Autor del libro sobre los Rodríguez Orejuela habla de su obra
Por: REDACCIÓN JUSTICIA | 10:24 p.m. | 09 de Octubre del 2011
Imagen de la extradición de Gilberto Rodríguez Orejuela, en diciembre del 2004. El capo del cartel de Cali fue condenado a 30 años de prisión en el 2006 por una corte federal.
Foto: Archivo / EL TIEMPOEl periodista William Rempel explica detalles del libro 'En la boca del lobo'.
William Rempel, el periodista que reveló la historia de Jorge Salazar, "el hombre que hizo caer al cartel de Cali", habló con ELTIEMPO.COM sobre su libro 'En la boca del lobo' (Grijalbo, 2011).
El thriller del fin del imperio de los hermanos Rodríguez Orejuela -que Rempel reconstruyó tras más de mil horas de llamadas que Salcedo le hizo desde cualquier parte de los Estados Unidos durante ocho años- se ha convertido en un fenómeno de librerías.
¿Cómo contactó a Jorge Salcedo, ex jefe de seguridad del cartel de Cali y que lo llevó a escribir su historia?
Un día de 1998, una fuente confiable me hizo saber que una figura importante del cartel de Cali estaba a punto de asistir a una audiencia no anunciada en una corte federal de Miami. El personaje del cartel hacía parte del programa de protección de testigos de los Estados Unidos. No sabía su nombre ni conocía su historia, pero como para un periodista estadounidense es tan excepcional estar lo suficientemente cerca de un testigo protegido como para siquiera decirle 'hola', me sentí interesado de inmediato. Tomé un vuelo de Los Ángeles a Miami para asistir a la audiencia con la esperanza de contactarme con el personaje. Poco antes de que se diera inicio a la audiencia me presenté a Salcedo y a los alguaciles que lo custodiaban; en ese momento sólo estaba interesado en escribir un artículo periodístico para Los Angeles Times. Hablamos alrededor de diez minutos. Le di mi número y luego ocupó su lugar en la sala. Lo que siguió después fue uno de los más apasionantes procesos judiciales que haya visto en mis cuarenta años como periodista.¿Qué pasó?
Salcedo se encontraba en la corte para declararse culpable del cargo de concurso para delinquir, un delito muy grave por el cual hubiera podido ser encarcelado. Sin embargo, el fiscal del Departamento de Justicia utilizó la mayor parte de su tiempo explicándole al juez cuánto había ayudado Salcedo en el desmantelamiento del cartel de Cali. Un agente federal de aduanas subió al estrado de los testigos y elogió a Salcedo por salvar la vida de un testigo clave y por arriesgar su propia vida para ayudar a capturar a un capo del cartel. Era un festival del elogio. Claramente, el gobierno de los Estados Unidos tenía en muy alta estima a Jorge Salcedo; incluso, sus fiscales afirmaron que era un héroe. El juez, William Hoeveler, le agradeció sus aportes a la justicia y en lugar de mandarlo a prisión -o siquiera darle una simbólica reprimenda- Salcedo sólo recibió elogios y una palmadita en la espalda. En ese mismo momento entendí que me había tropezado con una de las más singulares historias de mi carrera.¿Qué hace Salcedo hoy? ¿Cuál es su situación actual en los Estados Unidos?
Para un periodista investigador como yo es muy extraño tener que admitir que hay muchas cosas que no sé del señor Salcedo, cosas que él mantiene en secreto para proteger a su familia. Salcedo hace parte del programa de protección de testigos, dado que el gobierno de los Estados Unidos considera -y mantiene esa preocupación- que podría ser objeto de represalias violentas por cuenta de sus acciones en contra del cartel. Pero lo mejor que puedo hacer para responder la pregunta es decir que no sé a qué se dedica el señor Salcedo. No sé dónde vive, nunca conocí a su familia y no sé cuál es el nuevo nombre que los alguaciles del gobierno le dieron a su familia.¿Cómo verificó la versión de Salcedo?
El señor Salcedo contó muchas historias y su corroboración se hizo de distintas maneras. Entrevisté a los fiscales e investigadores; obtuve documentos de la corte y la transcripción del juicio -incluidos los numerosos testimonios de quien fuera el contador del cartel, Guillermo Pallomari-; revisé los libros y los artículos de prensa de la época. Pero especialmente útil fue la cooperación de la DEA. Tuve acceso a las notas de investigación, fotografías, diarios y los resultados de las exhaustivas sesiones de interrogatorios con informantes del cartel. A través de entrevistas que abarcan más de una década, la versión de Salcedo se mantuvo consistente mes tras mes y año tras año. Su versión también coincidía con la que había entregado a los agentes de la DEA.¿Cuál es su imagen del cartel tras reconstruir esta historia?
