Nuevos 'super-CAI' vigilarán puntos clave de la periferia de Medellín
Por: MEDELLÍN | 9:39 p.m. | 08 de Septiembre del 2011
El CAI de El Salado está en los límites de la comuna 13. En la obra, entregada ayer, la Alcaldía de Medellín invirtió $ 970 millones.
Foto: Daniel Bustamante / EL TIEMPOEl del Salado, entregado por el nuevo Mindefensa, es el séptimo en los alrededores de la ciudad.
Para llegar a La Cruz, un barrio empinado en la cresta del nororiente de Medellín, solo hay dos vías sinuosas y estrechas, tanto que por trechos la empresa que administra los microbuses que suben a estas postrimerías, donde la urbe se une con el campo, tiene que poner personas con radios para que avisen con tiempo y no se forme un embotellamiento.
Pensar en que un Policía fuera allí de noche, o incluso de día, era asunto de locos, pues si la vía no se bloqueaba por un deslizamiento o un accidente, era factible que los reductos milicianos lo encendieran a plomo.
Lo mismo ocurría en seis sitios más de la capital antioqueña considerados corredores, por donde guerrilleros y miembros de bandas criminales entran y salen hacia la vía que da al puerto de Urabá, a la autopista Medellín-Bogotá y al norte del departamento.
Por eso, la última estrategia de la Alcaldía para blindar a la ciudad fue construir siete super-CAI en los sectores de El Progreso, La Loma (occidente), Bello Oriente, Carambolas, La Avanzada, La Sierra (oriente), y desde ayer El Salado, en la comuna 13, que fue entregado por el ministro de la Defensa, Juan Carlos Pinzón, y el director la Policía, general Óscar Naranjo.
"Aquí hay retos de seguridad y se están afrontando. Estas son políticas concretas y de concreto para ello", señaló el ministro Pinzón, refiriéndose al nuevo CAI.
El Ministro, además, anunció que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) hará un aporte para traer al país a expertos internacionales para que muestren algunas experiencias exitosas en seguridad que podrían aplicarse en Colombia.
Los CAI periféricos no son comparables con los que se ven en las zonas urbanas, que son simples casetas. Estos cuestan entre 800 y mil millones de pesos. A la vez que tienen el blindaje de un búnker, con muros en concreto reforzado y ventanería blindada, son cómodos para los policías (con cuartos de descanso, cocineta y baños) y amigables con la comunidad, pues tiene sala de reuniones, oficina de atención al público y jardines.
"En unión con la Policía se decidió que, si bien era necesario hacer algunos ajustes en la infraestructura central, era muy urgente consolidar la presencia en la periferia y se llegó al concepto del CAI periférico", explicó el secretario de Gobierno, Felipe Palau.
Toda la infraestructura de super-CAI se complementa con el frente de Carabineros en el corregimiento Santa Elena, dos subestaciones de Policía en los corregimientos Pajarito y Altavista (esta última por entregar en 10 meses) y la estación que se construye en el barrio Buenos Aires.
Según la Policía Metropolitana, este año los super-CAI registran como resultado 216 capturas en flagrancia y 30 por orden judicial; 28 armas de fuego decomisadas, lo mismo que casi 76.000 dosis de droga; la recuperación de 12 motos y de 3 carros robados, y 11 casos de mercancía hurtada que se recupera.
REDACCIÓN MEDELLÍN
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