Buen provecho, patriotas / El caldero
Por: SANCHO |
A pesar de sus bondades, la comida típica colombiana estuvo durante mucho tiempo -contadas excepciones- ausente de los grandes restaurantes. Como si acaso dudáramos de lo buena que es.
Hasta que unos pocos cocineros y uno que otro crítico gastronómico empezaron a destacar sus cualidades y a decirnos que debíamos estar orgullosos de ella.
Hoy, hay muchos lugares que rinden homenaje a nuestra gastronomía, y que bien vale la pena conocer. Aquí van algunos de mis favoritos en la materia, en perfecto desorden.
Doña Elvira. Popular, auténtico, generoso. Una carta amplísima y algunas especialidades cada día. Los huesos de marrano y el cordero al horno lo hacen sentir a uno orgulloso de la cocina patria.
Leo, Cocina y Cava. La versión de alta cocina de nuestras tradiciones culinarias. Leonor Espinosa se ha recorrido el país reviviendo costumbres y recogiendo ingredientes. Un lugar imperdible, al igual que La Leo, el nuevo restaurante de esta chef en el BogHotel.
Local. Con la sopa de tomate con trucha ahumada, los camarones apanados en coco, las marranitas y el flan de almojábanas, entre otros platos, este restaurante soluciona algunos repentinos alborotos de la nostalgia.
Patria. El mar está muy lejos de Bogotá, pero en Patria se puede comer un pargo rojo como los mejores de la playa. O un ajiaco con todas las de la ley, si el antojo es bogotano.
Los Cauchos. La sobrebarriga de este restaurante ha hecho carrera. Vale la pena probarla.
El Portal de la Antigua. Cuando a mí se me antojan unos fríjoles como los de las abuelas paisas, no dudo en ir a este restaurante. Y se me antojan por lo menos una vez al mes, y siempre salgo feliz.
Central. Si alguien piensa que estamos muy lejos de la gastronomía peruana, acá puede cambiar de idea, con una deliciosa variedad de ceviches a la colombiana.
Club Colombia. El guiso de camarones al estilo Guapi es un lujo que amerita una visita a este lugar. Al igual que sus desayunos de fin de semana.
La Cocina de Pepina. Es una cita fija cada vez que viajo a Cartagena. Pepina ofrece algunos de los platos más ricos de la cocina de Córdoba y Sucre, como los ajíes dulces rellenos, la boronía o el arroz apastelado. A la hora del postre, el dulce de coco y el mongo mongo son de campeonato.
Queareparaenamorarte. Al oriente de Medellín, uno de los hombres que más sabe de cocina en Colombia, Julián Estrada, estableció esta fonda pinchada, en la cual, por ejemplo, se pueden conseguir chorizos de Liborina, de Jardín o de Santuario.
Mercagán. Uno no puede ir a Bucaramanga y dejar de probar las auténticas arepas santandereanas, que en este lugar son maravillosas. Y ni hablar de las carnes: la tradicional carne oreada, por ejemplo.
El Gran Manuel. En Santa Marta se come buen pescado en muchos sitios, pero en muy pocos es tan bueno como en este comedero popular que está al pie de la bahía.
SANCHO
Crítico gastronómico
elcalderodesancho@yahoo.com.co
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