No me queda claro cuál es la intención de esta pregunta, pero puedo decir lo siguiente: el cartel de Cali, tal y como lo describe en detalle el señor Salcedo, era muy diferente del cartel de Medellín, dirigido por Pablo Escobar, y muy diferente de la mayoría de las actuales bandas mexicanas de narcotraficantes. La operación de Cali fue financieramente sofisticada y políticamente inteligente; creció apoyada en una reputación de generosidad y de buena ciudadanía. Por supuesto que esa generosidad estaba destinada a comprar instituciones vitales del Gobierno. A mi modo de ver, la democracia colombiana estaba a la venta y el cartel de Cali la compró. En su apogeo, el cartel de Cali operó como una empresa organizada verticalmente. Controló el negocio de la cocaína desde la producción local hasta las ventas en la calle. Monopolizó el mercado internacional de las drogas, fijó los precios de todas las etapas de producción y sus ingresos ascendieron a más de siete mil millones de dólares al año. Era algo más que la organización de narcotráfico más grande de la historia. Estoy de acuerdo con el ex director de la DEA Thomas Constantine, quien afirmó que el cartel de Cali fue el más grande, el más poderoso sindicato del crimen de la historia.¿Qué sabía Salcedo de la infiltración de la mafia en la campaña del presidente Ernesto Samper en 1994?
Salcedo sólo tenía un conocimiento indirecto de los pagos a la campaña. Sin embargo, él llevó a las autoridades a encontrar un registro escondido que documentaba algunos de esos pagos. También relata en mi libro un incidente en el cual un emisario de Samper llama a los hermanos Rodríguez. El emisario les advirtió que el presidente se encontraba muy presionado por los Estados Unidos, que tenía las manos atadas, que no podía protegerlos y que su único consejo para evitar líos legales era: "No caigan en la trampa". El Gobierno estaba plagado de policías y funcionarios corruptos. Por ejemplo, en el Bloque de Búsqueda, un alto asesor del comandante militar estaba en la nómina secreta del cartel. De modo que era el alto asesor del comando de la Policía Nacional. Incluso, personal del general Serrano estuvo comprometido. Uno de sus pilotos de helicóptero asistió a la escuela de vuelo pagado por Gilberto Rodríguez.¿Qué imagen tiene de los Rodríguez Orejuela?
Rempel nunca ha venido a colombia. Relatos de salcedo le dieron forma a su retrato de los capos.Eran unos genios de los negocios, y como individuos, absolutamente fascinantes. Se los conoció como el 'Ajedrecista' y el 'Limón' (qué buenas imágenes). Pero nunca fueron famosos fuera de Colombia. Una meta importante de mi libro era tratarlos como personas reales, traer a la vida real a esos personajes como nunca antes se había hecho. A lo largo del camino los encontré complejos, fuertes, vulnerables... en últimas, humanos. Sí, podían ser crueles y despiadados, pero también podían sentir miedo por la seguridad de sus esposas e hijos.
(...) Eran ricos más allá de cualquier medida pero tenían gustos sencillos.
Su enorme fortuna les hubiera permitido retirarse y pasar toda su vida en medio de lujos, pero nunca pudieron escapar del negocio.
Ahora están condenados a morir en las cárceles de Estados Unidos.
A William Shakespeare le hubiera encantado esta historia.
Salcedo, el hijo del general
El protagonista de 'En la boca del lobo' es Jorge Salcedo, hijo de un general del Ejército del mismo nombre. Este hombre trabajó como jefe de seguridad de los capos del cartel de Cali por seis años y medio, en los cuales se convirtió en un experto en 'chuzar' comunicaciones. En 1995 decidió salirse de la mafia y buscó por primera vez a la DEA. Fue el cerebro de varias de las explosivas grabaciones que revelaron la infiltración de la mafia en la política nacional de los 90.'En la boca del lobo', todo un 'best seller'
William C. Rempel, autor de 'En la boca del lobo' ('At the devil's table' es su título original) fue periodista de 'Los Angeles Times' durante 36 años.REDACCIÓN JUSTICIA
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