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En exclusiva para EL TIEMPO, cuenta con sus propias palabras de qué manera transcurrió cada uno de los cinco días que vagó por la espesura de los Montes de María.
El 31 de diciembre amaneció como cualquier domingo. Siendo víspera de Año Nuevo, le pregunté a una guerrillera cómo iba a ser la fiesta. Me contestó que no iba a haber. Me extrañó la respue (...)
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