hecho grave.

(Le puede interesar: Reficar se quedó corta frente al proyecto original)

¿Gastos como cuáles?

Son 36 hallazgos. Por ejemplo: se autorizó a la empresa contratista CB&I que se podían contratar 2’256.555 horas de trabajo para el diseño y se le dio un margen de exceso en el 10 por ciento, y los señores se excedieron en 2’341.763 horas de trabajo.

¿Horas de trabajo de quiénes?

De ingenieros extranjeros que costaban 400 dólares la hora, con trabajos ejecutados en Holanda, en Egipto, en la China.

¿Y cuánto tuvo que pagar Reficar por eso?

Pagó 354 millones de dólares. Todavía el proyecto está debiendo plata. Aún hoy está pagando. CB&I, la compañía contratada para la modernización, sigue cobrando.

¿Cuánto le han pagado a CB&I por toda la obra?

CB&I se ha llevado 5.600 millones de dólares, y Reficar pagó directamente, a través de órdenes de compras, 2.400 millones de dólares; hay 930 millones de dólares en 177 contratos que no están justificados o con gestión fiscal ineficiente.

¿Con estos hallazgos culminó la auditoría?

Nooo. Esa es la primera fase. En enero arrancamos la segunda fase sobre otros 1.000 millones de dólares en contratos.

¿También en contratos con CB&I?

Claro, y de Reficar. Todavía nos falta la segunda parte.

¿Qué ha investigado sobre CB&I en sí misma?

CB&I es la compañía que la empresa Glencore contrató antes de irse. La comisionaron para que ejecutara la obra; dejaron el componente financiero y los contratistas ya enlistados. Eso lo llaman los campesinos de mi tierra “dejar el burro bien amarrado”.

¿Por qué se fue Glencore?

Porque no tenía experiencia en la construcción de refinerías y, además, invocó otras causales que nunca probó. Adicionalmente, no tuvo la capacidad para hacer el cierre financiero del proyecto, que consistía en obtener la deuda en el mercado financiero internacional.

¿Cómo se explica que la hayan contratado?

No se explica. Ahí está la falta. Por eso se va Glencore, y los señores de la junta directiva de Ecopetrol aprueban la ida de Glencore. Reficar le paga 541 millones de dólares, cuando hay unas sanciones estipuladas en el contrato por incumplimiento, que no se hicieron efectivas para la época.

¿Todas estas irregularidades fueron autorizadas por la junta directiva de Reficar?

Hay unas autorizadas por la junta directiva de Reficar y otras, por la junta directiva de Ecopetrol.

¿Ha recibido alguna respuesta por parte de quienes fueron sus miembros?

No. Le pasamos las observaciones de la actuación especial a Reficar. Un grupo sin precedentes en la Contraloría de 28 auditores, 15 de la delegada de minas y 13 auditores élite trabajaron bajo la dirección del delegado de Minas y Energía.

¿Se trataría de la denuncia del mayor desfalco en la historia del país?

Sí, no hay precedente en Colombia de irregularidades por este monto. En el país no se ha ejecutado una obra de 8.000 millones de dólares, y pasará mucho tiempo para que se haga otra de esta magnitud.

¿Y cuándo se conocerán los nombres de los responsables?

Entregaré resultados antes de irme de la Contraloría en septiembre del 2018.

Para eso falta mucho...

Absurdamente, los juicios de responsabilidad fiscal en la Contraloría demoran usualmente 5 años, y yo me estoy comprometiendo a emplear menos de 2 años. No me voy de la Contraloría sin haber definido la responsabilidad de los autores.

Buena parte de sus denuncias son contra las compañías Glencore y CB&I. ¿Cómo hará para que la autoridad colombiana afecte a empresas en Norteamérica?

Tenemos instrumentos internacionales para persecución de bienes de compañías extranjeras. No crea que estamos maniatados.

¿Instrumentos como cuáles?

Por ejemplo, este contrato tiene una alta ejecución en Houston, Texas. Semanalmente, durante dos años, partió un barco de más de 50.000 toneladas del puerto de Houston hacia Colombia con materiales de construcción. Yo le pedí al Fiscal General hacer un enlace con la Fiscalía de los Estados Unidos para investigar cómo fue el manejo de esos dineros, de esos contratos y quiénes los hicieron allá, porque hay un alto componente de la construcción de la refinería que se elaboró en esa ciudad de los Estados Unidos. El Fiscal aceptó y lo va a hacer.

¿Tienen alguna responsabilidad penal los miembros de la junta directiva de Ecopetrol en el caso de Reficar?

Eso lo determinará la Fiscalía General de la Nación.

¿Las irregularidades se limitan a la parte técnica o también en salarios?

En todo. Hay un tema en incentivos de salarios: pagaron 80.000 millones en pesos y 6 millones de dólares a contratistas y trabajadores por acelerar las obras.

¿Pero cómo es eso?

