Federer es una leyenda sin final, con su sexto título en Australia

Federer es una leyenda sin final, con su sexto título en Australia

El tenista suizo venció 6-2, 6-7(5), 6-3, 3-6, 6-1 a Cilic en la final del Abierto de Australia.

Roger Federer

Roger Federer ganó su sexto Abierto de Australia

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Reuters

29 de enero 2018 , 09:10 a.m.

Dice la mitología griega que Zeus era el rey de los dioses y gobernaba tanto a divinidades como a seres humanos desde el monte Olimpo. Además de esto, se lo conoce como el dios del rayo y de los cielos. Roger Federer se asemeja a este personaje, pero en vez de un rayo porta una raqueta a la divina perfección para dominar a sus rivales en la pista, y a los aficionados los hace adorarlo por la magia de su juego. Es el tenista suizo un ser mítico y este domingo su leyenda siguió agrandándose con la consecución del título número 20 de grand slam, al vencer al croata Marin Cilic en la final del Abierto de Australia.

El cuento de hadas continúa para mí. Soy tan feliz, es increíble. Estoy feliz de que acabara, pero ganar es un sueño hecho realidad” fueron las palabras de Federer en medio de un llanto de niño al conseguir un simple dulce, pero acá no era algo tan insignificante. Era un nuevo gran título, un trofeo que lo mantiene inmortal; su sexto campeonato en Australia hace que a sus 36 años siga siendo único. Cada lágrima que corría por su rostro parecía el presagio de que su vida activa estuviera por terminar, pero si hoy finalizara, lo haría en medio de letras doradas y aclamado por un legado imborrable.

Solo la australiana Margaret Court, con 24 grandes, y la estadounidense Serena Williams, con 23, y la alemana Steffi Graf, con 22, superan a Federer en la lista de grand slams conseguidos. Con el triunfo de ayer, en la Rod Laver Arena, Federer, defensor del título, igualó las seis victorias del serbio Novak Djokovic en Melbourne Park, y del australiano Roy Emerson, y amplió su palmarés con el 96 de su cuenta (véase gráfico).

Presión y escapatoria

Fue un partido complicado. De nuevo volvió a sufrir Federer, que quería ganar el torneo por segunda vez sin ceder un solo set, como lo logró en 2007 y como lo hizo en Wimbledon el año pasado, pero tuvo que salvar una situación conflictiva en el comienzo del quinto set, cuando Cilic, lanzado y demoledor con su derecha tras ganar el cuarto set, tuvo una bola de quiebre en el comienzo del definitivo.

Sin embargo, sobre la pista estaba Federer, un jugador que no se muestra golpeado en situaciones complicadas. Sabe sobrepasar los momentos difíciles y con su raqueta, como si fuera un pincel, dibuja un túnel de escapatoria para salir de cualquier tipo de mal momento y esbozar una nebulosa para poner presión a sus rivales. El suizo salvó la situación y a continuación rompió a su rival, para poner luego más distancia en el marcador con 3-0, y jugar a placer contra Cilic, que al final ha sido el único jugador que este año ha logrado arrebatar a Federer no solo un set, sino dos.

El croata acabó con 16 saques directos, lejos de los 24 de Federer, aunque con uno de ellos marcó los 214 kilómetros por hora, y cedió su saque en seis ocasiones. Solo pudo romper al suizo dos veces. El de Basilea acabó ganando 152 puntos, por 128 de Cilic.
Cilic, que aparecerá hoy como tercer jugador del mundo, no pudo tomarse revancha de su derrota el año pasado en Wimbledon, cuando disputó la final perjudicado por ampollas en los pies y tuvo que cederle la corona al suizo.

‘Esto es especial’

He esperado durante mucho tiempo esta final. Es más fácil por la tarde, pero cuando es de noche piensas en ello todo el día

“He esperado durante mucho tiempo esta final. Es más fácil por la tarde, pero cuando es de noche piensas en ello todo el día”, afirmó Federer, y acabó con una frase premonitoria: “Me lo voy a pasar muy bien esta noche”.

Mientras Federer recogía la copa Norman Brookes, el mítico Rod Laver grababa la escena en su teléfono móvil desde las gradas. “Siempre le doy las gracias a Rocket. Tipos como él son la razón de que yo juegue al tenis”, dijo el suizo al respecto.
Federer, un tipo mesurado y con mucha humildad, parece no dimensionar todavía su gesta, aunque sabe que el sueño de ser el más ganador de la historia tiene un sabor muy especial. “El número 20, de por sí, no tiene un significado especial para mí, pero, obviamente, el hecho de haber conseguido 20 torneos de grand slam es muy, muy especial, no hay duda”, aseguró el tenista suizo.

Esto es lo más importante para mí, no tanto el igualar a Emerson y Novak. Ellos tienen sus dos propias e increíbles carreras y los admiro por lo que han hecho

Y al final hubo momento para la reflexión: “Viví muchas emociones en esta final: la ceremonia final, la montaña rusa del partido, cinco sets contra Cilic, y luego ganar el sexto aquí, el número 20 de mi carrera, defendiendo el título que gané el año pasado en Melbourne. Esto es lo más importante para mí, no tanto el igualar a Emerson y Novak. Ellos tienen sus dos propias e increíbles carreras y los admiro por lo que han hecho”.

Las lágrimas de Federer humanizan a este dios del tenis. Quizá él sepa que le queda ya poco tiempo por jugar y por eso no puede evitar el sinfín de emociones. Mientras eso pasa, hay que disfrutar al máximo cada destello de magia que regala sobre las pistas. ¡Leyenda!





Felipe Villamizar M. 
Redactor de EL TIEMPO
En twitter: @FelipeVilla4

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