Por primera vez, retrospectiva del fotógrafo colombiano Ruven Afanador
Por: MELISSA SERRATO RAMÍREZ | 6:37 p.m. | 13 de Agosto del 2011
Ochenta de sus retratos, en el Museo de Arte Moderno de Bogotá
Ruven Afanador es el fotógrafo colombiano contemporáneo más reconocido en el mundo. Cotizado fotógrafo de moda y agudo retratista, ha capturado con su lente desde íconos del cine, la televisión, la música y el modelaje -Sandra Bullock, Oprah Winfrey, Al Pacino, Liza Minnelli, Beyoncé o Heidi Klum- hasta políticos y líderes mundiales, tipo Bill y Hillary Clinton.
Mientras preparaba los últimos detalles de su retrospectiva 'Yo seré tu espejo' , la primera de su carrera y que se abre el 25 de agosto en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, Afanador le reveló a EL TIEMPO la mística de su mirada.
¿Por qué decidió llamar así su exposición?
Me fascina el espejo. Cuando están preparando a una persona que voy a retratar, hablo con ella mientras está frente al espejo, con las luces que la rodean; toda mi conexión y mi charla siempre son por medio del espejo. Cuando empiezan a peinarlas, maquillarlas y arreglarles las manos, empiezo a ver los gestos y las poses muy sutiles, y por el modo como se comportan frente al espejo sé cómo lo harán frente a la cámara. Entonces, de ahí salió el título, y me parece que es muy real en cuanto al contexto de mi proceso en los retratos.
¿Qué más ve en ese momento?
De todo un poco. Como fotógrafo, presenciar ese momento íntimo en el que la persona está sin maquillaje, sin peinado... Está totalmente como un lienzo en blanco que vas a empezar a pintar. Eso me ayuda mucho a ver cómo se siente la persona sobre sí misma, a crear cierta confianza y me revela lo que estoy buscando cuando llega el momento de hacer la fotografía. Usted es reconocido por saber convertir a las personas en personajes y a los personajes en personas.
¿Cómo lo logra?
Siempre es un balance de todo un proceso, como una danza. Con quienes son muy famosos puede ser difícil encontrar la persona, la de carne y hueso, pero busco muchas referencias y se las muestro mientras que estamos alistándonos para que ellos entiendan por qué lado me gustaría irme; eso, generalmente, ayuda bastante. Con quienes no son famosos, pero les quiero dar el toque del empuje para que se vean como personajes, es bastante fácil porque no vienen con una imagen que está preconcebida y que tienen que mantener.
¿Cómo llega el retrato ideal?
Es parte de todo el proceso del espejo, porque desde ese momento estoy creando las fotos y busco encontrar en la persona algo que me satisfaga para la imagen que quiero tomar. Luego, espero el instante en que la persona tenga un poco de abandono frente a la cámara. Así, después, en la foto no parece como si la persona se estuviera protegiendo de algo. No quiero que en las fotos se sienta nada de por medio.
¿Qué significa para usted haber retratado a grandes personalidades del mundo?
Muchísimo. Son personas que me atraen mucho, que me llaman la atención y me inspiran. Algunos son del mundo de Hollywood, otros de la política, del poder o controversiales, y los retraté porque sentía que podía hacer algo especial. Las fotos de esta muestra son en blanco y negro.
¿Por qué?
Si yo pudiera hacer todas mis fotos en blanco y negro, elegiría esa opción siempre, porque transforma la manera en que vemos. Además, creo que la mayoría de personas se ven mejor en blanco y negro. Una foto en blanco y negro es más clásica y tiene una vida más larga.
¿Cómo escogió la fotografía que abre la exposición?
Escogí la que me representa totalmente. Es la de Ana Beatriz Barros (foto 02) con un fragmento de un poema de Pablo Neruda escrito con mi letra. La tomé para un proyecto que estuvo inspirado en su vida, porque siempre he amado a Neruda, y la hice en las playas de Chile donde él vivió. Eran como 80 fotografías y en cada una escribí unos fragmentos de sus poemas, pero esta foto es especial... No me canso de mirarla.
¿En qué sentido lo representa?
Cuando veo de dónde vengo, en mi familia no había nadie que fuera artista y no sabía que tenía esta vocación; entonces, como en el poema, me doy cuenta de que todo esto llegó a mí de repente, yo no lo estaba buscando, simplemente nació en mí este amor por el arte de la fotografía. Ahora, mi lenguaje visual se ha convertido en la forma con la que me comunico con el mundo. Me representa también porque yo podría vivir toda la vida en el ámbito de esta imagen, podría hacer todos mis retratos en ese mundo y tener siempre esa imagen de muestra para todo.
MELISSA SERRATO RAMÍREZ
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO
Recursos relacionados
Otras noticias hoy

Miembro de
Miembro de