Gloria y victoria para Alemania: campeona de la Copa Confederaciones

Gloria y victoria para Alemania: campeona de la Copa Confederaciones

Timo Werner se consagró como goleador del campeonato y Julian Draxler el balón de oro.

Alemania campeón de la Copa Confederaciones

Alemania campeón de la Copa Confederaciones

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EFE

02 de julio 2017 , 08:40 p.m.

Era el duelo de un equipo consolidado, grande, veterano, con dos títulos de América a cuestas, los primeros de la historia del fútbol chileno, contra otro prácticamente nuevo, en el que su técnico no llevó a ninguno de los titulares que fueron campeones en Brasil 2014. Salió un juego muy movido, en el que Alemania aprovechó la única falla grave de Chile para ganar 1-0 y conseguir uno de los trofeos que le faltaba en sus vitrinas: el de la Copa Confederaciones.

Alemania, ahora, tendrá que lidiar contra una maldición: el campeón vigente de este torneo, que tuvo su octava edición desde que está cobijado por la Fifa, nunca pudo ganar la Copa del Mundo. Pero para romper eso le queda un año y un futuro enorme. El equipo titular fue campeón en Brasil, el B acaba de ganar en Rusia y el C ya se coronó campeón europeo sub-21. Jugadores no le van a faltar.

Como tampoco le ha faltado la suerte, al menos en esta final de San Petersburgo. Chile hizo 8 remates al arco, 13 tiros desviados y otros cinco bloqueados, según la estadística de la página oficial de la Fifa. A Alemania le bastaron tres tiros a la portería para ganar. Uno de ellos, a los 20 minutos, sentenció la final. Timo Werner, ese brillante jugador que regó la banda izquierda con fútbol, anticipó al zaguero chileno Marcelo Díaz, que quiso salir jugando y se quedó sin pelota y con espacio por cubrir. Werner se abrió para sacar de la portería a Claudio Bravo. Luego tocó al centro y ahí, Lars Stindl tuvo tiempo para parar la pelota y rematar con el arco vacío. Faltaban aún 70 minutos de juego; sin embargo, con Alemania, se sabe, es muy difícil si se les deja tomar ventaja.

“Nos faltó la contundencia que tuvimos en la mayoría de otros partidos, como en la Copa América Centenario, donde pudimos marcar en varios encuentros. Hoy (domingo), lamentablemente, no pudimos concretar las acciones que creamos”, declaró, resignado, el técnico de Chile, el argentino-español Juan Antonio Pizzi, quien, además, salió a respaldar a Díaz, quien se quedó llorando en el banco, pues no terminó el partido. “Nuestro apoyo hacia Marcelo es máximo. Vamos a sufrir con este resultado, pero tenemos que fortalecernos con esta situación”, agregó Pizzi, que ahora vuelve a concentrarse en la eliminatoria para el Mundial de Rusia 2018, en la que Chile, hoy, está en zona de clasificación directa, con 23 puntos. Pero hay una decisión pendiente que puede cambiar toda la historia. La Fifa le quitó a Bolivia los puntos obtenidos en los partidos frente a Chile y Perú por incluir al zaguero Nelson Cabrera, de origen paraguayo, sin cumplir los requisitos para jugar como nacionalizado. Bolivia llevó el tema hasta el TAS y, al parecer, la presión de las otras federaciones suramericanas afectadas por la decisión inicial podría tener efecto: a Bolivia le devolverían los puntos y eso mandaría a Chile al quinto lugar, es decir, a la zona de repechaje.

La voz del ganador

Joachim Löw, el jefe de esta nueva alegría alemana, supo adaptar su estilo a lo que le planteó Chile. Los suramericanos presionaron a Alemania en la salida y le impidieron avanzar con la pelota en su poder. De hecho, el dato de posesión de pelota que muestra la página de la Fifa fue muy favorable para Chile: 61 por ciento. Curiosamente, el gol alemán llegó con la misma fórmula: presión alta para provocar un error.

Nos merecimos ganar el trofeo. Mis jugadores tenían una gran sed de victoria. Ha sido un partido mágico para nosotros. El equipo tuvo que aguantar mucho

“Nos merecimos ganar el trofeo. Mis jugadores tenían una gran sed de victoria. Ha sido un partido mágico para nosotros. El equipo tuvo que aguantar mucho. Luchamos por cada balón y por cada metro. Los chilenos no son precisamente tímidos”, declaró Löw. Sobre ese tema, el de la timidez, ya regresaremos. “Chile quería la victoria. Tuvo más el balón y dispuso de buenas ocasiones. Es un equipo con jugadores fantásticos. Pero tenía la impresión de que no marcarían, ya que estábamos defendiendo muy bien”, apuntó el DT.

Timidez, dijo Löw. Y eso, justamente, no hubo en este partido. Fueron dos equipos que lucharon, que pegaron y que perfectamente pudieron terminar con algún jugador expulsado. De hecho, el árbitro, el serbio Milorad Mazic, volvió a dejar en entredicho la ayuda del video. Los jueces del VAR le mostraron una agresión de Gonzalo Jara, un fuerte codazo. Después de mirar la pantalla, correr de nuevo a la cancha y hacer toda la parafernalia, ¡solo le sacó una amarilla!

Pero todo quedó atrás. Los chilenos demostraron su don de gentes al hacerles el pasillo a los nuevos campeones, que subieron a recibir sus medallas en medio de aplausos del equipo al que acababan de derrotar. Bien lo decía Gary Lineker, aquel delantero inglés que fue goleador de México 1986: “El fútbol es un juego de 11 contra 11 en el que siempre gana Alemania”.

JOSÉ ORLANDO ASCENCIO
Subeditor de EL TIEMPO
En Twitter: @josasc

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