‘Bolillo’ hablaba en serio: ¡sí deben hacerle una estatua en Panamá!

‘Bolillo’ hablaba en serio: ¡sí deben hacerle una estatua en Panamá!

Uno de los DT más grandes de Colombia: único latino en llevar a 3 selecciones distintas al Mundial.

Bolillo Gómez

Hernán Darío 'Bolillo' Gómez consiguió tiquete para la Selección de Panamá, es su quinta participación en una cita un Mundial de fútbol.

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AFP

14 de octubre 2017 , 09:21 p.m.

¿Cómo se mide la grandeza en el fútbol? Es un tema de debate eterno. ¿Es más grande el que deslumbra con sus gambetas o el que habla más en la cancha o el que solo se pone una camiseta durante toda su vida o el que más títulos o el que hace más goles...?

¿Por qué se logra ser el más grande? ¿Por clasificar a tres mundiales con tres selecciones distintas, por tener la capacidad de convertir en oro plantillas de barro, por reinventarse luego de un escándalo que casi le cuesta la carrera profesional? El debate sigue y seguirá.

Hernán Darío Gómez, o simplemente ‘Bolillo’, logró el martes pasado su tercera clasificación a un mundial como director técnico. Lo hizo con Panamá, un país que nunca lo había logrado. Solo un entrenador en el mundo tenía ese récord: Henri Michel. El francés llevó a Camerún a Estados Unidos 1994, fue con Marruecos a Francia 1998 y llegó a Corea y Japón 2002 con Túnez.

Panamá: adoptaste mi alma. Colombia, dueña de mi corazón y Ecuador, mi consentida

“Panamá: adoptaste mi alma. Colombia, dueña de mi corazón y Ecuador, mi consentida”, así celebró ‘Bolillo’ en su cuenta de Twitter su tercera clasificación a un mundial, el único en América que ha logrado tal hazaña.

Entre chiste y chanza

“Si paso al Mundial, me tienen que hacer una estatua”, dijo Gómez en marzo del 2016 en una entrevista con CNN. Fue otra de sus usuales declaraciones, que no son para nada usuales entre sus colegas. Pero al decirla, ‘Bolillo’, como buen paisa, dijo una verdad entre chiste y chanza.

¿Cómo iba a clasificar con una selección que solo tiene tres jugadores en Europa, y en ligas menores, como Portugal, Suiza y Eslovaquia? ¿Cómo iba a hacer eso si él jugador símbolo es Román Torres, de la MLS (Liga de Estados Unidos), que tampoco es de un nivel reconocido. Parecía un disparate eso de clasificar y hacer la estatua, pero hoy en Panamá ya se habla de empezar a hacerla.

“Gracias, profesor: el país entero te aclama. Siempre supimos que este sería nuestro primer mundial. Bendito seas, ¡grande, ‘Bolillo’
!”, escribió en Twitter Luis González, un hincha panameño que expresó el sentimiento generalizado de todo el país hacia su seleccionador.

Aunque para Panamá la situación de verse en una Copa del Mundo era completamente nueva, ‘Bolillo’ ya había vivido la sensación de clasificar por primera vez a un país a una cita intercontinental.

Ni a bala

Fue en Ecuador, en el 2001, cuando el pueblo veía como su moneda (el sucre) desaparecía, las embajadas amanecían abarrotadas de gente en busca de otros horizontes; cuando los ecuatorianos se iban de Ecuador, Hernán Darío Gómez llegó allá para decirles a los hinchas del fútbol de ese país “¡sí se puede!”, como es el grito de ánimo en las tribunas del estadio Atahualpa, de Quito.

Y eso que casi lo matan. El 8 de mayo del 2001, ‘Bolillo’ estaba reunido en el restaurante de un hotel con dirigentes del fútbol ecuatoriano y algunos integrantes de su cuerpo técnico cuando un grupo de personas fueron a reclamar por no haber convocado al jugador Dalo Bucaram, hijo del expresidente ecuatoriano Abdalá Bucaram, a la Selección sub-20 de ese país. En la pelea, alguien sacó un arma y disparó tres veces; una bala impactó en el muslo derecho del DT.

