Foto: Milton Díaz/EL TIEMPO
Germán 'Basílico' González, técnico de Santa Fe, hizo bien sus cambios.
De entrada, quiso bajar el perfil y dejar que todo el reconocimiento les quedara a los jugadores. Pero sus futbolistas lo pusieron en un pedestal.
Germán González, que estuvo en el título de 1975, como jugador, ahora se corona como técnico. Y sorprendió con las dedicatorias.
"Quiero brindarle este título a un gran amigo, a una persona que quiero muchísimo, que es Hernan Darío Gómez", dijo 'Basílico'.
Nada menos que su antecesor, el entrenador que el presidente Armando Farfán trajo a Bogotá a mediados del año pasado y que no logró meter a Santa Fe a los cuadrangulares semifinales en los dos torneos en que estuvo al mando. "Le tengo que reconocer, él comenzó este proyecto", agregó González.
Antes de eso, el DT 'cardenal' se había mantenido en el discurso religioso de todo el campeonato. "El título es para Dios, para mí nada", dijo con firmeza. "Yo no doy un paso sin agradecerle a Dios, así se burlen. Santa Fe ha quedado bendecido de ahora en adelante". Después también le ofreció la corona a Guillermo Cortés, el presidente del club en ese lejano 1975, cuando comenzó una sequía de títulos que se acabó el miércoles.
"Lo único que me faltaba era ser campeón como técnico. Ya gané con la Selección, fui campeón con Bogotá, pero esto es maravilloso", señaló el entrenador que llevó a Colombia al título Suramericano Sub-17 en 1993.
A 'Basílico' le sorprendió ver un estadio lleno de santafereños, como hace muchos años no se veía, tal vez desde la final de la Copa Conmebol de 1996. "Ahora, a los hinchas hay que pedirles que a Santa Fe hay que apoyarlo, esté o no esté yo. Ese respaldo se lo merece este club", concluyó, mientras sus jugadores daban una vuelta olímpica añorada durante casi ocho lustros.