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Diciembre 20 de 2009

La toma del Palacio de Justicia por parte del M-19 en 1985 estaba anunciada

Periodistas dicen que hubo censura de prensa. La entonces ministra de Comunicaciones, Noemí Sanín, lo negó "categóricamente" a la Comisión de la Verdad.

La Comisión de la Verdad conformada para investigar qué sucedió realmente en la toma del Palacio de Justicia produjo su informe final esta semana. Señaló al M-19 como responsable de los hechos, pero también señaló las torturas y las desapariciones, así como el horror del enfrentamiento que se libró dentro del Palacio entre las Fuerzas Armadas y el grupo guerrillero. El TIEMPO reproduce algunos apartes del informe, en los que se describen los hechos.

La toma estaba anunciada

Para la Comisión es indiscutible que las Fuerzas Militares y los organismos de seguridad del Estado debían establecer mecanismos para evitar y contener las actividades del grupo subversivo M-19, ya que desde 1984 y, en particular, desde abril de 1985 se esperaban acciones de gran magnitud con ocasión del recrudecimiento de las acciones de ese movimiento. Y era ampliamente conocida por parte de las instituciones la posible toma del Palacio de Justicia y la fecha aproximada de la misma, cuya finalidad era el secuestro de los 24 magistrados de la Corte Suprema.

El entonces director del DAS, general Miguel Maza Márquez, expresó a la Comisión de la Verdad que sí existía conocimiento de que se podría producir la toma, y prueba de ello es el reforzamiento de la protección del Palacio, que se le informó a Reyes Echandía. La fuente de esta noticia fue, según el general Maza, de inteligencia militar.

...Existe también la hipótesis llamada de la "ratonera", según la cual el retiro de la protección especial fue un acto deliberado de algunos miembros de la Fuerza Pública, al disponer la suspensión de esta para permitir el ingreso del grupo guerrillero, dado que se tenía amplio conocimiento -como se demostró- de los planes del M-19 para tomarse el Palacio de Justicia y era la ocasión para tender una trampa a la guerrilla. La Comisión de la Verdad considera esta hipótesis como una de las más probables.

Lo cierto es que el 6 de noviembre de 1985, el Palacio de Justicia amaneció sin protección policial y sólo contaba con mínima vigilancia privada, conformada por no más de seis empleados de COBASEC.

Hubo censura

A la 1:15 p.m., sin embargo, la constancia agregada al acta del consejo de ministros registra que el Director de Inravisión solicitó autorización para transmitir en directo los hechos. Noemí Sanín, ministra de Comunicaciones, "convino con el Director de Inravisión no autorizar cambio en la programación por las repercusiones de orden público que podía conllevar una transmisión cuando no había claridad sobre lo que estaba ocurriendo. El público estaba suficientemente enterado por la radio. Quizás más tarde se podrían aprovechar las grabaciones ya sobre los hechos establecidos".

Después de deliberar ampliamente sobre la conveniencia o inconveniencia de establecer censura a la radio o a la televisión, la Ministra de Comunicaciones se comunicó por teléfono y télex con los responsables de las cadenas y emisoras radiales y de los noticieros de televisión y les hizo presentes las prohibiciones legales de transmitir noticias relacionadas con los operativos militares, y les notificó que no podían transmitir los comunicados de los subversivos, como lo habían pedido ellos en su manifiesto, ni podían tampoco transmitir al público entrevistas desde el interior del Palacio de Justicia, pues dentro de él estaban los delincuentes
El periodista Juan Gossaín recibió el 6 de noviembre, sobre las 5:00 p.m., una llamada de la ministra de Comunicaciones, Noemí Sanín, quien le dijo que él sabía que en el exterior escuchaban su programa y lo estaban retransmitiendo, que le pedía el favor de salir del aire, ya que le está haciendo daño el país. Él expresó que no lo haría, y la Ministra le dijo que estaba violando la ley, ante lo cual Gossaín le pidió que le dijera qué ley estaba violando.

Hacia las 6:00 o 7:00 p.m., Yamid Amat recibió la llamada de la ministra Sanín, quien le ordenó interrumpir la transmisión. Ella le dijo que aunque no había resolución, era una orden. Él dijo que lo haría si los demás medios lo hacían. Ella le replicó que si no interrumpía, le ordenaba al Ejército que se tomara la emisora y apagara los transmisores, y le ordenó transmitir un partido de fútbol. No les permitieron emitir siquiera boletines. La consideró Yamid Amat como una implacable imposición de censura. La Ministra le dijo tiempo después que esa era "la única manera de salvar la democracia".

"La censura tuvo como efecto la muerte de la Corte... Los medios de comunicación eran en ese momento los ojos abiertos y les colocaron una venda. Eran la única luz de información que tenía el Gobierno, cuando vino la censura, no sabían qué estaba pasando", concluyó Yamid Amat.

En entrevista con la Comisión de la Verdad, sin embargo, la ex ministra Sanín negó categóricamente la versión anterior.

Tanques

"Las informaciones de los periódicos indican que la idea de los tanques fue consultada por el general Jesús Armando Arias Cabrales al propio presidente de la República, Belisario Betancur, y que este otorgó la autorización para una medida de semejante naturaleza, la primera en la historia de las confrontaciones urbanas del Ejército y el M-19".

Sin embargo, el presidente Betancur expresó a la Comisión de la Verdad: "No ordené el ingreso de los tanques al Palacio de Justicia, en detalle no me consultaron el ingreso de los tanques, la responsabilidad es del Comandante Militar y era una operación de tractor sucesivo, entregué el mando al Ejército como Comandante en Jefe".

Desparecidos

Otros rehenes, denominados "especiales" por la Fuerza Pública, fueron trasladados al segundo piso de las instalaciones de la Casa del Florero, y posteriormente varios de ellos fueron remitidos a instalaciones militares. Algunas de ellas, siete plenamente identificadas como rehenes y una guerrillera, que salieron con vida del Palacio y fueron trasladadas a la Casa del Florero, posteriormente desaparecieron.

*Puede leer el informe completo en www.verdadpalacio.org.co

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