Gómez fue trasladado a la Clínica Kennedy de Guayaquil, donde estuvo dos días. Al salir, Hernán Darío pensó en irse inmediatamente; sin embargo, el capitán de Ecuador, el supercrac Álex Aguinaga, y su goleador, Agustín Delgado, lo convencieron para que no se fuera. Seis meses después, con un empate contra Uruguay en Quito, Ecuador selló el pase al Mundial de Corea y Japón 2002.

Ni un balazo, ni las críticas que había recibido en medio de la pugna política ecuatoriana ni el sentimiento nacionalista de un sector de la dirigencia y la prensa pudieron acabar con las ganas de triunfar que Gómez ha tenido durante media vida en el fútbol. Entre canchas y camerinos ha pasado 30 de sus 61 años.

Escándalo y renuncia

El 6 de agosto del 2011, en un bar del centro de Bogotá, Hernán Darío, que era técnico por segunda vez de Colombia, le pegó a una mujer a la salida del lugar. Había tomado. El escándalo lo destapó al día siguiente la emisora La W y de inmediato fue repudiado.

Ante unas simples disculpas de la Federación Colombiana de Fútbol, comenzaron las presiones de todo el país, empezando por la alta comisionada para la Equidad de la Mujer de la Presidencia de la República, exigiendo la salida de ‘Bolillo’ de la Selección. La Federación no tuvo más salida que pedirle la renuncia. “Fue una buena decisión la renuncia del entrenador”, dijo Bavaria, uno de los principales patrocinadores de la Federación.

Polémico, toda la vida

Hernán Darío tiene una hoja de vida llena de logros: fue el asistente de Francisco Maturana para la clasificación al Mundial de Italia 1990 y de Estados Unidos 1994 (aunque de este último ‘Bolillo’ afirma que se comete una injusticia con él porque era “técnico adjunto” y no asistente), fue elegido como el mejor entrenador de América en 1996 y clasificó y dirigió al equipo nacional en el Mundial de Francia 1998.

Pero en su currículum debería aparecer también que es un peleón y un boquisuelto. De hecho, durante esta eliminatoria se la pasó de choque en choque, de ‘tú me dices y yo te contesto’, con los periodistas panameños.

En la penúltima fecha, inmediatamente después de la derrota 4-0 contra Estados Unidos, que parecía dejarlo eliminado, tuvo otro de sus agarrones con periodistas. ‘Bolillo’ había dicho que solo seis comunicadores apoyaron a Panamá, por lo que el periodista Gabriel Castillo lo confrontó: “No estoy entre esos seis periodistas, pero llevo 30 años cubriendo mi país y me duele...”, decía, cuando ‘Bolillo’ lo interrumpió: “El hecho de que lleves 30 años (de profesión) no quiere decir que sepas mucho de fútbol. Yo llevo cien corridas y no sé nada de toros”.

Pero tal vez la más grave disputa que tuvo este año fue la épica pelea con su compatriota Jorge Luis Pinto, DT de Honduras. En un juego entre las dos selecciones en la Copa Centroamericana parecían hablar amistosamente, pero luego Pinto dijo alguna frase que sacó de casillas a ‘Bolillo’, que lo tomó del cuello e intentó agredirlo.
‘Bolillo’ también es un hombre carismático, divertido, y con esa forma de ser, en muchas ocasiones intenta bajar la presión antes de los partidos para ser el centro de atención.

Así lo hizo el mes pasado, cuando se fue con los zapatos al revés al duro partido contra México, para distraer la atención de la prensa y quitarles presión a sus jugadores.

Polémico, impulsivo, dicharachero, deslenguado, motivador y ganador en la cancha: ese es Hernán Darío Gómez, uno de los más grandes técnicos de la historia del fútbol colombiano. ¿Ya será el más grande? Ese es el inicio de otro debate que puede ser eterno.



CAMILO MANRIQUE V.
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter: @camilomanriquev

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