24 de Marzo de 2008 -

A la pensión sólo logra acceder 18,6 por ciento de los colombianos que tienen derecho

Es uno de los niveles más bajos junto con Ecuador, El Salvador, Guatemala, Paraguay y República Dominicana. La situación es particularmente grave entre la población de menores ingresos.

Asì se desprende de cifras presentadas la Corporación Andina de Fomento (CAF). Incluso, el cuadro puede tornarse más dramático si para el caso colombiano se tiene en cuenta que la cobertura entre los grupos de menores ingresos se redujo entre 1992 y el 2000 y solo aumentó para el 20 por ciento de mayores ingresos.

En efecto, en 1992 de la quinta parte de los adultos mayores más pobres apenas 7,1 por ciento contaba con una mesada pensional, proporción que cayó a 5,9 por ciento en el 2000, mientras que en el mismo periodo el 20 por ciento de más altos ingresos que percibía una pensión subió de 27,7 a 44,9 por ciento.

Informalidad, un mal constante

La CAF constató que los segmentos más pobres de la sociedad siguen sumergidos en la informalidad laboral y no tienen capacidad ni estabilidad económica suficientes para realizar aportes regulares a sus cuentas individuales (como las que en Colombia administra el sector privado, aunque la informalidad también afecta las afiliaciones a pensiones del Seguro Social).

Cifras recientes del Departamento Nacional de Planeación (DNP) indican que la informalidad laboral cubre al 56 por ciento de los trabajadores. Si este fenómeno se mide por sus aportes a la seguridad social (pensiones, salud y riesgos profesionales) supera fácilmente 70 por ciento.

El sistema privado de pensiones en Colombia, como en los demás países donde ha sido instaurado, y el régimen que administra el Seguro Social cobija de manera preponderante a los trabajadores formales, que no siempre alcanzan a jubilarse.

Reforma en Chile para pensionar ancianos

Las reformas estructurales recientes e introducción de cuentas individuales -de las cuales Chile fue pionero en 1981-, no han logrado mejorar la cobertura pensional, agrega la investigación de la institución andina.

Chile, sin embargo, acaba de tomar una decisión que, según David Titelman, experto de la Cepal citado por la agencia AP, es el programa más ambicioso de ayuda a los pobres en la región: una ley firmada el 11 de marzo por la presidenta Michelle Bachelet dedicará 2.000 millones de dólares anuales para pensionar a ancianos pobres que nunca hicieron aportes, o estos fueron insuficientes, a ningún régimen pensional, como amas de casa, trabajadores independientes o informales.

Lo anterior significa que, a partir de julio, alrededor de 600.000 adultos pobres recibirán una mesada pensional de 125 dólares, que aumentará a 158 dólares desde el 2009. El programa contempla que dentro de cuatro años los beneficiados sumen 1,3 millones.

Aunque algunos expertos tienen dudas sobre la sostenibilidad del programa, fue una decisión política de las autoridades chilenas lideradas por Bachelet bajo la premisa de que era el momento de cerrar la brecha entre trabajadores formales e informales. Estos últimos, para el caso colombiano, son la mayoría.

Al referirse a la reforma al sistema que con recursos fiscales pensionará a cientos de miles de ancianos de su país, el profesor Patricio Navia dijo a AP que "después de 25 años, los chilenos han decidido mejorarlo, no terminarlo. Las reformas terminarán legitimando el sistema, no debilitándolo".

Subsidios a aportes para la jubilación

Según el censo del 2005, en Colombia había 2'612.508 personas mayores de 65 años (el 6,3 por ciento de la población). Para el 2006, de acuerdo con un documento del Ministerio de la Protección Social, cerca del 29,9 por ciento de las personas entre 60 y 79 años de edad seguían en el mercado laboral (no necesariamente como asalariadas, probablemente la mayoría en la esfera de la informalidad), lo que no implica que siempre hay remuneración por su trabajo.

Desde la Ley 100 de 1993 se previó subsidiar temporal y parcialmente la cotización a pensiones de los trabajadores pobres (independientes, madres comunitarias y discapacitados), financiado con aportes de los afiliados al sistema de pensiones que ganen más de cuatro salarios mínimos. Ese apoyo es hoy en día de aproximadamente 600 semanas.

El ministro de la Protección Social, Diego Palacio, señaló que el programa cuenta con 211.000 beneficiarios trabajadores activos que al cabo del tiempo podrían contar con una mesada pensional, a quienes se les subsidia entre un 70 y un 90 por ciento de la cotización, pues la idea siempre es fomentar la cultura del ahorro entre la población, y por esto el apoyo no contempla el 100 por ciento de los aportes.

Sobre el Programa de Protección Social al Adulto Mayor, indicó que este contempla subsidios para los adultos mayores indigentes o en extrema pobreza, ayudas que varían entre 40.000 y 75.000 pesos mensuales (aproximadamente 20 a 38 dólares).

Desde el 2003 hasta la fecha se han beneficiado 423.362 colombianos. Para este año, el Ministerio asignó 284.117 millones de pesos con el fin de atender a 410.781 adultos mayores.

JORGE CORREA C.
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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