Foto: Juan Carlos Quintero / EL TIEMPO
Las alcaldías tendrán la facultad de reglamentar la cantidad de vallas y los espacios permitidos para ubicarlas. En las principales ciudades son muchos los candidatos y pocos los espacios disponibles.
A dos meses de los comicios legislativos, los aspirantes al Congreso comenzaron a desplegar todo su 'arsenal' publicitario.
Pero también las autoridades electorales y municipales iniciaron su labor de vigilancia para evitar los excesos.
De un lado, el Consejo Nacional Electoral (CNE) fijó multas que fluctúan entre los 9 y los 90 millones de pesos para quienes incumplan los topes para financiación y para el uso de vallas publicitarias.
A su vez, ciudades como Medellín, Cali, Barranquilla y Bogotá (ver recuadro) ya implementaron sanciones para evitar que la propaganda política inunde sus calles.
No hay vallas para tanta gente
Al mismo tiempo, las limitaciones a la publicidad se han convertido en un dolor de cabeza para los partidos, porque tienen que repartir entre sus centenares de aspirantes los pocos espacios publicitarios permitidos.
"En las principales ciudades cada partido puede poner, como máximo, 15 vallas", afirmó el presidente del CNE, Marco Emilio Hincapié.
Por ejemplo, en Bogotá los aspirantes al Senado y a la Cámara compiten por los mismos espacios. Sólo para la Cámara, cada partido con personería inscribe a 18 aspirantes.
Por eso, los partidos ya están definiendo cómo repartir las vallas que consigan para que todos queden contentos. El Partido Liberal, por ejemplo, ha pensado en sortear entre los candidatos el tiempo de exposición en las vallas que estén disponibles en Bogotá. En Cambio Radical también hay conciencia de que va a ser muy difícil repartirlas.
Y es que, la gran cantidad de aspirantes contrasta con la poca oferta de espacios que queda en la capital.
Los costos de la campaña
Muchos políticos no escatiman en gastos para darse a conocer. Exponer su rostro y su número en una valla cuesta entre 5 y 25 millones de pesos.
Según la resolución 521 de 2009, un candidato al Senado podrá invertir en su campaña máximo 675 millones de pesos, y quien quiera llegar a la Cámara por Bogotá, 531 millones. En otras circunscripciones, a medida que la población baja, el tope también.
En opinión del senador conservador Hernán Andrade, los topes fijados por el CNE en materia de financiación deberían ser superiores pues no se ajustan a la realidad de los costos de una campaña.
Andrade añadió que una campaña al Senado puede costar, "normalmente", entre 800 y 1.000 millones de pesos.
REDACCIÓN POLÍTICA
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