Elecciones Presidenciales y Congreso 2014

Elecciones 2014: Elecciones Presidenciales Colombia 2014
Elecciones Presidenciales y Congreso 2014

'Vamos a escoger entre el miedo y la esperanza': Santos

Invitó a los candidatos del conservador, del Polo y de la Alianza Verde a sumarse a su campaña.

Por: EL TIEMPO

'Vamos a escoger entre el miedo y la esperanza': Santos

'Vamos a escoger entre el miedo y la esperanza': Santos

“Mis felicitaciones al candidato Zuluaga por su buen resultado. Lo invito a que en estas tres semanas demos un debate con altura y nos concentremos en las propuestas. Es lo que el país reclama”.

Con estas palabras, pronunciadas anoche al inicio de su discurso, el presidente-candidato, Juan Manuel Santos, le reconoció el triunfo al candidato uribista del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, quien le tomó una ventaja de casi 460.000 votos, según el preconteo de la Registraduría, en la primera vuelta de este domingo. (Lea también: Segunda vuelta de infarto entre candidato uribista y presidente Santos).

El mandatario, quien busca la reelección ondeando la paz como principal bandera de campaña, dejó claro que quiere el respaldo de los otros tres aspirantes presidenciales que estaban en la contienda para triunfar –si las urnas se lo permiten– durante la segunda vuelta, del próximo 15 de junio.

Por eso, no es gratuito que le haya dedicado a cada uno de ellos no solo unas palabras de reconocimiento, sino que habló concretamente de las propuestas programáticas que impulsaron en campaña y que le gustaría retomar en un eventual segundo mandato.

A Marta Lucía Ramírez –del Partido Conservador– le reconoció sus iniciativas para combatir la corrupción, “un flagelo que roba a todos los colombianos”. A Clara López –del Polo Democrático– la invitó a trabajar mancomunadamente para “apostarle a la reconciliación en el posconflicto”.

Y al candidato de la Alianza Verde, Enrique Peñalosa, quien con más de 1’060.000 votos puede ser clave en segunda vuelta, le destacó sus propuestas ambientales, en seguridad ciudadana y en educación de calidad.

“Quiero pedirles a ellos y a sus seguidores que nos acompañen en la lucha contra la pobreza, la guerra, la desesperación que quieren vendernos, contra el pesimismo”, afirmó Santos en un tono conciliador, pero lejos de mostrarse derrotado. Incluso advirtió: “Vamos a escoger entre el miedo y la esperanza”.

Esta línea discursiva del Presidente-candidato es una apuesta por mantener lo que denominó la Unidad Nacional, pero sumando apoyos, a todos los niveles. Santos y su círculo cercano son conscientes de que necesitan los votos que obtuvieron los otros tres candidatos y, además, de que se requiere su respaldo para impulsar las reformas propuestas si gana la reelección.

“Felicitaciones por realizar campañas con profundidad democrática y ajenas a los insultos”, les dijo Santos tras añadir: “Ustedes han hecho propuestas muy importantes que podemos hacer realidad juntos en los próximos cuatro años”.

Tan clara es la intención de Santos de atraer a estos sectores que, anoche mismo, en su sede de campaña en Bogotá, se reunió por casi una hora con su círculo más cercano –que incluye a líderes liberales, conservadores, de Cambio Radical y de ‘la U’, incluidos algunos de sus familiares– para analizar la forma como puede conquistarlos frente al 15 de junio.

Debate de ideas

Otro punto clave de las palabras de Santos, que no obstante mencionó muy rápido, es la invitación que le hizo a Zuluaga para pasar de los ataques personales a la discusión de ideas en las tres semanas que restan para la nueva cita en las urnas.

Santos y Zuluaga sostuvieron una dura confrontación por los escándalos que rodearon la campaña, relacionados con narcodineros y espionaje ilícito, lo que –en su momento– llevó a judicializar la contienda electoral.

Esta situación, incluso, se hizo evidente en los dos debates que los cinco candidatos realizaron esta semana.

“Recibo este resultado como un mensaje de millones de colombianos que quieren que les sigamos explicando todavía mejor, lo que hemos hecho en estos cuatro años y lo que haremos en adelante para consolidar la paz y la prosperidad”, enfatizó el Presidente-candidato.

De hecho, insistió en que esa será su tarea, por lo cual espera que su contradictor vaya en el mismo camino de debatir ideas y bajarle el tono al enfrentamiento que caracterizó la campaña y que –a juicio de no pocos analistas– le quitó espacio a la discusión de propuestas programáticas.

Marcar diferencias

Santos, no obstante, utilizó varias líneas para dejar claras sus diferencias con Zuluaga y, sobre todo, en lo relacionado con sus visiones de país.

