Inquietudes sobre las pensiones y el trabajo

Inquietudes sobre las pensiones y el trabajo

El problema detrás del sistema de seguridad social es la situación del mercado laboral.

Inquietudes sobre las pensiones y el trabajo

La autora dice que es errado medir la formalidad laboral simplemente por la afiliación a la seguridad social.

Foto:

Santiago Saldarriaga / EL TIEMPO

22 de mayo 2017 , 09:18 p.m.

Se ha abierto el debate en el país sobre los problemas del sistema pensional colombiano. Y como siempre sucede cuando se trata de dinero y de poder, algunos de los interesados están llenando a la opinión pública de datos imprecisos.

Por ejemplo, los 38 billones de hueco fiscal de pensiones no se le pueden atribuir al sistema de reparto, solamente para justificar acabar con él y dejar todo el ahorro de los colombianos para la vejez en manos de los fondos de pensiones privados, las famosas AFP.

Por lo menos dos puntos deben aclararse, y uno de ellos tiene que ver con los serios problemas del mercado laboral colombiano.

Pero empecemos por el inmenso costo de las pensiones. Lo que nunca se reconoce es que con la Ley 100 se le entregó un impuesto –recursos públicos– a los dos grupos económicos más poderosos del país, Sarmiento Angulo y el Grupo Antioqueño, que hoy tienen el 85 por ciento de los recursos de las AFP.

Al Instituto de Seguros Sociales (ISS), hoy Colpensiones, le dejaron el hueso, los pensionados, y le quitaron la crema, las cotizaciones de las nuevas generaciones. Por eso, hoy Colpensiones –una versión muy mejorada del sistema de reparto del antiguo ISS– tiene más del 90 por ciento de los pensionados del país y las AFP el 72 por ciento de los nuevos contribuyentes.

Además, como quien asumió el costo de las pensiones ya en curso fue el Gobierno, le tocó prestarles esa plata a los fondos y pagarles intereses por eso. El peor negocio del Estado y todo el mundo callado. Si eso no se hubiera hecho así, hoy el sistema de reparto tendría ingresos de las nuevas generaciones y el déficit sería mucho menor.

Aún más, de los 38 billones de pesos, cerca de 10 billones corresponden al sistema de reparto, y el resto son: los sueldos de retiro del Ejército, que nunca ha contribuido; las pensiones de los policías, las pensiones de los maestros y nada menos que el hueco que dejó Cajanal.

Una pregunta para los fondos de pensiones: ¿ustedes, que usan el déficit de 38 billones para atacar el sistema de reparto –es decir Colpensiones–, estarían dispuestos a asumir las pensiones de las Fuerzas Militares, la Policía, los maestros y Cajanal? Interesante conocer sus respuestas.

Además, el problema detrás de todo el sistema de seguridad social es la situación del mercado laboral colombiano. Es un error del Gobierno y de los analistas quedarse solo en las cifras de desempleo y, algunas veces, en las de participación laboral. Esta es una manera simplista y equivocada de abordar la fuente de muchas de las desgracias colombianas.

Empecemos por la informalidad, cuyas cifras reales nadie conoce a ciencia cierta. Para los optimistas, esa cifra es del 40 por ciento; y para los pesimistas, del 64 por ciento, cuando se reconoce el 36 por ciento de baja cobertura de pensiones en el país. Quien no tiene pensión es informal.

Sin embargo, varios detalles trascendentales se quedan en el tintero. Primero, es hora de entender la informalidad del trabajo en empresas formales, que sobre todo los dueños de las grandes firmas privadas y del sector público se niegan a reconocer.

¿Cuál es el tipo de empleo que deben ofrecer las grandes empresas y el Gobierno? Sencillamente lo que la OIT denomina empleo decente. Esto es con seguridad social, pagada en parte por los empresarios o el Estado, vacaciones y, lo más ausente, un periodo determinado de empleo.

Pues resulta que, empezando por el Gobierno y muchas grandes empresas, la seguridad social la paga toda el trabajador, que siempre se afilia con unos ingresos máximos de 2 salarios mínimos así gane 20. Segundo, no tiene vacaciones pagadas, sino que las asume con sus propios recursos; no tiene un periodo suficientemente largo de contrato, sino que cada dos o tres meses debe buscar un nuevo contrato temporal. Es decir, no tienen un trabajo digno.

El Gobierno se dio cuenta de que debe dar ejemplo y empezar a formalizar su empleo. ¿Pero las grandes empresas? Se hacen las locas y se burlan el Código Sustantivo del Trabajo vigente.

El Gobierno queda feliz porque mide la formalidad por la afiliación a la seguridad social, pero no ve el doble problema que hay detrás. El primero, la permanencia, requisito fundamental para lograr una pensión, no se logra porque los contratos laborales son de tres o cuatro meses y no se renuevan inmediatamente. El segundo, tanto o más grave, así los ingresos de los trabajadores sean altos, como son ellos los que asumen todo el costo, solo se afilian con lo mínimo posible, sin pensar que también sus pensiones serán mínimas.

Es decir, para empezar la discusión, lo primero que se necesita es conocer bien qué es lo que sucede con el trabajo remunerado de los colombianos. ¿Por qué solo la mitad de las mujeres en edad productiva ingresan a este tipo de trabajo?, ¿por qué el desempleo de ellas es más alto que el de los hombres?, ¿por qué los jóvenes no encuentran trabajo así sean profesionales? Y, además, ¿qué papel juegan los grandes empleadores de este país en las zonas urbanas y –peor aún– en el campo cuando les pagan una miseria a sus trabajadores supuestamente formales?

CECILIA LÓPEZ MONTAÑO*
* Exministra de Agricultura y Medio Ambiente, exdirectora de Planeación Nacional y exdirectora del ISS. E-mail: cecilia@cecilialopez.com

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA