"El buen momento del mercado hace que la compra de inmuebles usados para habitar o por inversión sea un negocio seguro": Lía Heenan, presidenta de la Central de Inversiones S.A., habla del proceso.
- Como primera medida, se destaca la variable precio. Al igual que la mayoría de los activos, lo usado mantiene un diferencial de costo respecto a lo nuevo, lo cual le permite al comprador adquirir un inmueble de mayor tamaño o de mejores características.
- Adicionalmente, ese ahorro generado en la compra de un inmueble de segunda, le facilita al nuevo propietario la adecuación del mismo, invirtiendo en mejoras y remodelaciones que permitan ajustarlo a sus gustos y necesidades.
- De hecho, la vivienda usada es de entrega inmediata, lo que genera un importante alivio financiero para el comprador en términos de cánones de arrendamiento.
- La ventaja de la numerosa y diversificada oferta de bienes de segunda mano permite una selección minuciosa de acuerdo con sus gustos y presupuesto.
- Adicionalmente, el desarrollo de páginas de internet y medios escritos especializados ofrece una preselección sin necesidad de grandes desplazamientos lo que repercute en un importante ahorro de tiempo; de hecho, garantiza la toma de una mejor decisión pues hay acceso a mayor información de las posibilidades del mercado.
- Otra ventaja es que, normalmente, la usada está en zonas urbanísticas consolidadas, con vías, servicios públicos, centros comerciales y transporte público. Esto contribuye a disminuir la incertidumbre sobre el desarrollo futuro de la zona, la proyección del precio y la facilidad de venta más adelante.
- Por último, el hecho de que en Colombia el 80 por ciento de las transacciones inmobiliarias correspondan a compraventa de vivienda de segunda mano permite concluir que, contrario a lo comúnmente pensado, este es un mercado líquido y consolidado.
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