Abril 4 de 2008
Proyectos de vivienda para inversiones maduras
La primera etapa de Vivenza ya es una realidad en Chía. La idea es replicar este tipo de proyectos en Anapoima y Cartagena.
Quienes compraron en la primera etapa se ganaron una valorización importante que puede llegar a 30 por ciento y se espera que en la segunda el resultado sea similar".
"Este es un proyecto que motiva a las personas a jubilarse joven y a comenzar a vivir -de verdad- a partir de los 55", asegura Manuel Estrada, gerente de la empresa EJM, que ya vendió la primera etapa del Club Residencial Vivenza, ubicado entre Chía y Guaymaral, a pocos minutos de Bogotá.
"Le apostamos a una arquitectura para este grupo de personas que, desde ya, planea el futuro retiro y busca disfrutar la vida a plenitud", anota el constructor, quien recuerda lo difícil que fue consolidar la idea.
"Convencer a la gente de arriesgarse a invertir en un concepto nuevo fue complicado. Sin embargo, poco a poco han entendido que no es un ancianato y que, por el contrario, es la mejor forma de invertir en el futuro.
Agrega que los clientes de Vivenza son parejas que tienen hijos adultos, que han dejado la casa, y que prefieren un apartamento en un lugar campestre, cerca de la ciudad, donde tienen servicios adicionales, y no el trabajo de mantener una casa grande en la capital.
"Por otra parte tenemos al inversionista que compra para arrendarle al grupo objetivo al que le ofrecemos la obra, pero que evalúa, eventualmente, la opción de tener la propiedad para un futuro retiro.
"De cualquier forma, el tema inversión está ahí; de hecho, la valorización en esta primera etapa fue de 35 por ciento, aproximadamente", dice Estrada, quien destaca valores agregados más allá de la arquitectura.
Talleres de arte y manualidades; sala de música, área para conciertos y programaciones culturales; biblioteca, internet, cine, televisión, capilla, comedor, cocina y salas de juegos son algunos de los servicios complementarios que llaman la atención en Vivenza donde -además- hay campos de tenis, zona de piscina climatizada y espacios para práctica de otros deportes.
"Esto, precisamente, es lo que queremos mostrarles a los compradores de la segunda etapa. La idea es que cuando abramos ventas ellos puedan ver 'en directo' cómo viven quienes invirtieron en la primera", señala Estrada, quien también destaca la construcción de un centro comercial y un supermercado, oficinas y consultorios para los propietarios y sus visitantes.
Mercado potencial
Incluso, según las cifras del Dane recopiladas por EJM, en Bogotá hay 39.882 personas mayores de 55 años que están clasificadas en los estratos sociales 5 y 6. "Estos son los clientes potenciales de Vivenza", asegura el gerente de EJM, quien recuerda que en España, México y Estados Unidos es creciente el auge de este tipo de vivienda, y en América Latina ya hay desarrollos de esta magnitud en Argentina, Chile y Ecuador.
Estrada le agrega más cifras que justifican la tendencia: "512 viviendas de más de 200 millones de pesos se han comercializado en las afueras de Bogotá en el último año, específicamente en Chía, Cajicá y la Calera, donde se evidencia un alza de 144 por ciento en la demanda de estratos 4, 5 y 6, según resultados destacados por Estrada de una investigación realizada por la Galería Inmobiliaria, firma especializada en investigación de mercados para las empresas de la construcción.
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