Para que terminaran. Había afán porque la obra debió culminar en agosto del 2013 y solo se hizo hasta octubre del 2015, 27 meses después. Hubo un lucro cesante de lo que debió percibir Reficar por la activación tardía de la refinería de 1.936 millones de dólares. Entonces, a los contratistas, subcontratistas y trabajadores les pagaron incentivos por 6 millones de dólares y 80.000 millones de pesos. Esa refinería llegó a tener 30.000 obreros. ¿Sabe qué descubrió la Contraloría? Que personas vinculadas a los contratistas, en calidad de obreros y trabajadores, de día construían y de noche destruían, para que no terminara la obra. Eso está probado y ya la Fiscalía está adelantando las investigaciones respectivas.

¿Pero cómo las autoridades ejecutivas de Reficar no se dieron cuenta de eso?

Eso es lo inexplicable. Como buenos ciudadanos corporativos tuvieron que darse cuenta. Hay otra falla detectada en la etapa de construcción inicial: gastos no justificados por 50 millones de dólares que llamaron “costos de diseño de ingeniería de equipos especializados”.

¿Esa plata qué se hizo?

La pagó Reficar a CB&I sin justificación alguna. No tenía por qué hacerlo.

¿Y se perdieron?

No. Se los llevó CB&I feliz. La ingeniería de detalle costó 364 millones de dólares. Dentro de tanta barbaridad hay otro caso muy curioso: el de las piezas que sobran de una construcción –usted sabe: cuando se hace una casa, sobra un tubo, un vidrio, un ladrillo–. Nosotros constatamos que sobraban 3,9 millones de unidades. Solo con avalúo del 42 por ciento de esos elementos, el monto llega a 57 millones de dólares. Haremos la valoración del 58 por ciento adicional. ¡Atérrese! La tubería que se empleó en la construcción de la refinería tiene una distancia que equivale a la que hay entre Bogotá y Santa Marta y se regresa: más de 1.000 kilómetros.

El proyecto requería un sistema muy importante de integración de tubería. CB&I hizo que le fuera adjudicado, por argumentar mayor productividad y evitar problemas climáticos si lo hacía en su sede de Island Park en Estados Unidos. Esa tubería –los racks, los niples, como llaman los maestros de obra– se construyó por parte de CB&I. Duraron 4 años, y ese fue uno de los retrasos mayores del contrato; por ese material pagaron 78 millones dólares adicionales a los 49 millones de dólares que fue la oferta inicial. Terminaron pagando 122 millones de dólares.

La causa de la demora “es que hubo problemas climáticos”, según CB&I. Reficar pagó unos dineros que no debió pagar nunca, ya que ese fue valor agregado ofrecido, tiempo y calidad. Todo esto es un daño fiscal que suma 930 millones de dólares.

¿Pero, al margen de las irregularidades halladas, el costo final de la refinería está más o menos de acuerdo con el que tiene una obra de esta dimensión?

Nooo. Hicimos un cuadro de las 60 refinerías del mundo. Fuimos descartando hasta llegar a las 9 más cercanas a Reficar: 8 en Estados Unidos y una en Italia. No hay ninguna que valga más de 4.650 millones de dólares. Están los estudios y está la lista. Esto no es cuento. Están listadas en bolsas de valores en el mundo.

¿Cuándo calcula usted que Ecopetrol terminará de pagar la refinería?

Con las utilidades de Ecopetrol en la refinería hoy, se acabará de pagar, en la proyección que hemos hecho, en el 2046. ¡Dentro de 30 años! Tendrá que pagar lo que se contrató, lo que costó la refinería: los 8.000 millones de dólares. Como no hubo controles, el asunto era: gaste, me pasa la factura y yo le pago. ¡Imagínese!

¿Reficar no tenía una auditoría internacional?

La firma Foster Wheeler, que pusieron aquí para controlar –para la gerencia de proyecto y control que contrató Ecopetrol– no hizo nada, no vio nada, no dijo nada. O mejor, en algunos casos sí decían, pero Reficar no acataba sus recomendaciones, como en lo de las facturas rechazadas.

‘El palmetazo no sirvió’

¿Todo esto originó el famoso palmetazo del ministro de Hacienda de entonces, Juan Carlos Echeverry?

Voy a mostrarle lo del palmetazo: ya se habían gastado 3.777 millones de dólares y pidieron una adición en 2009 de 217 millones de dólares; viene el palmetazo en el 2012 y en mayo, otra por 1.154 millones de dólares; en el 2013 adicionan 1.754 millones de dólares que le piden –acá el proyecto ya presentaba indicadores financieros negativos– y luego otros 752 millones de dólares en enero del 2015. Y, después, otro por 368 millones de dólares en agosto del 2015, hasta llegar a la cifra mágica de 8.016 millones de dólares.

¿Es decir que el palmetazo no sirvió?

No. Después del palmetazo vinieron más de 3.000 millones de dólares más.

¿Entonces qué va a pasar finalmente?

Va a pasar lo que tiene que pasar: los responsables tendrán que pagar. De ahí no me muevo. Vamos a llevarlo hasta las últimas consecuencias. Tendrán que pagar este desfalco hasta con sus bienes. Vamos a luchar para recuperar el máximo de dinero.

¿Y ahora qué viene?

Bioenergy, la planta de etanol de Ecopetrol en el Meta.

¿Ahí qué pasó?

Es una auditoría que estamos culminando. El viernes próximo voy a entregar el informe de mi gestión durante este año y ahí divulgaremos este tema. Atrasos, incumplimientos, sobrecostos, etc, etc....

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO

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