Salió caminando casi normalmente de la reunión que sostuvo con los médicos de Millonarios y de su Selección, para saber si finalmente tiene roto el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.
Con la tranquilidad a flor de piel, el futbolista ecuatoriano luce optimista sobre la lesión que sufrió hace nueve días con el equipo de su país, en el partido frente a Venezuela de la eliminatoria suramericana del Mundial-2010.
"Puedo caminar sin problema, la rodilla no me duele y me siento mejor, pero tengo claro que si después de los diez días de fisioterapia no puedo jugar, no me voy a arriesgar, y si tengo que operarme lo voy a hacer", le dijo a EL TIEMPO el capitán ecuatoriano y de Millonarios.
La reunión se llevó a cabo este jueves en un hotel cercano al Aeropuerto El Dorado de Bogotá. Allí estuvieron los galenos Haroldo Yepes y Édgar Muños, de Millonarios, y Patricio Maldonado y Héctor Bohórquez, de la selección ecuatoriana.
Revisaron las resonancias magnéticas realizadas en la rodilla del jugador, que arrojaron diagnósticos diferentes, pues los de Millos afirman que el ligamento está roto y necesita un injerto, mientras los de Ecuador creen que es una distensión ligamentaria y el jugador se recuperará con una adecuada fisioterapia.
"Permaneceré en Bogotá para hacer el trabajo de recuperación y voy a esperar cómo me siento. Si me tengo que operar, aún no sé si lo haré acá, o en mi país. Hay que tener serenidad, que sea lo que Dios quiera", agregó Hurtado.
Mientras tanto, las versiones médicas siguen siendo distintas. "El diagnóstico de Millonarios se confirmó y Hurtado tendrá que operarse", advirtió Yepes.
Por su parte, el médico ecuatoriano afirmó al Canal Caracol, que la de Hurtado es una lesión crónica que tiene hace seis años, pero no requiere operación, y que así ha jugado 156 partidos en la Selección.
Por ahora, Hurtado se aferra a que esto último sea cierto, aún en medio de la incertidumbre.