[an error occurred while processing this directive]
Comente esta nota Enviar a un amigo Versión imprimible Error ortografía Reducir fuente Fuente predeterminada Ampliar fuente

Septiembre 15 de 2006

Benedicto XVI desata ira musulmana en la que era una apacible visita a su tierra natal

Su citación de un diálogo histórico entre un emperador bizantino y un erudito persa causó revuelo, pues se considera una crítica directa contra Mahoma, el profeta islámico.

"En el crepúsculo del 13 de septiembre, en la Universidad de Ratisbona (Alemania), Benedicto XVI volvió a ser Joseph Ratzinger, el teólogo crudo y analítico que dictó cátedra en esas mismas aulas durante casi una década entre 1969 y 1977. Por eso, sus palabras han llegado a todo el mundo y han suscitado toda clase de interpretaciones". 

Así describe uno de los 500 asistentes la presencia y actitud del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica durante la conferencia que dictó el miércoles en el alma máter de la pequeña ciudad bávara, adonde llegó acompañado de su hermano, el también sacerdote George Ratzinger, con quien minutos antes había sostenido "una larga y relajada conversación de hermanos de padre y madre y en la fe".

El tema de la conferencia Papal fue anunciado por el Vaticano como una reflexión sobre "la razón y la fe". Durante la misma, el Papa citó apartes de un diálogo histórico del emperador bizantino Manuel II con un estudioso persa, en el año 1391 en Ankara, hoy capital de Turquía.

"Muéstrame lo nuevo que ha traído Mahoma y ahí sólo encontrarás cosas malas e inhumanas como la que ha ordenado difundir con la espada la fe que predica... A Dios no le gusta la sangre". A este parlamento del emperador, el Papa agregó: "(...) No actuar racionalmente se opone a la esencia de Dios" y además: "Usar la razón y creer en Dios no son opuestos". 

Y basado en ello condenó la violencia como medio de propagación de la fe y descalificó cualquier tipo de violencia en nombre de Dios. "Indudablemente, la fe tiene que rendirle cuentas a la razón", concluyó el Papa en la primera parte de su conferencia.

En ella, no obstante, en ningún momento se refirió a problemas contemporáneos como la lucha contra el terrorismo internacional, el conflicto en Oriente Medio o la reciente conmemoración del ataque islamista a E.U., el 11-S.

En el mundo musulmán, el hecho desencadenó una oleada de irritación. "No puede considerarse como útil la visita de quien así se expresa del Profeta del Islam", dijo desde Ankara el presidente de la Oficina Central de asuntos religiosos de Turquía, Ali Bardakoglu, refiriéndose al primer viaje de Benedicto XVI a ese país, el 28 de noviembre de este año. "Indudablemente es necesario que él ofrezca una disculpa", comentó.

En el mismo tono hablaron dignatarios islámicos en Kuwait, Marruecos y Pakistán. El Presidente del Consejo Central del Islamismo en Alemania, Aima Mazyek, desde Fráncfort, anotó: "Me queda muy difícil aceptar que precisamente el máximo jerarca católico venga a hablar de estas cuestiones, en lugar de recordar que la historia de su religión está llena de actos sangrientos, y para eso solo basta recordar las cruzadas".

Su homólogo, el Presidente del Consejo Central del Islamismo en Francia, Dalil Boubakeur, lamentó lo que calificó como la "falta de tacto del Sumo Pontífice".

Ayer, el Vaticano buscó aplacar las protestas del mundo musulmán al afirmar que el Pontífice respeta al Islam, pero "rechaza las motivaciones religiosas de la violencia", aseguró el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi. "El Santo Padre no tenía en absoluto la intención de hacer un estudio en profundidad sobre la Yihad (...) y aún menos ofender la sensibilidad de los creyentes musulmanes", insistió.

A comienzos de este año, el mundo musulmán protestó violentamente por las que consideraron unas viñetas ofensivas al Profeta Mahoma, publicadas en un periódico danés.

El viaje por la nostalgia de Benedicto XVI
La visita de Joseph Ratzinger a Baviera, la región más católica de Alemania, donde nació, se crió, se hizo sacerdote y teólogo, estaba planeada desde cuando fue proclamado como primer Pontífice alemán en 200 años.

Por eso, la visita de seis días del Papa a su patria chica, preparada por las autoridades eclesiásticas de Baviera y El Vaticano, tuvo un carácter semiprivado. Y era sobre todo un viaje muy personal y apacible del Sumo Pontífice, por los lugares que lo vieron crecer y convertirse en el hombre más poderoso de la Iglesia Católica.

Así, el sábado fue recibido en Múnich por la canciller, Ángela Merkel y el ministro presidente de Baviera, Edmud Stoiber.  Después, el Papa dió un paseo por el centro de Munich y se detuvo en la Plaza de María, donde oró por el incremento de las congregaciones Marianas.

Ante una multitud de 500 mil peregrinos de Alemania, Austria, Suiza, República Checa y Eslovaquia, el domingo ofreció una Eucaristía en la que pidió a la juventud "ser guardiana de la fe y la reconciliación mundial".

De Munich salió hacia las ciudades provinciales de Altötting , Frisinga y Ravensburgo, donde, según sus propias palabras, se produjo su "crecimiento como persona y pastor de la Iglesia".

Su presencia en Ratisbona, este miércoles, estaba marcada en el cronograma de su visita como un día "muy especial". Benedicto estuvo a solas en la tumba de sus padres y habló con su hermano George, también sacerdote. Sin embargo, ese día de planeada soledad, habría de convertirse en el de mayor trascendencia internacional a raíz de una conferencia en la universidad local.

PATRICIA SALAZAR
PARA EL TIEMPO
DESDE BERLÍN
 

Enviar a un amigo
Enviar a un amigo
Reporte de errores
Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.
Error de ortografía

Publicidad

Enlaces de texto

Nuestra red de portales

COPYRIGHT © 2006 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.

Miembre GDAMiembro de GDA. Grupo de Diarios América.