Para visualizar correctamente nuestro portal debes activar Javascript en tu equipo.


Revisa en tu configuración que el javascript esté activado

Recarga la página para poder visualizarla

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

El 'oso' de usar anglicismos en la oficina para descrestar

Domingo 4 de diciembre de 2016
Educación

El 'oso' de usar anglicismos en la oficina para descrestar

A causa de la globalización y el esnobismo el lenguaje cotidiano se llenó de expresiones rebuscadas.

Por:  FEDERICO ARANGO | 

El fenómeno se presenta con mayor intensidad en ambientes como los de la publicidad y las demás industrias que son tan creativas como digitales.

Foto: Ilustración: Lieth Méndez

El fenómeno se presenta con mayor intensidad en ambientes como los de la publicidad y las demás industrias que son tan creativas como digitales.

0

compartidos

Una de las consecuencias no previstas de la globalización es la paulatina transformación del castellano. Cada vez son más los que, pese a dominar la lengua de Cervantes, ven la necesidad de asistir a reuniones de trabajo con un diccionario español-inglés bajo el brazo, como tabla de salvación para no naufragar en un mar de términos alquilados de la lengua de Shakespeare. Otras veces, y no pocas, se trata de híbridos esperpénticos, que harían convulsionar a dúo a Cervantes y a Shakespeare.

El fenómeno se presenta con mayor intensidad en ambientes como los de la publicidad y las demás industrias que son tan creativas como digitales. No es nuevo ni Colombia es el único país donde ocurre, es bueno advertirlo, así como que hace cien años pasaba lo mismo, pero con el francés como origen predominante de los extranjerismos. Hoy seguimos viviendo en una sociedad esnobista, de ADN ‘aspiracional’. Y mientras esto no cambie, usar palabras que pocos entienden para separarse de la masa seguirá siendo una tentación.

“Los extranjerismos son bienvenidos cuando nombran un objeto que carece de designación en español. Lo inaceptable es cuando desplazan sólidas palabras castellanas. Es un crimen de lesa lengua llamar ‘bullying’ al viejo matoneo”, comenta el periodista Daniel Samper Pizano, miembro de la Academia Colombiana de la Lengua.

Roberto Palacio, filósofo y escritor, cree que con el uso de estos términos se busca darle una nueva aura a lo viejo. “Como los ‘muffins’: hoy nadie lo va a invitar a uno a comerse unas magdalenas”, explica. Él encuentra que su origen está muy ligado a los ‘booms’ tecnológicos y cree que al utilizarlos muchos buscan proyectar “una sombra de poder” sobre su interlocutor.

Para Samper, en más de un caso existe “una voluntad expresa de desprestigiar el español”. Ejemplo de esto, afirma, es el norte de Bogotá, “lleno de avisos en inglés: ‘Home delivery’, ‘After hours’, ‘Free drinks’, etc. Lo que se pretende es dar al negocio un aire de sofisticación chimbo y cobrar mucho más caro las mercancías”. (Lea también: El acoso de la palabra)

Lo mismo ocurre, en su opinión, con los nombres de los centros comerciales: “No se llaman Plaza San Fernando, por ejemplo, sino San Fernando Plaza. Es un ejercicio de mercadotecnia para darse ‘prestigio’ a costa del español”.

Pero quienes presentan el índice más alto de palabras rebuscadas por frase son aquellos que tienen como dogma el ‘confunde y reinarás’, incluidos asesores, motivadores, ‘coaches’ y expertos en áreas tan vaporosas como el ‘social media’. Se los ve con frecuencia de ‘speakers’ presentando envolventes ‘slides’ en ‘workshops’ (traducción: suelen embaucar a punta de diapositivas en talleres empresariales). (Lea aquí: Moda / El lenguaje en el tiempo)

