Proyección de crecimiento de Trump es ‘improbable’: FMI

Proyección de crecimiento de Trump es ‘improbable’: FMI

Organismo recorta las previsiones para Estados Unidos por la incertidumbre sobre su plan económico.

Alejandro Werner

Alejandro Werner (i), director del Fondo para el Hemisferio Occidental del FMI, y el jefe de la misión del FMI, Nigel Chalk (d), tras la presentación del informe sobre la economía de EE. UU.

Foto:

EFE

28 de junio 2017 , 08:40 p.m.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) da un paso atrás y se desmarca de la proyección de crecimiento que hizo para EE. UU. hace solo tres meses, al ver que el plan de estímulos del presidente Donald Trump no termina de concretarse por el caos que domina en el seno de la administración y en el Congreso.

Considera, incluso, que con “una constelación ideal” de políticas, el crecimiento potencial será menor que el proyectado en su presupuesto y llevará más tiempo en materializarse.

Es una manera diplomática de decir que la promesa de duplicar el crecimiento es irreal.

La consecuencia inmediata de este análisis es que el FMI toma la tijera y rebaja las previsiones. Ahora anticipa una expansión del 2,1 % este año, dos décimas menos de lo que dijo en abril, y prevé que se mantenga a ese nivel el próximo, lo que representa un recorte, en este caso, de cuatro décimas. Es, al menos, un repunte frente al débil 1,6 % registrado en el 2016, último año en el que demócrata Barack Obama estuvo de presidente. Donald Trump promete que su plan de estímulos lo llevará por encima del 3 %.

El FMI señala que la incertidumbre en torno a las políticas prometidas por Trump es “significativa” y por eso explica que opta por una proyección que implica que no habrá cambios a corto plazo, porque el plan del presidente no termina de avanzar. Por tal razón opta por retraerse y no tener en cuenta el efecto potencial que podrían tener medidas como la reforma fiscal, porque no está claro qué puede salir adelante. El potencial de crecimiento lo calcula en el 1,8 %.

Más de la mitad de los hogares estadounidenses tiene menos ingresos ajustados a la inflación que son inferiores a los del 2000

La premisa es que para que los cambios de política tengan éxito, es necesario un crecimiento potencial que se sostenga a unos niveles más altos. A partir de ahí afirma que una aceleración superior a un punto porcentual, como la que proyecta Trump, es “improbable”. Echando un vistazo al pasado, indica que los casos en los que se produjo algo similar están contados y se asocian a una recuperación tras la recesión.

El crecimiento de EE. UU. es, según Alejandro Werner, “demasiado bajo y desigual” pese a estar en una situación de pleno empleo. Los retos, añade el economista del FMI, son similares a los de otras economías avanzadas: la productividad es baja, la fuerza laboral se contrae, el cambio tecnológico empieza a tener efectos en el mercado laboral, la población envejece, hay una disparidad en la cualificación de los empleados y los sueldos se polarizan.

Dos datos: el índice de pobreza es de los más altos entre las economías desarrolladas, con el 13,5 % de la población, y más de la mitad de los hogares tiene menos ingresos ajustados a la inflación que son inferiores a los del 2000.

En otras palabras, el FMI pone en evidencia que la situación actual es muy diferente de la que se vivió hace tres décadas, también porque la coyuntura global no es tan favorable.

Aunque el FMI reconoce que la economía de EE. UU. vive la tercera expansión más prolongada desde 1850 y el PIB es un 12 % más alto que el pico antes de la crisis, ve múltiples desequilibrios a mediano plazo. Junto a la desigualdad social, cita la sostenibilidad de las cuentas públicas por la escalada de la deuda, un dólar moderadamente sobrevalorado y un deterioro de la inversión.

Y, como ya dijo en análisis pasados, advierte que “el modelo económico no funciona todo lo bien que debería para generar una prosperidad que sea compartida”. Pero eso urge actuar en varios frentes a la vez, con un plan económico que mejore la calidad de vida del estadounidense promedio. Por ejemplo, pide que la reforma sanitaria se “afronte con cuidado” y que se potencie la educación.

El FMI comparte la causa por un incremento significativo del gasto público en infraestructuras y considera fundamental una reforma que simplifique el sistema tributario.

Apoya que se modernicen acuerdos comerciales como el que rige los intercambios con México y Canadá o que simplifique la regulación para estimular el crecimiento y el empleo, pero de tal manera que evite consecuencias negativas. “Son políticas que pueden elevar el potencial”, reitera Werner.

En cuanto a la inmigración, considera oportuna una reforma que permita captar mano de obra cualificada para así elevar la participación laboral y la productividad. El FMI destaca así su efecto positivo como potenciador del crecimiento porque compensa el efecto demográfico. Respecto a la política monetaria, juzga que la Reserva Federal debería seguir con la retirada gradual de los estímulos, marcando bien el camino para evitar volatilidad. Y cree que se justifica empezar a reducir el balance.

SANDRO POZZI
Ediciones EL PAÍS, SL 2017.

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA