Elecciones Presidenciales y Congreso 2014

Elecciones 2014: Elecciones Presidenciales Colombia 2014
Elecciones Presidenciales y Congreso 2014

Un nuevo mapa político pintó el uribismo en las legislativas

El partido de 'la U' y el Centro Democrático lideraron en las votaciones en 11 departamentos.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO

Las regiones redistribuyeron sus votos, lo que modificó el mapa político del Capitolio.

Las regiones redistribuyeron sus votos, lo que modificó el mapa político del Capitolio.

La irrupción del uribismo en las elecciones para Congreso del pasado domingo cambió, sin lugar a dudas, la conformación del mapa político del país y obligó a las fuerzas de la coalición de la Unidad Nacional a ceder terreno para que el Centro Democrático tuviera espacio en el Capitolio.

Si bien el movimiento que comanda el expresidente Álvaro Uribe fue la segunda fuerza en el Senado, al ganar 19 de las 102 curules, el pasado domingo se graduó como la colectividad más representativa de la oposición, al quedarse con el espacio que tradicionalmente había tenido la izquierda.

La fuerza política con mejores resultados, de acuerdo con el preconteo de la Registraduría, fue ‘la U’, que logró 2’230.208 votos y se quedó con el triunfo en 11 de los 32 departamentos del país.

El propio presidente Juan Manuel Santos felicitó a su partido por la victoria, que le permite mantener las mayorías en el Capitolio, pero también reconoció el “decoroso segundo lugar” del movimiento de Uribe.

El Centro Democrático alcanzó 2’045.564 votos y ganó en 11 departamentos, pero también se llevó la ventaja en la principal plaza electoral del país: Bogotá.

Por eso, tanto Santos como el candidato presidencial del uribismo, Óscar Iván Zuluaga, comenzaron sus campañas –luego de las elecciones legislativas– en la capital.

Otro partido que se vio obligado a ceder terreno y que, con respecto a las elecciones del 2010, redujo su votación en por lo menos 400.000 votos es el Conservador. El pasado domingo logró 1’944.284 votos y fue el líder en 4 departamentos.

El Partido Liberal no perdió en comparación con el 2010 y se quedó con 1’748.789 votos, que le sirvieron para quedarse en el primer lugar en 4 departamentos, incluido San Andrés.

Y Opción Ciudadana, el antiguo Partido de Integración Nacional (PIN) –cuestionado por su origen y salpicado por el escándalo de la ‘parapolítica’–, obtuvo 527.124 votos y es el máximo elector en Sucre.

Si bien partidos como Cambio Radical, Alianza Verde y el Polo mantuvieron su participación en el escenario legislativo, no encabezaron ningún departamento.

Este panorama demuestra que el mapa legislativo cambió y que los partidos tradicionales tuvieron que redistribuir sus fuerzas.

“Las fuerzas de los partidos quedaron equilibradas, pero la Unidad Nacional quedó como la mayoría indiscutible en el Congreso, que era lo que esperaba el presidente Santos”, explicó el estratega político Germán Medina.

No obstante, reconoció que la llegada del uribismo al Capitolio modificó el escenario. “El panorama cambia sustancialmente porque no se contaba con la sorpresa que dio el Centro Democrático, que pasó de 0 a 19 senadores y se convirtió en una fuerza muy representativa en el Senado”, agregó.

La fuerza de la Costa

De las 100 curules de Senado con circunscripción nacional que se eligieron el pasado domingo –las otras dos son para minorías indígenas–, la Costa Atlántica se quedó con 31.

Esto demuestra que los habitantes de los 7 departamentos que la componen (La Guajira, Cesar, Magdalena, Bolívar, Atlántico, Sucre y Córdoba) tienen un poder para decidir la suerte de cualquier candidato.

Por eso no es gratuito que el presidente-candidato, Juan Manuel Santos, haga hoy en Barranquilla (Atlántico) su primer acto de campaña en las regiones y que Marta Lucía Ramírez, la candidata presidencial del Partido Conservador, haya comenzado sus giras en esa ciudad.

Entre los 27 senadores electos que provienen de esta región, sin contar los 4 que eligió la lista cerrada del Centro Democrático, lograron 2’079.446 votos en todo el país, y la mayoría de ellos, por supuesto, fueron obtenidos en la costa Caribe.

‘La U’ obtuvo 10 curules; el Partido Conservador, 6; el Partido Liberal, 4; el Centro Democrático, 4; Cambio Radical, 3; Opción Ciudadana (antiguo PIN), 3, y la Alianza Verde, 1. En los cálculos de la Unidad Nacional, la costa Atlántica fue definitiva para mantener las mayorías en el Congreso.

La participación en esta región fue muy distinta de la del resto del país. De acuerdo con los resultados del preconteo que efectuó la Registraduría, en solo dos de sus departamentos –Córdoba y Sucre– el promedio de participación llegó al 60 por ciento, mientras que a nivel nacional aquel quedó en el 43,58 por ciento.

Las razones que explican este fervor electoral pueden ser varias y van desde factores ilegales hasta tradiciones políticas, que hacen que ir a votar sea un acto de fidelidad a ciertos grupos y familias de la región.

Fabián Acuña, catedrático de la Universidad Javeriana, afirmó que “hay familias tradicionales en la costa Atlántica que tienen un voto muy disciplinado, ya sea por coacción o por el dinero que se mueve en la región”.

Juan David Velasco, investigador de la Universidad Nacional, agrega que los habitantes de la costa Atlántica han desarrollado una cultura política que implica estar del lado de la coalición ganadora como “factor de supervivencia”, para garantizar estabilidad laboral y beneficios en otros campos.

Tampoco hay que olvidar que esta región fue la más golpeada por el escándalo de la ‘parapolítica’, la alianza criminal que grupos armados de autodefensas hicieron con líderes de diferentes partidos para hacerse con el control de entidades públicas y cargos de elección popular. A sangre y fuego, según las autoridades, lograron capturar gran parte del poder regional.

Pero, a pesar de todo lo anterior, hay voces dentro de la academia, como la de la analista Alicia Peñaranda, que opinan que tampoco se puede desconocer el hecho de que a la gente de la costa Atlántica “le gusta salir a votar”, ya que la mayoría ven las jornadas electorales como una gran fiesta.

Sea cual sea la explicación, lo claro es que la costa Atlántica será definitiva en la elección del nuevo presidente.

REDACCIÓN EL TIEMPO

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