Los aficionados del equipo nariñense aún ven como un hecho inverosímil que, a falta de una fecha para culminar la fase todos contra todos del torneo Finalización, se haya ido al descenso.
Aún este lunes, en los sitios de tertulia de la capital de Nariño y de otras poblaciones del departamento, se palpaba el drama que generó que el cuadro orientado por Jorge Luis Bernal perdiera la categoría.
Para la ciudad de Pasto la cáida del equipo, después de diez años en la división de honor, significa un descalabro económico, pues las tiendas de ropa deportiva con indumentaria del club nariñense verán menguadas sus ventas.
En esta región colombiana se cree que en el fútbol del país por lo general se ha buscado un pretexto para aislar al equipo. Los más comunes son que la ciudad de Pasto tiene un aeropuerto en el que es muy difícil aterrizar, que hay mucha altura, o que la cancha del estadio Libertad es la más fea y mala del país.
Al menos 70 familias dejarán de vender comestibles en el estadio, porque la afluencia de aficionados no será igual en la primera B. El maní con dulce o salado, las habas tostadas, los confites, las gaseosas, el frito, el tinto y las empanadas dejarán de prepararse, estimando que por partido, así sea éste fuera de poco atractivo, dejaba ventas por más de $100 mil, es decir, que $ 7 millones dejarán de circular en una programación dominical.
La Alcaldía de Pasto, a través de Pasto Deporte, dejará de percibir más de $ 100 millones por concepto del impuesto, considerando un promedio de seis millones de pesos de recaudación por cada fecha. Mientras tanto, la policía regional ya no recibirá cerca de $ 15 millones al año por el servicio de vigilancia.
Otro sector perjudicado por la caída a la B es el de los cuidadores de carros, quienes cada domingo arrendaban los espacios para guardar casi 1.000 vehículos y por cuyo servicio se pagaban dos mil pesos por cuatro horas como máximo. Dos millones de pesos, en cada fecha del torneo, dejarán de circular entre las familias que viven de este oficio.
A la Gobernación de Nariño se le acaba el mejor promotor del departamento, porque el Pasto luce con orgullo en su camiseta los productos como patrocinador. Sin embargo, los directivos del equipo han indicado que este revés no los arrinconará y, al contrario, será el acicate para volver al protagonismo en la A.
García, el símbolo del llanto
Gilberto García fue el símbolo del dolor del Deportivo Pasto y uno de los que más lloró amargamente por el descenso. "Los jugadores somos los únicos responsables y pedimos perdón, aunque lo dimos todo en la cancha para lograr los objetivos trazados", dijo con la voz cortada por el llanto.Frente a su responsabilidad, el buen lateral derecho confesó su vergüenza. "No pudimos evitar el descenso y eso nos da pena con la gente de Nariño. Nos faltó mas tranquilidad para sortear los momentos críticos", señaló.
Con respecto a sus lágrimas, García manifestó que "fue por la gente, aquí me han hecho sentir como en familia, de ahí el sentimiento de saber que ya no se puede hacer nada por esa gente".
RAMIRO ROSERO
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
PASTO
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