El precandidato liberal reconoció la victoria de Rafael Pardo y se declaró dispuesto a trabajar con él. "El resultado no se ha dado, eso es un hecho, es un hecho político", dijo.
Gómez Méndez reiteró su preocupación por el ausentismo de los colombianos en las urnas y por "la suerte inmediata del liberalismo"
"La consulta no despertó el interés de los colombianos. Eso es inquietante por el hecho de que en la última consulta del partido hubo 2,5 millones de votos y en otras el partido ha tenido votaciones superiores a esta", resaltó.
Al respecto, Gómez consideró que el ex presidente César Gaviria, jefe de la colectividad, no contó con suerte. "(Gaviria) recibió un partido con una consulta para 2,5 millones de votos y lo entrega con estas cifras", dijo.
Pero el precandidato fue más allá y pidió explicaciones: "Espero que estos hechos se analicen profundamente al interior del Congreso Liberal del mes de diciembre".
El político manifestó que entre las causas de la abstención está el que muchos colombianos creen que la "única opción es el presidente Álvaro Uribe". Según el precandidato, tras los bajos resultados de la consulta, el Partido Liberal debe salir de nuevo a las plazas y acercarse a las masas.
"Lo que se ha hecho es parlamentalizar el partido y se ha dejado de lado ir más allá, llegarle a los diputados, concejales y ediles", aconsejó.
Respecto al triunfo de Rafael Pardo, Gómez ratificó su compromiso de apoyar al ganador de la consulta.
"No quiero que pase lo que le pasó a Horacio Serpa, quien en 2006 ganó la consulta y después los demás precandidatos lo dejaron solo", argumentó.
Y agregó: "Por ahora, continuaré en el Partido Liberal, apoyaré este proceso y contribuiré a que el movimiento se mejore".
Un día marcado por el optimismo y la abstención
A las 10:30 de la mañana del domingo, cuando asistió a votar, Alfonso Gómez Méndez encontró unas mesas de votación casi vacías en la carrera 15 con calle 84, lugar al que acude a votar desde hace varios años.
"Me preocupa porque a esta hora, incluso, había colas", resaltó el precandidato que comparó con el fútbol la "poca importancia" que se le dio a la consulta interna. "Muchos colombianos piensan en los octagonales y no en las finales", dijo.
La abstención, de acuerdo con Gómez, fue el resultado, entre otras razones, de la poca difusión institucional que realizó el Partido y el Estado para ambientar estas consultas.
Pero, pese al bajo número de votantes, Gómez siempre se mostró optimista. "A mí me van a elegir las mujeres", manifestaba tras recibir llamadas de simpatizantes de ese género.
Por su parte, los asesores de la campaña de este político liberal, oriundo del municipio de Chaparral, Tolima, no pararon de responder los teléfonos. "¡Abran paso!", decían al contestar.
Los dos celulares de "el pueblo", como los llamaban (un Blackberry y un iPhone), repicaron a cada minuto con reportes de los votos que a favor del candidato se depositaban en distintas partes del país.
En la sede de la campaña, los organizadores, casi todos jóvenes comprometidos con la propuesta de Gómez Méndez, se unieron al ánimo del candidato y durante todo el día monitorearon atentos el desarrollo de los comicios.
A las cuatro de la tarde, hora en que se cerraron las mesas de votación, tres reportes previos realizados a boca de urna, según la campaña, daban como ganador a Gómez.
A esa misma hora, se escucharon, una y otra vez en el centro de operaciones de Gómez Méndez, los eslóganes de su aspiración a la candidatura liberal a la Presidencia: "Abran paso que viene el pueblo" y "Alfonso Gómez Méndez, liberal de verdad".
"Lo que fue, fue", dijo Gómez ante la tensión de los últimos momentos de su campaña.
Poco a poco, mientras avanzaba el escrutinio de las 23.631 mesas dispuestas por la Registraduría en todo el país, el entusiasmo comenzó a decaer ante los reportes que daban la candidatura roja a Pardo.
Sin embargo, amigos, familiares y seguidores seguían colmando la sede del político tolimense. Constantemente, los coordinadores de la campaña indagaban sobre el avance del escrutinio. "¿Cómo vamos?", consultaban. "Igual", respondían los encargados del seguimiento.
Pero fue el noveno reporte de la Registraduría el que prácticamente puso fin a las aspiraciones de Gómez Méndez: escrutado casi el 50 por ciento de las mesas era tercero en la consulta liberal, por debajo de Rafael Pardo, primero, y Aníbal Gaviria, segundo.
'Duermo en un búnker'
La mañana del domingo, el candidato le abrió las puertas de su casa a EL TIEMPO para mostrar su apartamento sin mayores restricciones.
Una foto saludando al Papa Juan Pablo II, tomada en 1998, se destacaba en medio de las obras de arte e imágenes de la familia que decoraban el lugar.
"Todo esto lo obtuve gracias a la educación, por eso creo que es la única manera de superarse socialmente", afirmó.
También mostró su dormitorio donde los fuertes vidrios blindados, que dan a la terraza y que fueron instalados cuando era fiscal general, hacen del cuarto un verdadero búnker. Lo completa una puerta, también blindada, que tiene un grosor de unos 10 centímetros.
Antes de salir a votar, el candidato, vestido con una camisa rosada, tomó un blazer gris, pero decidió cambiarse ante la opinión de su hijo menor, Federico, quien le escogió otra pinta, algo más moderno e informal.
Se quitó el blazer y se puso un saco rojo, "porque el rojo no puede faltar", explicó.
REBECA LUCÍA GALINDO y MAURICIO ARAGÓN
eltiempo.com
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