En todo el país hubo una sola captura por delitos electorales, según balance del Gobierno.
Una carga explosiva que se activó al paso de un escuadrón de carabineros de la Policía en el corregimiento Tres Bocas, en Tibú (Norte de Santander), y que dejó 7 uniformados muertos, empañó las que se perfilaban como las elecciones presidenciales más tranquilas de los últimos años.
En todo el país, según informó el ministro Fabio Valencia Cossio, murieron 9 miembros de la Fuerza Pública y 6 más quedaron heridos.
Meta también fue sacudido por los combates. Allí la Fuerza Aérea y el Ejército golpearon un campamento del frente 53 de las Farc. También hubo hechos de orden público en Antioquia, Cauca y Valle.
'Héroes de la democracia'
Los policías muertos en el ataque, atribuido al Eln, iban en un camión cuando explotó la mina. Murieron el suboficial Carlos Mario Amaya y los patrulleros Ulfran Sereno, José Manuel Ospino, Edwin Cruz, Edwin Becerra, Paulino Sánchez y Jorge Lozano. Hacían parte del Escuadrón Móvil de Carabineros (Emcar) de la Policía de N. de Santander.
El Gobierno ofreció 100 millones de pesos de recompensa por información que lleve a la captura de los responsables. Según testigos, tras la explosión los guerrilleros habrían cruzado la frontera.
"Aparentemente se encontraban al otro lado de la frontera, cruzaron para hacer esta acción y volvieron a refugiarse en el hermano país de Venezuela", dijo ayer el ministro de Defensa, Gabriel Silva, quien recordó que los 7 policías estaban asignados a labores de seguridad electoral. "Estaban cumpliéndole a la democracia, son unos héroes de la democracia", dijo Silva.
Los cuerpos de los uniformados fueron trasladados ayer al perímetro urbano de Tibú y desde allí en helicóptero hasta Cúcuta, donde fueron entregados a sus familias.
En la misa zona de Tibú la guerrilla activó una carga contra una torre eléctrica. Quedaron sin servicio los corregimientos de Tres Bocas, Petrólea y La Llana. Así mismo, dos hombres armados le salieron al paso al delegado de la Registraduría que llevaba la documentación electoral para el corregimiento San Jerónimo, a 30 minutos de San Calixto, y después de robarla la quemaron. Ésta era la única mesa que iba a ser instalada en ese sector, con un potencial de 166 votos.
En el balance de la jornada se registraron 305 establecimientos cerrados por violación a la ley seca, se incautación de 122 armas por porte ilegal y 54 armas con salvoconductos. También hubo 601 capturas en flagrancia, pero sólo una se relacionó con delitos contra el sufragio.
La Unidad de Reacción Inmediata para la Transparencia Electoral, Uriel, recibió en total 110 denuncias de irregularidades electorales.
CÚCUTA Y BOGOTÁ
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