Trabajo por cuenta propia y agro, claves en menor desempleo

Trabajo por cuenta propia y agro, claves en menor desempleo

Tasa de desocupación en el país para el mes de septiembre fue de 8,5%. Bajó 0,5 puntos porcentuales.

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Una vez más, Quibdó presentó la tasa de desempleo más alta, 16,6 %.

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Jaiver Nieto Álvarez / EL TIEMPO

31 de octubre 2016 , 11:44 p.m.

Pese a que la tasa de desempleo en septiembre se ubicó en 8,5 por ciento, lo que supuso una reducción de 0,5 puntos porcentuales frente al mismo mes del 2015 (cuando fue de 9 por ciento), gran parte de ese impulso fue gracias al trabajo por cuenta propia.

Eso muestra que el alivio en el desempleo obedece en buena parte a trabajos que no se caracterizan precisamente por su buena calidad. Ese tipo de empleos durante el trimestre comprendido entre julio y septiembre aumentó en 214.000, mientras que los empleados lo hicieron en 54.000.

Stéfano Farné, director del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado, atribuye la baja de la tasa de desempleo a los masivos retiros del mercado de trabajo, pues, señala, en septiembre del 2016 hay más de 300.000 personas inactivas respecto a igual mes del 2015.

“Es verdad que aumentaron mucho los trabajos por cuenta propia, pero gran parte del incremento se dio en el campo, por la recuperación de los cultivos. En el campo también se da un fuerte aumento del empleo público”, afirmó Farné.

Y en cuanto a la calidad del empleo, el experto del Externado considera que, en general, durante periodos de desaceleración económica, como es el caso actual de Colombia, no hay que pensar mucho en la calidad de los empleos generados, pues sostiene que la gente ya está contenta con lo que tiene, porque no hay mucha demanda de trabajo (sobre todo de trabajo de calidad).

Por su parte, Juan Carlos Guataquí, del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, coincide en que es cierto que el empleo por cuenta propia no es el de mejor calidad, y que esto se refleja en que, incluso reconociendo las notorias reducciones en el desempleo, la informalidad no se ha reducido o si lo ha hecho, es muy, muy poco.

“Los avances en la lucha contra la informalidad laboral que se obtuvieron durante la gestión de Rafael Pardo y Mauricio Olivera en el Ministerio del Trabajo se han perdido, y esta entidad no tiene una estrategia efectiva para enfrentar este problema. Solo Asofondos critica de forma insistente esta situación de informalidad. Y lo irónico es que el empleo asalariado es una de las fuentes tributarias en la que más se apoya el Gobierno”, advirtió Guataquí.

Del informe sobre desempleo, publicado ayer por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), también se puede establecer que frente al mismo mes del año anterior, en septiembre del 2016 aumentaron más los puestos de trabajo que el número de personas que salió a trabajar (se generaron 298.000 empleos más, frente a los 201.000 que ocuparon un puesto).

Algo que para Guataquí puede ocurrir perfectamente, ya que la Población Económicamente Activa (PEA) está compuesta por ocupados y desempleados, y entre estos últimos hay cesantes y aspirantes.

Los puestos de trabajo, agrega, pueden ser ocupados por aspirantes (personas que salieron a trabajar) y también por personas que perdieron su empleo (cesantes).

¿Qué falta por hacer?

Aunque los indicadores muestran alguna mejoría, para Juan Carlos Guataquí, el mismo Gobierno tiene un discurso contradictorio.

Señala, además, que “están prohibidas las nóminas paralelas, donde los contratistas tienen empleos inestables y muchas veces desarrollan áreas misionales, lo cual es particularmente preocupante si pensamos que la política pública (económica, social, etc.) es llevada a cabo por contratistas, no por técnicos con vinculación estable y perspectivas analíticas de largo plazo”.

Y anota que el Gobierno tiene otro discurso ambiguo en relación al empleo asalariado, pues mantiene formas de vinculación contractual que permiten el empleo de baja calidad (empresas de servicios temporales, contratos sindicales, cooperativas de trabajo asociativo) e implican menores costos laborales, pero por otra parte recarga el empleo asalariado con más tributos.

“Esto genera los incentivos perversos que no permiten reducir la informalidad ni generar empleo de calidad”, dijo Guataquí.

Otras cifras del Dane revelaron que la tasa de ocupación para septiembre fue de 58,7 por ciento, y la de participación, de 64,2 por ciento.

Así mismo, que el desempleo en las trece principales ciudades y áreas metropolitanas fue del 9,2 por ciento, lo que supone el porcentaje más bajo en los últimos años.

La disminución con respecto a septiembre del 2015 también fue de 0,5 puntos porcentuales.

De otro lado, si se miran los datos del último trimestre, las ciudades que presentaron una mayor tasa de desempleo fueron Quibdó, con el 16,6 por ciento; Cúcuta, con un 15,1 por ciento, y Armenia, que se ubicó en el 13,9 por ciento.
En contraste, las que registraron menores indicadores de desocupación fueron Bucaramanga, que tuvo 7,9 por ciento; Barranquilla, con el 8,6 por ciento, y Montería, que obtuvo el 8,9 por ciento.

Áreas que suman y restan

En el trimestre de julio, agosto y septiembre del 2016, el mayor aumento de empleos fue en agro, con 120.000; comercio, hoteles y restaurantes, con 79.000, y actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con 74.000.
En la otra orilla están los servicios comunales, sociales y personales con 85.000 empleos menos y explotación de minas y canteras, con 28.000.

Y pese a las noticias en materia de vivienda e infraestructura, el sector de la construcción no aportó puestos nuevos, de acuerdo con el Dane.

Sobre estos resultados, Juan Carlos Guataquí cree que el empleo agrícola pudo haber alcanzado un pico por la estacionalidad de las cosechas y, quizás, haberse beneficiado de un relativo clima económico tranquilo en medio del cese del fuego.

“Lo de la construcción, en infraestructura, habla de proyectos de largo plazo, la mayoría de los cuales ya están casi en etapa de inauguración, lo cual probablemente coincidirá con los últimos momentos de la gestión del Vicepresidente y el lanzamiento de su campaña presidencial. El comportamiento del empleo en la construcción no es estacional, es más una tendencia de largo plazo”, dijo Guataquí.

ALEJANDRO RAMÍREZ PEÑA
Redacción Economía y Negocios

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