Elecciones Presidenciales y Congreso 2014

Elecciones 2014: Elecciones Presidenciales Colombia 2014
Elecciones Presidenciales y Congreso 2014

La campaña presidencial se judicializa

A dos semanas de votaciones, acusaciones desplazan el debate de ideas. Gremios llaman a la mesura.

Por: EL TIEMPO

Luis Alfonso Hoyos, excoordinador de la campaña presidencial de Óscar Iván Zuluaga.

Luis Alfonso Hoyos, excoordinador de la campaña presidencial de Óscar Iván Zuluaga.

Por la fuerza de hechos pocas veces vistos en la política colombiana, la campaña presidencial del 2014, en su recta final, terminó con una extensión en los estrados judiciales.

Esta circunstancia ha llevado a que sea más fuerte el eco de las acusaciones recíprocas entre algunos contendientes, por presuntas acciones ilegales, que el de la exposición de sus propuestas programáticas.

El pleito ha involucrado con especial fuerza a las campañas del candidato uribista, Óscar Iván Zuluaga, y a la del presidente-candidato, Juan Manuel Santos, que puntean en las encuestas sobre intención de voto.

El enrarecido clima electoral impuesto por la lucha del poder no parece estar próximo a la calma, pues las autoridades judiciales tienen en sus manos un complejo cuadro, que amenaza con prolongar la convulsionada situación.

El detonante que dio el sorpresivo giro a la campaña fueron las denuncias de orden penal sobre hechos que aún no se han probado, pero que han llamado la atención de las autoridades.

El primero fue la revelación de un supuesto soborno de 12 millones de dólares a 2 asesores de la campaña de Santos 2010 a cambio de que negociaran el sometimiento de ‘los Comba’ y otros narcotraficantes a la justicia, lo que al final no ocurrió.

La denuncia hizo rodar las cabezas del estratega venezolano J. J. Rendón, que se había vinculado formalmente hacía una semana a la campaña reeleccionista de Santos, y del director ejecutivo de la Federación de Departamentos, Germán Chica.

Rendón y Chica, que, según las denuncias, se habrían quedado con esos dineros, serán llamados por la Fiscalía a declarar.

Santos, en respuesta a estos hechos, aseguró que “si (Rendón y Chica) han recibido algún dinero, pues que se sometan a la justicia”.

Los exasesores de la campaña santista del 2010, que de manera pública se han hecho acusaciones recíprocas sobre el manejo de dineros, también se han amenazado con llevarse a los estrados judiciales.

Con ese episodio se inauguró la semana política. Pero solo un día después las autoridades allanaron una oficina ilegal de espionaje en Bogotá que, según el fiscal Eduardo Montealegre, no era otra cosa que un “centro criminal para sabotear el proceso de paz”.

El problema es que el jefe de ese centro de espionaje, Andrés Fernando Sepúlveda, era a la vez el responsable de manejar las redes sociales y la seguridad informática de la campaña presidencial de Zuluaga.

La Fiscalía aseguró tener elementos para establecer que desde las oficinas de Sepúlveda se habrían interceptado las comunicaciones de personas cercanas al proceso de paz de La Habana.

Sepúlveda fue capturado y llevado a prisión y la Fiscalía trabaja en el examen de cientos de piezas encontradas en su poder.

Pero el episodio protagonizado por este hombre no había cobrado toda su importancia hasta el pasado miércoles, cuando Noticias RCN reveló imágenes en las que el coordinador de la campaña uribista, Luis Alfonso Hoyos, aparecía presentando al hacker al director de ese medio, Rodrigo Pardo, con la promesa de entregar información sobre una supuesta presión de las Farc para votar por Santos.

Hoyos, quien también se hacía llamar ‘director espiritual’ de la campaña de Zuluaga, intentó desvirtuar la gravedad de esos hechos, pero 6 horas después tuvo que renunciar ante el tamaño de la controversia que se armó por su conducta.

Ese mismo día quedó en evidencia una primera discrepancia entre lo que el candidato Zuluaga y el coordinador de la campaña –Hoyos– dijeron sobre la función que el hacker cumplía en la campaña.

No coincidía lo dicho por Zuluaga –que Sepúlveda solo se dedicaba a la seguridad informática y a atender las redes sociales– con lo testimoniado por RCN en el sentido de que había ido a ofrecer información secreta.

Hoyos será citado por la Fiscalía a declarar sobre cuál era la misión que cumplía Sepúlveda en la campaña.

Nuevos ataques

El jueves, temprano, el expresidente Álvaro Uribe madrugó a denunciar. Dijo que el publicista J. J. Rendón habría entregado 2 millones de dólares en el 2011 para saldar una cuenta de la campaña de Santos del 2010.

Y planteó que ese dinero provendría de los 12 millones de dólares que narcos le habrían dado a cambio de mediar en su sometimiento.

Uribe, no obstante, le dijo a W Radio que su versión estaba basada en confesiones que le habían hecho amigos suyos días antes. No habló de pruebas ni dio nombres.

El gerente de la campaña presidencial Santos 2010, Roberto Prieto, anunció de inmediato una demanda contra Uribe por calumnia.

Todos los protagonistas de esta confrontación, sin excepción, que eran aliados hasta hace cuatro años en la campaña de ese entonces, le han pedido a la Fiscalía prontitud en las investigaciones. La pregunta es si, mientras llega la verdad, la campaña política seguirá bombardeada por nuevas denuncias y acusaciones.

‘Hay que pedirles sensatez a los candidatos’

Gremios, voceros de la Iglesia católica, historiadores e intelectuales hicieron un llamado a los candidatos a no polarizar la campaña.

“La responsabilidad de la campaña debe estar enmarcada en la construcción de democracia y de civilidad en el respeto social. La campaña tiene que ser consciente de eso”, afirmó el presidente de la Andi, Bruce Mac Master.

Monseñor Fabián Marulanda, obispo de Florencia, dijo que “sería muy oportuno pedirles a todos los candidatos una enorme sensatez, que procuren andar con la verdad, que se respeten mutuamente y que respeten al pueblo colombiano”.

El presidente del Consejo Nacional Gremial, Rafael Mejía, envió una carta a sus colegas y les dijo que es su “obligación como colombiano hacer un llamado a la mesura y al debate de las ideas y las propuestas en la política colombiana. Invito a todo el sector productivo a sumarse a esta reflexión”.

EL TIEMPO

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