Shelcy Sánchez de 29 años, dejó su oficio como trabajadora sexual para buscar una silla en el Capitolio. El Partido Liberal le dio el aval. Habló sobre sus propuestas y de su condición sexual.
¿Por qué decidió lanzar usted una candidatura al Congreso?
Yo soy Vicepresidenta de una fundación que trabaja con la comunidad LGBT. Empecé a trabajar con las chicas y a ver la discriminación que había, decidí que la política era una forma para ganar espacios y demostrar que somos capaces de afrontar nuevos retos.
¿Pero la idea suya es llegar a la política para defender derechos de la comunidad transgenerista?
Sí, la idea es hacernos visibles como comunidad y ganar espacios en la política para demostrar que somos capaces de afrontar nuevos retos y trabajos que no sean activistas, ni como trabajadoras sexuales.
¿Los políticos entonces no los defienden?
No. Ellos dicen que sí, que sí hay equidad pero no veo que realmente nos apoyen. Es más bien un apoyo para recoger votos pero nunca para la comunidad. Lo primero que yo haría en el Congreso es eliminar cualquier tipo de discriminación, y no me refiero a condición sexual sino también de género, de edad, de religión.
¿La discriminación es su bandera principal?
Sí, ese es mi lema, porque yo tengo propuestas no solo para mi comunidad LGBT sino para todo el país.
¿Cuáles son sus propuestas claras?
Son cuatro. La primera no es para la comunidad LGBT sino para todos: la legalización de la producción de las sustancias psicotrópicas. La segunda, es que la comunidad LGBT sea reconocida como una minoría política como las negritudes y los indígenas. La tercera, es el reconocimiento del trabajo sexual como un oficio. Y la cuarta, es promover una iniciativa popular para proponer matrimonios gay.
¿Pero reconocer el trabajo sexual no es como legalizar la prostitución?
Presentaré un proyecto de ley en el que los trabajadores y trabajadoras sexuales se les reconozca legalmente su labor como un oficio, como un derecho fundamental de la dignidad humana. Estas personas tendrían derecho a su seguridad social, salud, pensión por vejez, invalidez y riesgos profesionales, porque es que nosotras pagamos impuestos igual que todas las personas.
¿Eso coincidiría con legalizar la prostitución?
Sí, que sea legalizada.
¿Y eso no va contra la moral pública?
Pero es que si hablamos de moral y de derechos, se han cometido muchas injusticias. Yo no creo que no va contra la moral porque eso es un trabajo. Estoy prestando es un servicio, yo no me estoy acostando con alguien porque me guste.
Pero es que prestar un servicio sexual es prostitución...
La prostitución es la persona que se acuesta con alguien por placer con muchas personas, y trabajo sexual es la persona que presta sus servicios a cambio de plata.
¿Y usted cree que una propuesta como la suya tiene respaldo hoy en Colombia?
Es una propuesta que estoy haciendo y creo que pueden apoyarla. Ya es hora de evolucionar esto que se presenta hace muchos años, desde la era de Cristo.
Usted dice que se debería legalizar la producción de drogas, ¿no cree que eso termina favoreciendo el consumo y que Colombia se volvería un país consumidor?
No, eso no tiene nada que ver. El hecho de que legalicen la droga no significa que todos se vuelvan más adictos. Por ejemplo, yo soy una persona que he estado en medio de las drogas y no fumo ni tomo.
¿Quién le ayudó a conseguir el aval del Partido Liberal?
Hablé con Sigifredo López que es muy bacano. Me dio por buscar un partido y presentar mis propuestas. También hablé con Rafael Pardo y le dije "si el Partido Liberal es de cambios y si tiene inclusión yo creo que me merezco el aval".
¿Usted le comentó sus propuestas por teléfono a Rafael Pardo?
Sí, primero lo llamé y luego me reuní personalmente con él en la ciudad de Cali.
¿Y el Partido Liberal va a apoyar sus propuestas?
Yo sabía que mis propuestas iban a formar polémica y por eso busqué al partido liberal, porque su mismo nombre respalda la libertad. Busqué apoyo en otros partidos y movimientos pero hubo mucha discriminación. Estoy muy contenta donde estoy porque mi padre también fue liberal e inclusive lo mataron por eso. Es más, yo nunca pensé que iba a ingresar a la política. Estoy viendo de dónde recojo recursos pero hasta ahora no he tenido ningún problema.
¿Cuánto piensa que se va a gastar en la campaña?
Esta es una campaña muy pobre. Yo creo que gastaría lo mínimo que se puede en una campaña. En el lanzamiento ni siquiera tuve un pendón. Me está colaborando mi comunidad. He escuchado que una campaña puede costar 800 millones pero no tengo ni idea cuánto me podría gastar.
¿Usted a qué se dedica hoy?
Soy activista, estaba estudiando inglés y me retiré para estar en la política, porque esto me ha quitado mucho tiempo.
¿De qué vive?
Yo vivía de mi trabajo como trabajadora sexual, porque yo no puedo negar que fui trabajadora sexual.
¿Cuántos años fue trabajadora sexual?
Desde los 16 hasta ahora que tengo 29 años. Por eso es que yo quiero luchar, porque debido a la estigmatización de este país nos han obligado a ser o activistas o trabajadoras sexuales.
¿En estos días de qué está viviendo?
De la colaboración de mis amigos porque me han apoyado y tengo mucha gente que me conoce y que saben que soy una persona de bien.
¿Usted tuvo algún novio político?
No, nunca en la vida. No he tenido novios. Tengo esposa.
¿Cómo es su núcleo familiar?
Con mi esposa, pero no convivimos ahora porque ella está en España. Mi núcleo familiar es mi mamá y mis hermanos.
¿Usted se considera un hombre?
No, yo soy transgénero. Bueno, para explicar la comunidad gay está compuesta por: lesbianas, 'trans', bisexuales e intersexuales. Yo estoy en las 'trans' que se dividen en 4: transformistas, travestis, transgénero y transexual.
Explíqueme cada una de ellas...
Transformista es la persona que le gusta vestirse en las noches para un evento o algo así y que quiere vestirse como una mujer. Travesti es que usa sus roles femeninos las 24 horas del día. Transgénero soy yo, que por medio de cirugía me he hecho cambios estéticos, también somos mujeres 24 horas. Transexual es la que ya se ha hecho la operación de resignación del cambio del sexo. Me siento bien así y soy feliz.
¿Piensan tener hijos con su compañera?
Sí, quiero tener una niña hermosa, una muñeca así como la madre, la madre/padre, es decir yo.
¿Entonces no se piensa hacer la operación de resignación?
No, nunca porque yo no quiero ser una mujer más, yo quiero ser una mujer transgénero.
¿Qué opina de que muchos congresistas sean gays y no salen del closet?
Yo respeto la opinión de cada uno. Respeto que por decisiones políticas no puedan salir del closet y porque esta sociedad no sea diversa. Y no salen del closet por no ser rechazados por la sociedad.
¿Y no es mejor lo que usted hace, darle la cara al mundo?
Precisamente, eso trae consecuencias, yo he sido fuerte y las he enfrentado. Creo que he tenido más dudas que cualquiera.
¿Por qué se volvió transgénero?
Porque me quería ver como una mujer, pero no ser una mujer. La verdad es que no quiero ser mujer, ni ser hombre.