Lo cierto es que actualmente muchos necesitan de traductor simultáneo para saber a qué se refiere el jefe cuando les pide participar en “una ‘call’ para hacer un ‘brainstorming’ sobre los ‘benchmarks’ para el Q1”, es decir, una llamada grupal para ver con quiénes de la competencia hay que estar pilas el próximo trimestre. Son los mismos que tienen que llamar al primo bilingüe luego de que un colega propone un “meet & greet en el mall”, en lugar de decirle que por qué no se ven para echar tinto en el pasaje debajo de la oficina. En algunos casos, hay que reconocerlo, los términos aún no tienen traducción, por lo que su uso es inevitable. En otros, argumentan quienes más recurren a ellos, se trata de no enredarse y facilitar la comunicación: si todos en la sala saben que hay que hacer un ‘brainstorming’ para ver cómo se monta un ‘crowdfunding’, ¿qué necesidad hay de decir que estamos acá para dar ideas sobre cómo juntamos platica?

Estas muletillas posmodernas sirven incluso para enmascarar prácticas que producen algún grado de rechazo social. El que antes, avergonzado, reconocía que se estaba lagarteando un puesto con un ‘duro’, hoy dice con orgullo “que le hizo un ‘push’ a su aplicación con un senior”.

Es tan robusta la tendencia que nadie debe sorprenderse si muy pronto vemos a esta terminología penetrar el terreno del amor. A personas quejándose de que generan mucho ‘empowerment’ pero cero ‘engagement’ entre sus compañeros de sábanas, o de que su relación necesita urgentemente un ‘call to action’, o a parejas citando a un ‘face to face’ para discutir un ‘issue’. Así mismo, no descarten que, tras la firma del acuerdo de paz, las Farc les pidan un ‘feedback’ a quienes son de su 'target', para su nuevo ‘branding’. Eso sí, ASAP.

A

Approach: enfoque, aproximación. “Me tomaré este aguardiente antes del primer ‘approach’ ”.

ASAP (as soon as possible): corriendito. “Quiero su carta de renuncia ASAP”.

Awareness: conciencia de algo. “Es grande el ‘awareness’ respecto del apretuje en Transmilenio”.

B

Brainstorming: echada de corriente, lluvia de ideas, hablar paja. “Hagamos un ‘brainstorming’ a ver cómo le ponemos al cachorro”.

Brief: resumen. “No alcanzo a verme ‘El abrazo de la serpiente, mejor dame un ‘brief’ ”.

C

Call: conversación telefónica. “Cuando se despidió, ella me dijo: ‘Tengamos un ‘call’ cuando quieras’ ”.

Catch up: actualizar. “Me paró un policía a pedirme la técnico-mecánica y me demoré. Dame un ‘catch up’ del primer tiempo”.

Community manager: ‘chateador’ remunerado. “Mijo, usted todo el día pegado de ese ‘bichiraco’. Ni que fuera un ‘community manager’ ”.

Cluster: enclave. “En los alrededores del estadio existe un ‘cluster’ de revendedores”.

Copy: tiro, idea contundente. “Qué gran ‘copy’ fue ese de ‘El poder para qué, del maestro Echandía”.

D

Deadline: fecha límite. “El ‘deadline’ para la entrega del deprimido de la 94 hace reír más que Don Jediondo”.

‘Disruptivo’ (por disruptive): que genera rupturas bruscas. “El ataque de Nairo Quintana fue muy ‘disruptivo’ para el pelotón”.

E

Empowerment: empoderamiento. “Ver que consignaron la quincena genera mucho ‘empowerment’ en el asalariado”.

Entrepreneur: emprendedor. A veces, polémico empresario. “Mucho gusto, Miguel Nule. Llámame ‘entrepreneur’.

F

Fat friday: viernes de tragadera. “Como que James está organizando ‘fat fridays’ en el Madrid”.

Fellowship: rosca. “Maturana y ‘Bolillo’ tenían montado un ‘fellowship’ paisa en la Selección”.

Friendly reminder: recordar por las buenas. “Devuélveme el elefantito de peluche que te regalé, porque esto terminó. Es un ‘friendly reminder’ ”.

