‘Es falso que el Canal RCN esté quebrado’: José Roberto Arango

‘Es falso que el Canal RCN esté quebrado’: José Roberto Arango

Su presidente acepta que salud de la compañía no es buena pero se toman medidas para recuperarla.

José Roberto Arango, presidente de RCN Televisión

José Roberto Arango, presidente de RCN Televisión.

Foto:

Mauricio Moreno / EL TIEMPO

18 de febrero 2018 , 07:40 a.m.

No faltaron las expresiones de sorpresa a comienzos de año, cuando se supo que José Roberto Arango había decidido encargarse de la presidencia de RCN televisión.

A fin de cuentas, hacía un buen tiempo que el ejecutivo paisa había decidido gozar de su retiro, tras haber sido fundamental en la reorganización y recuperación de empresas como Rápido Ochoa, Gravetal, Acerías Paz del Río, Coltejer y Famisanar, aparte de ser clave en la nueva etapa del club Millonarios, del que se retiró en abril de 2011. Atrás también quedó su paso por la administración pública, después de trabajar como asesor presidencial de Álvaro Uribe, su amigo desde la juventud.

Sin embargo, pudieron más los vínculos con la Organización Ardila Lülle y el desafío de sacar el canal adelante, que el ánimo de mirar los toros desde la barrera. Sobre este y otros temas, el economista antioqueño habló con EL TIEMPO.

Usted es visto como una especie de bombero, que llega a apagar los incendios empresariales ¿Por qué llegó a RCN Televisión?

Yo me considero, más que bombero, un médico general, si se me permite el símil. Sin ser especialista en nada, atiendo a los pacientes que están enfermos. Estaba en uso buen retiro, jubilado, pero fui incapaz de negarme al llamado de unas personas que me han ayudado, que han confiado en mí, que me entregaron el tema de Coltejer, que era otro enfermo. Entonces acepté este reto. El paciente es RCN televisión y vamos a ver qué podemos hacer por él.

¿Cómo está el paciente?

El paciente está en cuidados intensivos. No hay duda de que está delicado, pero hemos conseguido buenos especialistas en cada tema. No conozco nada de comunicaciones y mucho menos de televisión, pero me sé rodear y he ido consiguiendo ideas y asesores que van a rendir frutos. Aprovecho para enviarle un mensaje de tranquilidad a la clínica, es decir a los bancos, porque tengo con qué pagar la cuenta. RCN TV le pertenece a un grupo empresarial sólido y serio que cumplirá con todas sus obligaciones.

¿El enfermo es terminal?

No, no. Al contrario, yo vengo a recuperarle la salud. Estamos en el negocio que es, el del entretenimiento. Simplemente pasamos por un mal momento, pero la buena salud llegará.

¿Cuáles son las causas de ese mal momento?

Muchas. El canal fue en cierta manera víctima de su éxito. Entonces se creó una cultura de gasto combinada con una tolerancia grande a las pérdidas. Como decía un importante empresario en Antioquia “negocio que pierde todos los años, a la larga es un mal negocio”. Y este negocio va perdiendo en los últimos dos años unas cifras considerables.

El canal fue en cierta manera víctima de su éxito. Entonces se creó una cultura de gasto combinada con una tolerancia grande a las pérdidas

¿De cuánto?

Las pérdidas de 2016 fueron 91.400 millones y las del año pasado de 95 mil millones. Y en 2018 podrían ser mayores si no intervenimos a tiempo.

¿Qué medidas ha tomado?


Primero, mirar los costos y, segundo, mirar nuevas fuentes de ingreso. Tenemos que reinventarnos y cambiar, porque la realidad es diferente. En el mundo hay una gran escasez de contenido en español. Tenemos la oportunidad de contribuir a que ese déficit sea menor, porque contamos con un gran capital humano. Hay creatividad y compromiso, además de un gran amor por la empresa.

¿Somos competitivos?

Lo somos en calidad y manejo técnico. Me preocupa que la intermediación está creciendo y ahora pululan los agentes y representantes, que en más de una ocasión solo sirven para subir los costos.

Volviendo a la situación del canal, no falta quien señala que el problema es de audiencia. Los índices de sintonía no son buenos…

Ese es un punto muy importante. Soy un crítico, y no de ahora sino de años atrás, del sistema de medición de IBOPE, que es un monopolio odioso y peligroso. Este pertenece a una cadena de centrales de medios, que son los mismos que definen la pauta publicitaria. Por cuenta de ese esquema, acabaron con la creatividad de los publicistas y esto se ha venido convirtiendo en un negocio financiero donde unos pocos se reparten la torta.

¿Y los números? Ahí está el ‘rating’…

Pero la manera en la que lo calculan no me da confianza. Cuando uno suma todos los aparatos en los que la gente nos ve, hay que contar televisores, teléfonos inteligentes y tabletas, lo cual da cerca de 50 millones. Frente a esa realidad, hay 1.100 medidores que se instalan en igual número de casas durante cuatro años. Cuando se filtra esa cantidad por los televisores prendidos en un momento de buena audiencia, acaba concluyendo que se calcula la sintonía de una población de más de 49 millones de habitantes con base en 200 medidores, nada más. Eso no es confiable, entre otras porque no están incluidos los aparatos distintos a la televisión por los que nos ven. Y el margen de error en el caso de los canales de cable alcanza casi el 100%. Eso hace que las centrales de medios repartan la torta con quien les da más comisión. Por ese motivo, esta semana mandamos una carta anunciando nuestro retiro de IBOPE, porque ellos van tres pasos atrás de la realidad.

¿Cuál es la alternativa?

