Froome y la costumbre de vestirse de Amarillo en el Tour

Froome y la costumbre de vestirse de Amarillo en el Tour

Desde la primera semana se pone de líder. Así lo hizo en 2013, 2015 y 2016.

Chris Froome

Chris Froome, ciclista británico.

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Reuters

06 de julio 2017 , 09:52 p.m.

Para nada sorpresivo que a esta altura del Tour de Francia, quinta etapa, el líder de la carrera sea el británico Chris Froome, quien siempre que ha ganado esta competencia se ha puesto la camiseta amarilla en la primera semana, en los primeros días; así ha sido desde las anteriores tres ediciones.

Es una tradición ya marcada no solo por el ciclista británico sino por el equipo Sky, que durante estos años ha montado una infraestructura sólida en torno a Froome, el líder que siempre ha respondido en todos los terrenos.

Año tras año, Sky y Froome salen fortalecidos en las etapas iniciales del Tour, y este 2017 no ha sido la excepción, pues en lo que va corrido de la competencia no han dejado un dulce en el estante para que lo saboreen los demás.

Un plan bien diseñado

Desde el principio, desde la primera etapa, el sábado, la contrarreloj de 14 kilómetros, Sky asumió la responsabilidad de llevar la camiseta amarilla, algo que por primera vez se presenta, desde que Froome ha optado por la lucha del título.

Geraint Thomas asumió la capitanía del conjunto británico, luego de una excelente jornada bajo la lluvia y el piso mojado, y en la jornada del miércoles le cedió ese privilegiado lugar al capitán del Sky: Froome, que fiel a sus principios y a la historia en el Tour, llegó al primer cajón de la clasificación en la primera semana de competencia. Ese día, hacia la llegada en La Planche des Belles Filles, una vez el italiano Fabio Aru se escapó del grupo, Froome aceleró metros más adelante, aumentó la velocidad, se fue en busca de controlarlo –lo que no pudo–, pero en la meta se apoderó del primer puesto de la general.

Chris Froome

Chris Froome, nuevo líder del Tour de Francia.

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EFE

En el 2013, el corredor del equipo Sky se puso la camiseta amarilla luego de ganar la octava etapa, en AX 3 Domaines, el 6 de julio, tras haberse parado en pedales y dejar regados a sus rivales, entre ellos Nairo Quintana, quien ese día perdió tiempo y quedó a un minuto 45 segundos del británico, que no prestó el liderato y lo conservó hasta París. Esa vez, el segundo en la general era Richie Porte, un gregario de lujo en la escuadra británica y, hoy, su gran rival.

Nairo vs. Froome 2015

Nairo vs. Froome 2015

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AFP

En el 2015, Froome se apoderó del liderato en la tercera etapa, en la fracción con final en el muro de Huy, ganada por Joaquim Rodríguez y en la que él fue segundo.
El británico se encaramó en la general,
pero al día siguiente, en Cambrai, luego de 221 kilómetros, cedió el primer lugar de la clasificación, el cual quedó en poder de Daniel Martin, hoy 4.º en la general y a 25 segundos del ciclista del Sky.

Froome volvió al liderato en la séptima jornada con meta en Foiugéres, tras 190 kilómetros. Ese día ganó Mark Cavendish, pero Froome fue líder porque Tony Martin abandonó la prueba debido a una caída en la que se fracturó la clavícula.

Ese 10 de julio, Christopher Froome se puso al comando de la clasificación y llegó a París como el mejor corredor del Tour, tras defender el liderato en las dos semanas siguientes, con el apoyo de su equipazo.

El año pasado no desentonó, pues el corredor de 32 años ganó la octava etapa del Tour, en Bagneres-deLuchon, de 183 kilómetros, y se apoderó del primer lugar de la general, desbancando al belga Greg van Avermaet, quien hasta ese día había sido el más importante del Tour. Froome conservó la camiseta amarilla hasta el final.

Nairo vs. Froome 2016

Nairo vs. Froome 2016

Foto:

EFE

La llegada en La Planche Des Belles Filles, el miércoles pasado, quedará marcada en la vida de Chris Froome no solo por haber pasado al comando de la general de esta edición del Tour francés, sino porque en la carrera del 2012, en ese mismo sitio, le ganó la etapa al australiano Cadel Evans solo por dos segundos, su primera victoria parcial en la prueba gala.

El corredor de 32 años, nacido en Nairobi (Kenia) y quien ayer indicó que ya no les teme a los descensos, tiene además hasta el lado simbólico, puesto que se enfundó la camiseta amarilla en la ya célebre etapa con final en La Planche des Belles Filles, el mismo lugar en el que lo hicieron en 2012 su compatriota Bradley Wiggins y en 2014 el italiano Vincenzo Nibali.

Ambos fueron al final los campeones del Tour, lo que otorgó a esa cima de la región de los Vosgos un ciento por ciento de efectividad a la hora de señalar al ganador final.

LISANDRO RENGIFO
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter: @LisandroAbel

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