'Me hace feliz emplear a madres cabeza de hogar': campesino

'Me hace feliz emplear a madres cabeza de hogar': campesino

En su finca de San Bernardo (Cundinamarca), Isidro Molina emplea una docena de vecinos cada semana.

fg

Isidro siembra uchuvas con su familia en Sumapaz.

Foto:

Fundetecomcol

08 de octubre 2016 , 08:32 p.m.

Isidro Antonio Molina Páez tiene 41 años y una finca de cinco hectáreas en el municipio de San Bernardo, en la provincia de Sumapaz, Cundinamarca.

Junto con su esposa, Yolanda Obando, y sus cuatro hijos celebran el día en el que a su parcela familiar llegaron las 1.100 semillas de uchuva que les han cambiado la vida.

“Esa es una planta muy agradecida. Todos los lunes y jueves cosechamos la fruta, porque no merma”, cuenta entusiasmado.

Este campesino, que nació en el occidente de Boyacá y tuvo que desplazarse a Cundinamarca por la violencia, agradece que con el cultivo de la que es conocida en varias partes del mundo como la ‘uva dorada’, ahora no solo tiene para su sustento, sino que puede emplear a otros.

“Al principio lo hacíamos con mi esposa, pero luego ya creció el cultivo y tuvimos que llamar a algunos vecinos para que nos ayudaran”, señala el agricultor.

(También: El campo lidera la generación de trabajo en el país)

Para él, lo más reconfortante de su nueva empresa es poder darles trabajo a algunas madres cabeza de familia que viven cerca de su terreno, entre la docena de personas que, en promedio, ocupa semanalmente.

El trabajo de la recolección de la uchuva es delicado; demanda tijeras y manos cuidadosas. Así lo explica Leonardo Casas Bello, representante legal de la Fundación para el Desarrollo Territorial y Comunitario de Colombia (Fundetecomcol), puente entre la cartera de Agricultura y más de 300 familias del Sumapaz que resultaron beneficiadas con el apoyo del Ministerio en cultivos de mora, uchuva y cítricos.

Según Casas, lo interesante del acompañamiento a los campesinos es que no termina en la asesoría técnica de la labor de la tierra, sino que trasciende al tema de la comercialización, en donde muchas veces “los intermediarios les pagan a los precios que quieren”.

Así las cosas, y gracias al soporte de estas entidades, los 450 kilos de ‘uvas doradas’ que Isidro cosecha semanalmente en sus cinco hectáreas de tierra, en San Bernardo, llegan hasta Alemania y Holanda, por ahora. “El próximo año, la idea es exportar directamente –explica Casas–. Estamos haciendo contactos con Corea, Estados Unidos y otras zonas de Europa”.

(Además: Los productos nacionales exportados por Colombia)

Isidro agradece el apoyo del Ministerio y de la fundación. Según él, el programa y sus beneficios son centro de conversación en la tienda del pueblo, porque “uno veía esos proyectos tan bonitos y se preguntaba a qué hora llegarían donde uno”, cuenta.

El campesino de manos grandes y sonrisa fácil es sincero: lo que más le gusta de este proceso es el momento en el que cobra el dinero de las uchuvas que se venden en el exterior y que sirve para su sustento.

EL TIEMPO

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA