Foto: Archivo-EL TIEMPO
Todavía es muy incierto pronosticar quién será el nuevo inquilino de la Casa de Nariño, a partir del 7 de agosto próximo.
Ante la incertidumbre de lo que pueda ocurrir, se espera una campaña emocionante.
La caída del referendo reeleccionista dejó a todos los aspirantes a la Presidencia en la línea de partida y ahora todos creen tener opciones reales de llegar a la Presidencia, incluso, quienes dentro del uribismo no tenían esa meta como una de sus prioridades, o dentro de quienes enarbolan la bandera de la oposición.
La sentencia de la Corte Constitucional que sacó a Uribe de la competencia presidencial, dejó en primera línea del partidor a Sergio Fajardo, independiente; Rafael Pardo, liberal; Gustavo Petro, del Polo; Juan Manuel Santos, de 'la U', y Germán Vargas, de Cambio Radical.
Un poco más atrás están los precandidatos conservadores (Andrés Felipe Arias y Noemí Sanín, primeros en las encuestas para la consulta 'azul'), y a los 'tres tenores' del Partido Verde (Antanas Mockus, Enrique Peñalosa y Lucho Garzón), cuyas aspiraciones serán definidas en las consultas internas de este 14 de marzo.
"Por fin comienza la campaña, que será de solo tres meses, y con una particularidad: la distancia en votos entre todos los competidores es muy ajustada", dijo el ex gobernador de Antioquia Aníbal Gaviria.
Y Gaviria tiene razón. Ninguno de los siete aspirantes que hoy aparecen con posibilidades de pelear en la primera vuelta, tiene la fuerza suficiente para alzarse con el premio mayor en la primera ronda, tal como lo hizo Uribe en 2002 y 2006: algo para lo que necesitarían conquistar más de cinco millones de votos. Ni siquiera hay certeza de quién podría pasar a segunda vuelta, para lo que, en principio, se necesitaría superar la línea de dos millones de votos.
Esto se puede sustentar en las encuestas. Según un sondeo realizado la semana pasada por el Centro Nacional de Consultoría, sin tener en cuenta a Uribe, Santos sería el primero en intención de voto, con el 18 por ciento, seguido de Fajardo, con el 12 por ciento, y Sanín con el 11 por ciento. Y para que no haya segunda vuelta se necesita que un candidato saque la mitad más uno del total de los votos.
Pero esta, además, es una campaña distinta, porque a solo tres meses de ir a las urnas, nadie se atreve a decir qué podría pasar. Situación muy distinta a la registrada en marzo del 2002, cuando según una encuesta de Napoleón Franco, el entonces candidato Álvaro Uribe ya tenía el 60 por ciento; Horacio Serpa, solo el 24 por ciento y Noemí Sanín, el 5,1 por ciento.
En 2006, la situación tampoco fue diferente. Una encuesta de Datexco publicada el 5 de marzo de ese año, señaló que Uribe tenía 53,9 por ciento de intención de voto, mientras Serpa, el 19,3 por ciento.
En otras palabras, en las dos campañas presidenciales anteriores, en marzo ya estaba claro quién sería el Presidente.
Buenos candidatos
El profesor David Roll, director del Grupo de Investigación de Partidos de la Universidad Nacional, dijo que la decisión de la Corte "abre el panorama para que todos los aspirantes empiecen a plantear juegos de alianzas".
La primera de esas alianzas que ya comenzó a gestarse es la de 'la U' y los conservadores (Santos y Arias), para ir unidos a primera vuelta y salvar al uribismo de una "hecatombe". Pero lo realmente decisivo de las coaliciones vendrá después de la primera vuelta, cuando varias fuerzas podrían aliarse contra el candidato uribista.
Roll dijo además que la caída del referendo dejó al descubierto que "hay muy buenos candidatos". Y en efecto, ante la desaparición de Uribe de la contienda, los candidatos que quedaron 'vivos' comienzan a tener mayor protagonismo, mayor exposición y a ser tenidos más en cuenta que antes.
La caída del referendo le soltó las amarras al debate electoral que Uribe, por su 'encrucijada del alma', había mantenido en el congelador.
Para el ex senador liberal Darío Martínez, esta nueva etapa marca una recomposición en algunos candidatos que tendrán que redefinir mucho mejor sus papeles y sus apuestas si quieren pasar a segunda vuelta, el 20 de junio: una cita electoral que, por ahora, parece ser la única cosa relativamente segura.
Santos, la carta de 'la U'
Se da por descontado que 'la U' inscribirá como candidato a Juan Manuel Santos, el 'papá' de ese partido, y quien tiene gran ascendencia sobre la bancada.
Un Opinómetro Datexco hecho entre el viernes y sábado (700 encuestas) muestra a Santos como el preferido para líderar la candidatura oficialista en la próxima elección presidencial, con un 34 por ciento. Según el ex asesor presidencial, José Obdulio Gaviria, en el país hay una corriente mayoritaria que es el uribismo, y aclara que no queda acéfala con la salida de Uribe. "Hay personas como Santos, Andrés Felipe Arias y Rodrigo Rivera, pero, sin duda, el primero en la línea es Juan Manuel Santos", dijo Gaviria.
¿Arias o Noemí?
En la consulta conservadora de este 14 de marzo, la apuesta es dura. Según quien gane, el Partido podría tomar un rumbo distinto. Las encuestas señalan que el candidato presidencial azul se definirá entre Noemí Sanín y Andrés F. Arias. Ella, con algunas reticencias en un sector del uribismo y él, muy cercano a Uribe.
De acuerdo con un Opinómetro publicado ayer, Noemí tiene una intención de voto del 41,2 por ciento, mientras que la del ex ministro es del 21,4 por ciento. Pero mientras Sanín parece contar con mayor opinión fuera del Partido, Arias da muestras de tener un respaldo más sólido de la maquinaria.
La tarea de Rafael Pardo
Rafael Pardo tiene la tarea de retornar su partido a Palacio. Sin embargo, no repunta en las encuestas. Analistas dicen que el Partido "no alzará cabeza", porque Santos, de origen liberal, neutraliza la recuperación de la colectividad". El columnista Ramiro Bejarano, señala que Pardo puede usar la desbandada del uribismo y recuperar a los liberales que están en esas toldas.
La ganancia de Vargas
La principal ganancia del jefe y candidato presidencial de Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, es que al no estar Uribe en la contienda, se disipa toda duda sobre la fidelidad de su bancada.
Así lo reconoce el aspirante al Senado Carlos Fernando Motoa, quien asegura que esto compacta aún más a su partido. Vargas Lleras dijo estar dispuesto a llegar hasta el final solo, pero las encuestas no lo favorecen, por eso le toca acercarse a otros sectores para aumentar su caudal electoral.
El ex congresista ha señalado que buscará acercase a "las bases liberales" y a parte del uribismo.
Verdes, aún verdes
En el Opinómetro Datexco del 20 de febrero, sobre la intención de voto sin el presidente Uribe, los verdes no salen bien librados. El primero es Antanas Mockus, con un 3 por ciento. Lo sigue Lucho Garzón (1,3 %) y Enrique Peñalosa (0,6 %).
Si bien, la consulta de este 14 de marzo podría hacerlos más visibles, y, al tener un candidato único, mejorar en las encuestas, siguen marcando bajo.
"Uno de ellos debería terminar como fórmula vicepresidencial de Sergio Fajardo", dijo el ex congresista Darío Martínez.
Petro preferiría a Uribe
Gustavo Petro habría preferido tener a Uribe como oponente, pues atacarlo le hubiera permitido conquistar más fácilmente los votos de los descontentos con el Gobierno. Petro ha dicho que prefiere "competir contra Uribe y no contra sus malas copias". "La oposición es minoritaria y por más campaña brillante que se haga, el uribismo se impondrá", dijo José Obdulio Gaviria.
Fajardo, camino largo
Sergio Fajardo, a quien le va muy bien en las encuestas, debe conquistar parte del caudal de Uribe. "Pero tendrá que pagar el precio de haber guardado silencio a la espera de la decisión de la Corte. Ese silencio le genera desconfianza", dijo el analista Andrés Molano. Para Ramiro Bejarano, Fajardo "tiene que sacudirse y hacerle propuestas al país, y que lo identifiquen con algo".
JORGE ENRIQUE MELÉNDEZ
SUBEDITOR DE POLÍTICA
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