Esa pregunta hay que hacérsela a la Superintendencia de Industria y Comercio. Ellos han sido muy activos con la defensa del consumidor, con los carteles. Entonces aquí tienen un espacio para actuar. Mientras tanto, pues nosotros seguimos. Cuando uno pregunta por IBOPE le dicen que esa es la moneda en el mundo o si no es Nielsen, que es de los mismos. Me insisten que no hay más. Pero a mí me criaron con dichos, entonces yo me pregunto “¿mal de muchos, consuelo de tontos?”.

No obstante, son numerosas las críticas al contenido del canal, tanto en la parte de entretenimiento como en la informativa. ¿No se equivocan?

Seguramente que sí, porque en esto nadie tiene la fórmula exacta, pero cada programa que hacemos lo que busca es agradarle a la audiencia y somos profesionales haciendo nuestro trabajo. Con respecto al noticiero, tiene una línea editorial que es la que fija Claudia Gurisatti, que es su directora y cuya experiencia no tiene discusión. Unas personas compartirán su manera de pensar y otras no, pero así como en los diferentes medios hay directores que piensan de una manera u otra, aquí también, lo cual no impide que el trabajo de informar se haga de manera seria.

Entonces, ¿cuál es el problema?

El punto es aquí hay una mano negra que se ha dedicado a desprestigiar el canal. Muchas personas han visto los videos que circulan por las redes sociales y dicen que el canal está quebrado, lo cual es falso. A eso que se dice, algunos periodistas le hacen eco. ¿Por qué? No tengo la respuesta. ¿Para quiénes están trabajando? ¿Qué interés los mueve? Es algo que desconozco. Pero me duele ver que esas calumnias afectan a quienes trabajamos en una empresa de la que dependen 1.700 familias directamente y ocasionan una zozobra injusta, para no hablar de que esto también impacta a los cientos de periodistas, artistas y técnicos que se han formado en este canal.

Muchas personas han visto los videos que circulan por las redes sociales y dicen que el canal está quebrado, lo cual es falso

En medio de las circunstancias mencionadas, se viene la prórroga de la licencia del canal. ¿Qué opina al respecto?

Soy de los que cuestiono el pago de una licencia por diez años, por la sencilla razón de que este negocio está cambiando profundamente. He visto proyecciones según las cuales la televisión abierta va a desaparecer en un tiempo relativamente corto, porque los hábitos de la audiencia evolucionan de manera permanente y cada vez más gente nos ve a través de cable o conexiones digitales. Por lo tanto, las cifras que se ventilan son imposibles de recuperar en un negocio en el cual la torta publicitaria es cada vez menor. Ahora estamos en los niveles de 15 años atrás, mientras los costos han aumentado.

Pero por el Canal Uno se pagó una suma importante…


Sí, aunque hay que tener en cuenta que no hicieron ninguna inversión, pues a ellos les entregaron toda la infraestructura en funcionamiento. O sea es una cosa muy distinta a lo que hemos tenido que hacer nosotros.

¿Le interesa la licencia o no?

A nosotros nos interesa, obviamente, pero depende el precio. Si el precio no da, tampoco nos pasa nada: vamos un paso más adelante, seguimos en el cable, lo cual quiere decir que le llegaríamos al 90% de la gente. Dicho lo anterior, claro que nos encantaría que todos los colombianos nos puedan ver.

¿Cómo está la relación con Caracol Televisión?

Nosotros tenemos una excelente relación con los demás canales y sobre todo con el canal que nació a la par nuestra, que es Caracol. Crecimos juntos, fuimos al colegio juntos, estamos en el mismo bus, somos como mellizos. La salud del uno es el bienestar del otro. Cuando me nombraron aquí, su presidente me mandó un chat dándome la bienvenida y me dijo que teníamos que conversar. Poco después le escribí y la respuesta era que estaba muy ocupado y que me buscaría. Han pasado varias semanas y parece que sigue ocupado. De todas formas el colegaje tiene que ser muy bueno y debe ser muy bueno.

Se dice que ellos están molestos por los derechos de los partidos de la selección de fútbol…

Nosotros tuvimos la posibilidad de presentar una oferta para participar en el que siempre había sido un negocio directo. Nos pusieron una base muy alta y a pesar de ello los accionistas vieron una oportunidad. Hicimos una propuesta seria y pagamos pólizas de seguro que nos costaron más de mil millones de pesos. Desafortunadamente para nosotros y afortunadamente para los colegas de Caracol quedó en manos de ellos. Competimos de buena fe y eso es legítimo.

Dice que una de las opciones que tienen es transmitir a través de cable ¿Cómo están sus relaciones con ese gremio?

Cuando llegué me encontré con un pleito que me gustaría solucionar. Ellos son unos aliados estratégicos. Una cosa que me distingue a mí, y quizás lo que más me gusta, es la solución de conflictos usando el sentido común. Al final de cuentas, estamos en el mismo negocio. Una cosa es competir y otra cosa es pleitear.

¿Cuánto va a durar esta etapa de RCN TV para José Roberto Arango?

No tengo afán. Obviamente me gustaría que fuera rápida, para volver a mis toldos de jubilado y a disfrutar de la gente que quiero: mis amigos y mi familia, incluyendo mi esposa, mis nietos, mis hijos: quiero la vida que estaba llevando. Pero también me divierto en esto y me voy a divertir. Creo que voy a hacer una contribución y si no se logra, no me pasa nada. Llegará alguien más. Yo ya no estoy por medallas, ni por distinciones. Simplemente es un trabajo que estoy haciendo para una gente muy querida, en el cual espero que salgamos adelante.

RICARDO ÁVILA PINTO
Director de Portafolio
En Twitter: @ravilapinto

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