Para visualizar correctamente nuestro portal debes activar Javascript en tu equipo.


Revisa en tu configuración que el javascript esté activado

Recarga la página para poder visualizarla

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

'Hobby' / El lenguaje en el tiempo

Domingo 11 de diciembre de 2016
Educación

'Hobby' / El lenguaje en el tiempo

0

compartidos

Pregunta: ¿Existe traducción para la palabra inglesa hobby, que tanto se ve en las entrevistas personales? Jorge A. Torres.

Respuesta: Sí existe. Los diccionarios de la Academia, como el DLE y el Panhispánico proponen afición o pasatiempo. Si se trata de una entrevista a un personaje, se puede preguntar “¿A qué dedica el tiempo libre?”, “¿En qué gasta sus ratos de ocio?”, “¿Qué hace en sus horas libres?”. Otras palabras con las que se puede jugar para evitar este anglicismo son recreo, diversión, descanso, relax.

¿Y no podría ser palabra española con que solo la Academia le diera el visto bueno? No, no puede serlo, porque la morfología léxica de nuestro idioma no admite la doble b ni la i griega final si no va precedida de otra vocal, como sucede en convoy, ley, Paraguay, Camagüey. De hecho, voces inglesas terminadas en i griega sin otra vocal precedente, como pony, dandy, sexy, se adaptan al español cambiando la i griega por i latina, poni, dandi, sexi. Lo que no tendría problema es la hache sonora inicial, que ya tenemos en voces españolas como Hawái, hámster, hándicap.

Alguien se preguntará por qué, entonces, hobby está registrada en el DLE si no es palabra española. La explicación es que DLE registra también con lema propio los extranjerismos más usuales, pero estos vocablos están en cursiva, resalte tipográfico con el que se advierte que no son voces españolas. Es lo que sucede con algunos términos italianos, mezzosoprano; franceses, tour; alemanes, leitmotiv, y sobre todo ingleses, thriller, whisky, standing, y latinos, statu quo, totum revolutum, ad infinitum.

Desvalijen

Cita: “Me preocupa mucho que lo desvaligen” (Jeroglífico).

Comentario: Comentario: Si el infinitivo termina en -ger, -gir, como coger, dirigir, se conserva la g en las terminaciones en las que siguen e, i, cogerán, cogimos, dirigen, dirigirá, y se cambia la g por j, en las que siguen a, o, cojamos, cojo, dirijamos, dirijo, lo que tiene toda la lógica del mundo, si se advierte que el cambio ortográfico se hace para mantener el sonido.

Lo contrario no sucede. Si el infinitivo del verbo termina en -jar, -jer, -jir, como desvalijar, tejer, crujir, en ninguna de su terminaciones la j cambia a g, desvalijo, desvalija, desvalijen, tejerás, crujiese…

La dificultad ortográfica estriba en que la sílabas ge y je suenan igual, gerente, jefe, lo mismo que gi y ji, gigante, jirafa. Una consecuencia de no tener bien identificada esta realidad fonética es que se pronuncie equivocadamente /cónyugue/, /úgui/, /sufraguísta/, en vez de /cónyuje/, /úji/, /sufrajísta/ cuando se leen en voz alta las palabras cónyuge, UGI, sufragista.

Fernando Ávila
Experto en redacción y creación literaria.

Publicidad

Temas relacionados a esta noticia

Anterior

Harvard abre 98 cursos gratuitos para estudiar en línea

ÚLTIMAS NOTICIAS

Publicidad

Publicidad