Foto: Jaime García Ríos / EL TIEMPO
El precandidato liberal Alfonso Gómez Méndez luego de votar en el norte de Bogotá.
El precandidato liberal llegó a las 10:30 a.m. a las urnas casi vacías en el norte de Bogotá.
"A mí me van a elegir las mujeres", dice Gómez Méndez tras recibir varias llamadas de simpatizantes y de ser 'bendito' entre las 6 mujeres que lo acompañaron en la casa. Además, estuvo con su hijo Federico quien dio la última palabra sobre la pinta que su papá debía llevar.
Tenía puesto un blazer gris, un buzo rojo y una camisa de botones rosada. Pero tras varias opiniones para que cambiara por algo más moderno e informal, el aspirante terminó por quitarse el blazer y el buzo por un saco rojo, "porque el rojo no puede faltar".
Los dos celulares de "el pueblo", como los llama su asesora, (un Blackberry y un iPhone) suenan a cada minuto, algunos reportan que ya votaron, otros sólo llaman a desearle suerte. "¡Abran paso!", dicen cuando se saludan entre ellos.
El precandidato muestra su apartamento sin mayores restricciones. Una foto saludando al Papa Juan Pablo II, tomada en 1998, resalta en medio de las obras de arte e imágenes de la familia. "Todo esto lo tuve gracias a la educación, por eso creo que es la única manera de superarse socialmente", dice.
Nos deja entrar en su dormitorio y muestra los vidrios blindados que dan a terraza y que fueron instalados cuando era fiscal general. Va al cuarto y cierra la puerta (también blindada) que tiene un grosor de unos 10 centímetros."Duermo en un búnker" dice riendo.
Tras varias visitas y esperas de familiares que lo acompañarán, Gómez Méndez votó hacia las 10:30 a.m. junto a hijo Alfonso en las mesas casi vacías instaladas en la calle 84 con carrera 15. "Me preocupa porque yo voto aquí desde hace muchos años. A esa hora, incluso había colas", dijo ante la poca afluencia de votantes. Además, aseguró que hizo falta difusión institucional por parte del Partido y del Estado para ambientar estas consultas.
El precandidato liberal comparó con el fútbol la "poca importancia" que se le ha dado a la consulta interna. "Muchos colombianos piensan en los octagonales y no en las finales", dijo.
Ante la tensión de los últimos momentos de su campaña, el precandidato, ex fiscal general y ex procurador general afirmó: "Lo que fué, fué". También se mostró dispuesto a trabajar, de ser derrotado, con el ganador de la consulta. "No quiero que pase lo que le pasó a Horacio Serpa, quien en 2006 ganó la consulta y después los demás precandidatos lo dejaron solo", sostuvo.
En la sede de Gómez Méndez, los organizadores de la campaña no dudan en expresar su optimismo por los resultados de la consulta. Aseguran tener más de 90.000 líderes liberales en todo el país que, a boca de urna, han reportado una amplia intención de voto a favor del precandidato.
REBECA LUCÍA GALINDO y MAURICIO ARAGÓN
eltiempo.com
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