El presidente electo no tendrá dificultades para impulsar iniciativas en el Legislativo pues cerca del 75 por ciento de los legisladores estarán en su coalición.
A partir del 7 de agosto, cuando inicia su mandato, el presidente electo Juan Manuel Santos no tendrá ningún problema para empezar a tramitar en el Congreso las reformas y programas que le propuso al país durante la campaña.
Para ello contará con más del 75 por ciento del Congreso. Es decir, más de 210 de los 268 parlamentarios que integran el Legislativo.
Como resultado de su llamado a integrar un gobierno de unidad nacional, Santos se alzó con el respaldo explícito del Partido Conservador, de Cambio Radical y de cerca del 85 por ciento del Partido Liberal, lo cual le da un dominio absoluto de las mayorías parlamentarias, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes.
La coalición oficialista tendrá como base a los 28 senadores que obtuvo el partido de Santos ('la U'). A ellos se suman 24 senadores del conservatismo, 8 de Cambio Radical y unos 13 de la bancada liberal.
De esta forma, en el Senado, Santos tendrá, por lo menos, 73 parlamentarios de los 102 que integran esta corporación: un 71 por ciento.
En la Cámara, contará con los 49 representantes de 'la U', los 39 del conservatismo, 16 de Cambio Radical y unos 33 del liberalismo. Esto lo deja con 137 de los 166 que la componen: un 82 por ciento.
No son cifras precisas, porque a la Organización Electoral aún le falta entregar, por lo menos, un 20 por ciento de los resultados de las elecciones legislativas del 14 de marzo pasado. Sin embargo, las proyecciones evidencian una abrumadora mayoría a favor de Santos, más amplia, incluso, que la que ha tenido el presidente Álvaro Uribe en sus ocho años de gobierno.
El mandatario saliente cuenta en la actualidad con el apoyo de 'la U', el conservatismo, Cambio Radical y otros partidos minoritarios. Sin embargo, no tiene en sus cuentas a los congresistas liberales.
Lo que sigue
Las cifras de la coalición legislativa de Santos podrían crecer ante el acercamiento de bancadas como la del Partido de Integración Nacional (PIN), conformado por 8 senadores y 12 representantes. No obstante, Santos ha sido enfático en afirmar que no está "interesado en hacer alianzas con el PIN".
Las directivas de esta colectividad no adhirieron a ningún candidato a la Presidencia, pero sus parlamentarios no parecen estar dispuestos a ubicarse en la oposición. Según el senador Samuel Arrieta, el PIN aspira a "estar en la coalición mayoritaria" pero en calidad de "independientes".
Este panorama deja una amplia incertidumbre sobre cómo se va a presentar la oposición al gobierno, que, por ahora, solo incluye al Polo Democrático Alternativo (8 senadores, 4 representantes) y algunos congresistas liberales (unos cinco).
Mucho menos claro está el papel que jugará el Partido Verde (5 senadores y 3 representantes), cuya bancada deberá determinar qué papel jugará en el Congreso y su postura frente a las iniciativas que le presente el gobierno Santos
El Presidente electo asumirá el cargo con un holgado margen de gobernabilidad. La primera prueba del buen funcionamiento de su coalición tendrá lugar el próximo 20 de julio, cuando el nuevo Congreso se posesione, pues los partidos de su coalición se disputan las mesas directivas del Senado y la Cámara.
REDACCIÓN POLÍTICA
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