FYI (for your information): Para que lo tenga en cuenta, mijo. “FYI: recojan agua que mañana lavan tanques todo el día”.

G

Goodwill: reputación positiva. “El ‘goodwill’ de Samuel Moreno y el del árbitro que anuló el gol de Yepes están en el mismo nivel”.

Gourmet: con ínfulas de sofisticación. “Ponle una cereza marrasquino al tamal para darle un toque ‘gourmet’ ”.

I

Input: idea. “Dame más ‘input’ para ver cómo convencemos a Uribe de que apoye el proceso”.

Issue: problema. “No tengo ningún ‘issue’ con que abras perfil en Tinder”.

J

Jean Day: día de atuendo informal. “El presidente Santos se lo pasa en ‘jean day’ ”.

L

Look and feel: la apariencia, la fachada. “Ordóñez quiere un ‘look and feel’ muy conservador para el sitio web de la Procuraduría”.

M

Major issue: un lío madre. “Lo de Steve Harvey y Ariadna Gutiérrez fue un ‘major issue’ ”.

Mindfulness: estar mosca, concentrado, pilas. “A los mexicanos les toca aplicar vigilancia ‘mindfulness’ para que no se les vuelva a volar el ‘Chapo’ ”.

O

Outsourcing: asesoría externa. “Los del ‘outsourcing’ dijeron que había que reducir la nómina a la mitad”.

R

Road Map: hoja de ruta. “Es la hora en que Pékerman no tiene claro el ‘road map’ ”.

S

Social media: el ‘Feis’ y otras redes. “Uribe es el ‘chacho’ del ‘social media’ ”.

Speaker: conferencista. “Si hay paz, muchos ‘speakers’ que hablan de la resolución de conflictos van a quedar varados”.

Slide: diapositiva. “Prepara ahí un par de ‘slides’ para descrestar al cliente”.

Startup: un negocito que me inventé. “No. Respeta. No le digas carrito de perros, dile ‘startup’.

T

Testear: probar. “Hay que testear a Bacca en el puesto de Falcao”.

Top of mind: “Peñalosa está en el ‘top of mind’ de Petro”.

Top of heart: “Transmilenio está en el ‘top of heart’ de Peñalosa”.

Touch base: reunión de seguimiento. “La comisión de alto nivel de Santos para la Policía no ha tenido muchos ‘touch bases’ ”.

Trendy: de moda. “Pilas, que los tenis de ‘Timo’ se van a volver ‘trendy’ ”.

Y no son solamente los anglicismos

De la mano con el auge de palabras prestadas del inglés, se vive otro fenómeno basado en un uso entre inadecuado y estrambótico de términos que no necesariamente provienen de otras lenguas. Con frecuencia se leen en las redes sociales reclamos de ciudadanos desconcertados o estupefactos –los más puristas– porque en el banco les dieron una lista de documentos para “aperturar” una cuenta de ahorros. Quizás ese funcionario también es de los que les piden a sus colegas “direccionarle” un email.

Muy común también es el abuso sistemático del verbo escalar, en particular en las líneas de atención al cliente o 'call centers'. Sus operarios suelen prometerle al agobiado interlocutor que “van a escalar su caso”. Ocurre algo similar con el verbo validar, que según la RAE significa “dar fuerza o firmeza a algo”, pero que en el universo de la atención al cliente se ha convertido en comodín lingüístico. “Permítame validar su petición”, “antes de presentar el reclamo debe validar el pago”, etc. Como el retamo espinoso con la flora del altiplano, el verbo validar ha logrado arrasar en los últimos años con la diversidad natural del lenguaje, logrando la extinción de por lo menos una decena de verbos.

FEDERICO ARANGO
Subeditor de Opinión de EL TIEMPO

Publicidad

MÁS NOTICIAS

Temas relacionados a esta noticia

Anterior

En sus 130 años, la U. Externado entrega estudio sobre minería

Siguiente

El diccionario habla más colombiano

ÚLTIMAS NOTICIAS

Publicidad

Publicidad