'Treinta y un años después no se sabe cómo murió mi madre'

'Treinta y un años después no se sabe cómo murió mi madre'

Este martes se entregaron los restos de Luz Mary Portela, desaparecida del Palacio de Justicia.

fg

Este martes se hizo la lectura de un acta y luego el acto solemne de la entrega de los restos de Luz Mary Portela, desaparecida hace 31 años.

Foto:

Leo Medina Jiménez.

08 de noviembre 2016 , 07:09 p.m.

Las palabras de Rosa Milena, hija de Luz Mary Portela sonaron a reclamo en medio del dolor de reconocer que los restos que recibió por parte de la Fiscalía de manera digna no eran los de su hermana, porque en medio del proceso de identificación se supo una sorprendente verdad, que una de las 11 personas desaparecidas hace 31 años en la toma y retoma del Palacio de Justicia era la madre biológica de Édison y Rosa, que eran nietos de Rosalbina León.

"Cuando yo tenía seis años los grandes me veían muy pequeña, pero desde ese 6 de noviembre de 1985 empecé a crecer. Ya no estaba ahí quien me cuidaba, quien me bañaba y alimentaba. Solo quedó ahí su imagen, su recuerdo y su olor. Ese olor, esa imagen y ese amor que siguió creciendo junto a mí a través de los años, fue así como Rosa Milena recordó a aquella mujer que el 6 de noviembre de 1985 salió de su casa, en el sur de Bogotá, y nunca más volvió.

Frente al Palacio de Justicia, en el centro de Bogotá, el mismo sitio en donde se produjo la desaparición de Luz Mary Portela se efectuó la entrega digna de sus restos óseos tal y como lo ordenó en una sentencia la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En la decisión también se solicitó al Estado indemnizar a los familiares de las víctimas del holocausto. (Especial:
Según el orden de la ceremonia se hizo lectura de un acta y luego el acto solemne de la entrega de los restos de Luz Mary Portela, que permanecían en un cofre de madera de color café, desaparecida hace 31 años.

Los Portela León emigraron a Bogotá en 1979, procedentes de San Bernardo, en Cundinamarca.

La identificación de la joven campesina quien fue el día de la toma que protagonizaron los subversivos a reemplazar a su mamá en la cafetería fue tarea de dos años y medio.

En febrero de 1998 la Fiscalía ordenó la exhumación de una gigantesca fosa común del cementerio del Sur de Bogotá, en donde se sabía habían sido sepultadas las víctimas no identificadas del holocausto.

Los forenses designados para el rescate de los restos buscaron entre 261 hombres, niños y mujeres sin identificar los restos de los del trágico episodio de la Plaza de Bolívar.

Medicina Legal determinó en el proceso que hubo un error y que el cuerpo de Luz Mary Portela fue confundido con el de otra persona, por el de Libia Rincón Mora –una auxiliar judicial de uno de los magistrados–, quien también fue víctima del holocausto. Sus mismos familiares la recibieron y dijeron entonces que la habían reconocido por el botón de la falda que ese día llevaba puesta. Ellos también confundieron el cuerpo calcinado.

Sin embargo, recientes pruebas de ADN determinaron otra cosa que el cuerpo que le habían entregado a los Rincón Mora no era el de Libia, que era el de la joven de la joven empleada de la cafetería, Luz Mary Portela.

Por lo ocurrido y por las inexplicables desapariciones la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) responsabilizó al Estado colombiano por la suerte de estas personas, que fueron reportadas como desaparecidas.

El fallo señala que los desaparecidos forzadamente fueron Cristina del Pilar Guarín Cortés, David Suspes Celis, Bernardo Beltrán Hernández, Héctor Jaime Beltrán Fuentes, Gloria Stella Lizarazo Figueroa, Luz Mary Portela León, Lucy Amparo Oviedo Bonilla y Gloria Anzola de Lanao.

También es responsable de la ejecución extrajudicial y desaparición forzada de Carlos Urán Rojas.

Así mismo, el Estado colombiano fue responsabilizado de la "violación al deber de garantizar el derecho a la vida" de Ana Rosa Castiblanco Torres, cuyo cuerpo fue hallado en una fosa común 16 años después de los hechos, y de Norma Constanza Esguerra Forero, cuyo paradero aún se desconoce.

También violó la libertad personal en las detenciones de Yolanda Santodomingo Albericci, Eduardo Matson Ospino, Orlando Quijano y José Vicente Rubiano Galvis.

El Estado también violó el derecho a la integridad personal "por las torturas" cometidas en perjuicio de Santodomingo y Matson y por los "tratos crueles y degradantes" contra Quijano.

En cuanto a indemnizaciones, la Corte fijó 100 mil dólares por cada una de las 11 desapariciones forzadas, 80mil dólares para las parejas o hijos de cada víctima y 40 mil dólares para hermanos.

Además, 80 mil dólares para cada víctima de tortura y tratos crueles y 15 mil dólares para cada una de sus familias, entre otras indemnizaciones. La Corte señala que las personas salieron con vida del Palacio y luego no se supo nada de ellos.

JUSTICIA
Justicia@eltiempo.com

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA