Mayo 1 de 2008
Salir del país por amenazas evalúan miembros de la Corporación Nuevo Arco Iris
Lo más probable es que Laura Bonilla, una de las investigadoras amenazada, lo haga por un tiempo y León Valencia, su director, no descarta del todo esa posibilidad.
"Es que ya no se trata de amenazas sino de información de un plan para atentar contra la gente de Arcoiris obtenida a través de una fuente confiable", dice.
Larga cadena de indicios
Pero las presiones empezaron en marzo del año pasado, en la misma cárcel de Itagüí. "Supimos, por una tercera persona, que allí había la decisión de los jefes paramilitares de actuar contra nosotros" -cuenta Valencia-. En mayo hubo señales preocupantes y en septiembre llegaron amenazas por correo electrónico dirigidas contra Valencia y Bonilla.
Para ese momento, la investigación académica sobre las votaciones de varios congresistas en las elecciones del 2002 en zonas de influencia 'para' ya empezaba a ser mencionadas en providencias de la Fiscalía y, sobre todo, de la Corte Suprema de Justicia.
"No pueden descartarse influencias de políticos en las amenazas; algunos están muy molestos. Pero lo que hicimos nosotros fue una cosa superada por la realidad. Fue un trabajo académico del 2004 al 2005 que se entregó cuando no había una investigación penal", dijo el director de la corporación.
Agregó que "nosotros tenemos un pasado ligado a la guerrilla y a un acuerdo de paz y eso quizás es un factor (de las amenazas) Pero el factor inmediato es la investigación sobre la parapolítica".
En su concepto, "el caso de Arcoiris es una paradoja tremenda. Tenemos amenazas por la parapolítica y también aparece cada cierto tiempo en 'Anncol' una posición muy fuerte de las Farc contra nosotros. Nos atacan de un lado y del otro".
Se reforzaron medidas de seguridad
El vicepresidente Francisco Santos y el propio presidente Álvaro Uribe, a través del consejero Jorge Mario Eastman, se enteraron de las presiones contra Valencia y su equipo.'No es asunto de escoltas': Claudia López
Claudia López, quien junto a Nuevo Arco Iris hizo las primeras investigaciones sobre la parapolítica, dice que no ha recibido ninguna amenaza concreta contra su vida, aunque en el 2006 le llegaron algunos anónimos:
"Pueden ser paramilitares, políticos en la cárcel, guerrilla... Puede ser mucha gente pescando en río revuelto. La oficina de Envigado ha dejado saber en dos ocasiones que pretende atentar contra León y Laura. ¿Pero quién es la oficina de Envigado? Esa es una oficina de sicarios que hace mandados. Entonces, ¿a quién le están haciendo mandados?", afirma."Nos han apoyado con escoltas, pero eso no va a proteger nuestra vida. Lo que va a protegerla es que se entienda que nuestro trabajo es legal y legítimo y que pública, política y socialmente se acepte que se puede hacer investigación en Colombia sin que a uno lo amenacen; que haya un rechazo firme de quienes tienen poder político a esas presiones", agrega.
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