El Presidente-candidato remarcó su mensaje de paz, en el sentido de que en las urnas se definirá –a su juicio– entre quienes quieren mantener el conflicto y quienes quieren ponerle punto final a más de 50 años de confrontación armada.

“Lo que ha quedado claro es que en tres semanas los colombianos tendrán dos opciones: podrán escoger entre quienes queremos el fin de la guerra y los que prefieren una guerra sin fin”, enfatizó Santos ante unas 1.000 personas que lo acompañaron en su sede de campaña en la capital del país.

El competidor de Zuluaga marcó su distancia con el candidato uribista en temas como las relaciones internacionales, ya que aseguró que en el otro sector “quieren guerra con los vecinos”.

También aseguró que el país tendrá que decidirse entre los que “insultan y dividen y los que preferimos convocar y unir”.

Y, por supuesto, Santos no desaprovechó la oportunidad para lanzar algunas pullas, con el fin de distanciarse de lo que considera es un modelo de país que impulsa su contradictor y puede llevar a Colombia hacia “el pasado”.

“En tres semanas vamos a elegir, y vamos a elegir bien”, precisó en su condición de candidato para explicar que la elección se hará entre dos modelos distintos: “Entre los que respetamos los poderes públicos, la justicia y las instituciones, y quienes piensan que todo vale. Entre quienes respetamos la oposición y la prensa libre, y los que prefieren el unanimismo y la intolerancia”.

Aprovechó la oportunidad para defender uno de sus programas claves: las casas gratis. Aseguró que su continuidad en el poder es la garantía de que las viviendas para los más pobres continúen construyéndose y sean cada vez más los beneficiando con este programa.

En definitiva, como lo mostró en estos cuatro meses de contienda, Santos quiere que los colombianos lo vean como la persona indicada para terminar el proceso de paz que formalmente inició su Gobierno con las Farc el 19 de noviembre del 2012, lo que le permitiría, como mandatario, poner a andar las reformas que considera sustanciales para que Colombia pueda dejar la guerra en el pasado.

“Vamos a demostrar que somos más los que estamos decididos a terminar un conflicto que lleva ya medio siglo de dolor y sangre. Que somos más los que le apostamos a un país incluyente, moderno, solidario y sin guerra”, puntualizó Santos en tono enérgico.

Un domingo lleno de consultas y en familia

Como es habitual de un presidente en ejercicio, Juan M. Santos llegó sobre las 8 a. m. a la mesa 1 del Capitolio, en la plaza de Bolívar de Bogotá, para dar inicio a las elecciones.

Lo acompañaban su esposa, María Clemencia Rodríguez, y sus tres hijos: Martín, María Antonia y Esteban, quienes votaron en la misma mesa. “Podremos seguir adelante sea quien sea el que gane, para que este país siga por buen camino”, dijo Santos.

A esa hora se veía algo tenso pero optimista. De un lado se notaba ansioso por los resultados y, del otro, satisfecho por liderar, como Jefe de Estado, las elecciones “más seguras” en muchos años.

Dijo que las autoridades electorales y los organismos del Estado tomaron las disposiciones para que fueran “unas elecciones transparentes y tranquilas”. Y así fueron. Al final de la jornada, el ministro del Interior, Aurelio Iragorri, daba un parte positivo sobre el desarrollo de los comicios. Después de votar, Santos y su familia se desplazaron hasta la iglesia de La Milagrosa, en el occidente de la ciudad, a una misa. Allí llegaron algunos miembros de la cúpula militar y del gabinete ministerial, con sus familiares. La eucaristía se hizo en la más absoluta reserva. A su salida, Santos explicó que es un fiel devoto de La Milagrosa pues ha sido su guía y confesó que le había pedido “el milagrito”.

Sobre el mediodía reunió en la Casa de Nariño a sus ministros y su familia para almorzar. De hecho, desde allí siguió los primeros boletines de la Registraduría Nacional.

Solo a las 6:10 de la tarde hizo su aparición en la sede de campaña, en el nororiente de Bogotá, donde lo esperaban sus seguidores y varios líderes políticos, que no escondieron su sorpresa por los resultados parciales en los que el mandatario registraba menos votos que Óscar Iván Zuluaga, candidato del Centro Democrático.

Reforzar mensaje
La Unidad Nacional considera clave la paz

Para los miembros de la Unidad Nacional es indiscutible que la principal tarea de Santos, para asegurarse la victoria el próximo 15 de junio, es reforzar el mensaje de la paz y la terminación del conflicto armado por la vía del diálogo. El senador de ‘la U’ Armando Benedetti aseguró que “la segunda vuelta será entre quienes quieren más muertos y a quienes nos importan más las víctimas”. Y para Carlos Galán, jefe de Cambio Radical, “los resultados son un llamado de atención, pero dejan claro que la mayoría quiere la paz”.

EL TIEMPO

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