Elecciones Presidenciales y Congreso 2014

Elecciones 2014: Elecciones Presidenciales Colombia 2014
Elecciones Presidenciales y Congreso 2014

Cámara afro se volvió 'escampadero' de políticos sin partido: expertos

Algunas voces aseguran que Moisés Orozco y María del Socorro Bustamante no representan a negritudes.

Moisés Orozco y María del Socorro Bustamante son los representantes a la Cámara afrodescendiente.

Moisés Orozco y María del Socorro Bustamante son los representantes a la Cámara afrodescendiente.

Una controvertida Cámara afrodescendiente fue elegida este domingo. 34.067 votos llevaron a María del Socorro Bustamante al Congreso, mientras 13.247 abrieron las puertas del Legislativo a Moisés Orozco Vicuña. Ambas candidaturas fueron avaladas por la Fundación Ébano de Colombia (Funeco), creada en Sincelejo, Sucre. Lo curioso es que ninguno de los dos es afro.

Esto ha desatado la molestia entre reconocidos voceros de las negritudes, quienes han manifestado que estas dos personas no representan ni las raíces ni la idiosincrasia de las comunidades negras de Colombia.

Por eso, Bustamante, expresidenta del Concejo de Cartagena y excandidata a la alcaldía de esa ciudad, y Orozco, abogado que aspiró a ser mandatario de Yumbo, Valle, están en el ojo del huracán. La tormenta política comenzó el día que hicieron públicas sus aspiraciones electorales a nombre de Funeco.

La polémica

En diciembre, el movimiento 'Pilas Colombia' rechazó la aspiración de Bustamante: "Ponemos en duda su real compromiso en la defensa de los derechos étnicos afrodescendientes del país", se lee en un comunicado.

Otros contradictores fueron más lejos. Es el caso del abogado Saúl Villar Jiménez, quien denunció el aval entregado a Bustamante ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).

El jurista aseguró que debía revocarse la aspiración de la excabildante porque ella no tenía raíces afrodescendientes y había incurrido en doble militancia al pertenecer al movimiento político Afrovides para aspirar a la Alcaldía de Cartagena y luego a Funeco.

Pero el CNE negó la solicitud de Villar tras comprobar que Afrovides aceptó la renuncia de Bustamante, quien –según la institución- en el 2011 se autorreconoció como integrante de la comunidad negra y afrocolombiana. El Consejo protegió los derechos a elegir y ser elegido y participar en política sin discriminación alguna.

La luz verde del CNE le permitió a María del Socorro unirse a los otros 76 candidatos -de 29 movimientos políticos- que aspiraron a la Cámara afrodescendiente. A una de esas apetecidas curules llegó en 1994 Zulia Mena, hoy alcaldesa de Quibdó, Chocó.

EL TIEMPO habló con la mandataria. En su opinión, hasta el momento ella ha sido la única que ha llegado a la Cámara afro desde un proceso de organización en esa población, motivado por la defensa de sus derechos económicos, políticos y sociales.

"Ellos (María del Socorro y Moisés) no representan el espíritu de la comunidad afrodescendiente. No tienen una agenda legislativa que responda a la situación que vive la población negra hoy en Colombia. Ni siquiera conocen esa situación", afirma la funcionaria, quien advierte sobre la "profunda invisibilidad" que afectará en los próximos años a los afrodescendientes.

La reacción de Mena coincide con la opinión de Óscar Gamboa, director del 'Programa presidencial para el desarrollo integral de la población afrocolombiana'.

"No voy a cuestionar la elección como tal porque el mismo CNE expresó que no había ilegalidad ni irregularidad. Asumo que los votos fueron legítimos. Lo que me da tristeza de verdad es que la representación afrocolombiana en el Congreso ahora esté en manos de personas que nunca han trabajado el tema. No importa que no sean afrodescendientes. Si al menos hubieran sido partícipes de nuestra dinámica, hubieran tenido algún protagonismo en el mundo de la afrodescendencia, en nuestra cultura, en nuestros territorios".

Para Gamboa, ambos políticos llegan a esa Cámara "sin el conocimiento mínimo ni la vivencia para hacer lo que debe hacer un congresista por las comunidades negras" porque–dice- "no han vivido el mundo afro en sus problemas, sus sueños, sus frustraciones".

¿Menos candidatos, más justicia?

Daniel Mera, directivo de la Fundación Color, anota que "la suerte de la población negra no depende de las dos curules. Hay muchos congresistas que ayudan al progreso de la población negra, así como hay otros políticos de raza negra que no necesitaron meterse a esas dos curules para llegar al Legislativo".

Por su parte, Gamboa cree que la Cámara afrodescendiente está perdiendo su esencia.

"La Cámara de negritudes se está convirtiendo en un 'escampadero' de los candidatos que tienen dificultades para aspirar a curules desde otros partidos y encuentran en la representación de las negritudes el camino más fácil para llegar al Congreso (…) Si hay personas oportunistas es porque la ley les dejó hacer oportunismo".

Esta controversia podría terminar cuando la ley ordene que solo los afrocolombianos que vivan en territorios colectivos y sean avalados por los consejos comunitarios, puedan favorecerse con la circunscripción especial de negritudes. Esa es la propuesta de Mera.

"Se evitaría que todas las personas con ciertos intereses en hacer política se metan a esas curules (…) Se destinarían a quienes de verdad las necesitan". Además–agrega- "se impediría el "espectáculo bochornoso de los más de 70 candidatos" que se postularon este año. (Lea también: Desunión absurda: 70 candidatos para dos curules afro)

La mirada del sociólogo no se distancia mucho de la opinión de la alcaldesa Mena, quien subraya que "a diferencia de la circunscripción especial indígena, la de negritudes quedó muy abierta".

"Cualquiera puede participar. Ahora están utilizando los espacios que son nuestros para llegar al Legislativo", insiste la funcionaria de Quibdó, quien no duda en señalar la "falta de claridad política" como la piedra en el camino de la democracia: " Eso permite que se utilice a la gente. Son personas que ganan curules porque tienen dinero y más opciones".

La debilidad de los afrodescendientes

El director del 'Programa presidencial para el desarrollo integral de la población afrocolombiana' reconoce que es muy difícil organizar a los afrodescendientes. En ese sentido, dice que esta población debe comprender que la democracia representa la diversidad de pensamiento y no tienen lugar las diferencias personales.

"Ciertos sectores de la sociedad colombiana, sabiendo que los afrocolombianos unidos podemos ser una fuerza política y social incidente, han diseñado estrategias perversas para mantenernos divididos. Hemos sido idiotas. Hemos caído en esa trampa. Llegó la hora de que eliminemos las diferencias entre nosotros", concluye el Alto Consejero.

EL TIEMPO se comunicó con Moisés Orozco pero el representante no accedió a una entrevista. Al mismo tiempo, este medio contactó al equipo de María del Socorro Bustamante, pero no obtuvo una respuesta por parte de la congresista.

MARÍA DEL PILAR CAMARGO
REDACCIÓN ELTIEMPO.COM
@PilarCCruz
pilcam@eltiempo.com

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