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Lo que no muestran las estadísticas de divorcios

Viernes 20 de enero de 2017
Salud

Lo que no muestran las estadísticas de divorcios

De cada diez parejas, tres se divorcian y un porcentaje alto lo hacen en los primeros tres años.

Por:  MARÍA ELENA LÓPEZ | 

En Colombia, por cada diez matrimonios, hay tres divorcios.

Foto: 123RF

En Colombia, por cada diez matrimonios, hay tres divorcios.

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Un reciente informe de la Superintendencia de Notariado y Registro indica que los divorcios en el país siguen en aumento.

De cada diez parejas que se casan, tres se divorcian y un porcentaje muy alto de las que se separan lo hacen en los primeros tres años, incluso muchas de ellas ya tienen un niño pequeño.

Estas cifras inquietan, pues la separación, a pesar de ser una opción legítima, constituye un evento de gran impacto en la vida de la mayoría de las parejas que se ven abocadas a esta decisión. Es una situación compleja que tiene efectos legales, económicos, sociales, familiares y, sobre todo, emocionales.

Aunque en general el hecho no se toma como un inconveniente menor, hoy parece haber muchas razones, además de las tradicionales, como la infidelidad y las dificultades sexuales, que llevan a que las parejas se separen cada vez más temprano.

Por un lado, hombres y mujeres tienen unas altas expectativas acerca de lo que significa compartir la vida con alguien, basados, en muchos casos, en una idea de bienestar personal que con frecuencia choca con algunas dificultades propias de la convivencia.

De otra parte, el deseo de hacer que coincidan los proyectos de unos y otros, la autonomía para tomar sus propias decisiones –que incluye también el manejo del dinero y el tiempo libre– y el uso de la tecnología en la que cada vez más las personas están inmersas lleva a que rápidamente uno o los dos miembros de la pareja llegue a la conclusión de que la persona con la que se casó no es la indicada.

A esto se añade la facilidad con la que hoy se cuenta para tramitar una separación (cuando esta tiene lugar de mutuo acuerdo), lo cual hace que la posibilidad del divorcio como una salida a los conflictos de pareja esté más a la mano.
Sin embargo, las crecientes estadísticas, y esto es más preocupante, no siempre coinciden con la realidad en términos de que el acuerdo inicial de separación lleve a divorcios “civilizados” en los que ambos, a pesar de las tensiones que conlleva la decisión, logren superar con buenos recursos emocionales esta etapa de sus vidas.

Lo que veo a diario en mi consulta como psicóloga de familia y pareja es que en cambio de disminuir los conflictos, estos se exacerban. Se siguen librando batallas que perpetúan incluso los problemas que fueron motivo de la ruptura y haciendo difíciles los convenios y las negociaciones que deben lograrse.

Esta mezcla de sentimientos de rabia, frustración o impotencia resulta letal para todos, pero especialmente para los hijos.

Estos terminan asumiendo roles que no les corresponden, sufriendo la ausencia de sus padres o quedando atrapados en medio de las peleas de los adultos.

Estar separado de la persona con la que se ha convivido un tiempo y compartido sentimientos profundos es un proceso de aprendizaje que requiere voluntad, sensibilidad e inteligencia.

Aunque no hay una receta para un divorcio sin dificultades, sí es posible afrontarlo positivamente cuando ambos ponen de su parte y se hacen cargo de lo que les corresponde.

MARÍA ELENA LÓPEZ
Psicóloga de familia. www.inteligenciafamiliar.com
Para EL TIEMPO

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