El ministerio de Cultura y el Dane divulgaron recientemente la primera encuesta sobre consumo cultural en Colombia.
Tales índices tienen mayor significado comparándolos con los de otros países, en lectura, asistencia a espectáculos culturales, o en los tan indicativos como el tiempo que dedican niños y jóvenes a revistas, radio, tv, Internet, señales elocuentes de progreso social nacional, a veces tan importantes como los excluyentes económicos, con los que por otra parte tienen correspondencia decisiva. En los años 80, el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales Clacso, realizó el primer estudio de consumo cultural en América Latina. Los resultados nacionales no difieren mucho de los de otros países latinoamericanos. Pero lo que sí comprueba la encuesta es que se están produciendo unos cambios muy importantes en el consumo cultural del colombiano, que posiblemente son el eco de lo que está pasando en otros campos de la sociedad: en el mundo de las relaciones de género, en la emergencia de nuevas sensibilidades o en las transformaciones de la vida urbana.
Desde entonces, varios países de la región han promovido investigaciones nacionales sobre el tema. Colombia no se ha quedado atrás.
Bajo el liderazgo del Ministerio de Cultura, el DANE y otras entidades, el país cuenta con un conjunto de estadísticas culturales muy valiosas, como el módulo de hábitos de lectura y consumo de libros, la cuenta satélite de cultura -una iniciativa innovadora que permitirá conocer el movimiento de la economía creativa en el país- y ahora, el estudio de consumo cultural.
Lo que muestran estas estadísticas -aún con sus fragilidades y limitaciones- es cómo el cine, los museos, los videojuegos, los libros o el teatro, forman parte de la vida de la gente.
Es decir, por qué prefieren determinadas manifestaciones culturales, a través de qué medios están accediendo a ellas, cuánto tiempo invierten en su disfrute o qué están haciendo los jóvenes o los adultos con la cultura.
Lo que se observa a través de estos datos, es una sociedad que construye su identidad más entrañable, a través de las músicas y de las imágenes, de los libros o de las nuevas tecnologías.
En lectura, se confirman los bajos niveles nacionales, la existencia de más mujeres que hombres lectores, la asociación de la lectura con la educación, la importancia de la lectura en niños y jóvenes y el vertiginoso repunte de la lectura en Internet.
Mientras los españoles leen al menos 8 libros al año y los mexicanos 2,9, los colombianos sólo leen dos; el 57% de los uruguayos lee al menos un libro al año, frente al 33,5% de los mexicanos y el 59,4% de los colombianos que no lee libros. En una reciente encuesta, se comprobó que el 52% de los argentinos no leyó ningún libro, y el 90% de los venezolanos que leen, lo hacen solo en libros escolares.
Otros estudios en el país muestran que hay un cierto desplazamiento de la lectura por deber a la lectura por placer (una buena noticia), y que ha crecido la brecha entre los que más tienen libros y los que menos tienen (una mala noticia).
El 56,75% de los colombianos mayores de 12 años no participó en espectáculos o presentaciones culturales pagadas o gratuitas. Un índice, sin duda, preocupante.
El 84% de los colombianos no asistió al cine en el último año. Aunque es posible que su recepción se esté desplazando a la televisión, el video e incluso Internet. Se trata de un resultado más bajo que el de los chilenos (94,1%), pero dramáticamente inferior al de los mexicanos.
Sin embargo, hay un dato interesante: el 50,22% de los colombianos afirmó que en el último año vio películas nacionales, lo que es consistente con el avance del cine colombiano. Una paradoja: mientras en Colombia aumentan los aficionados al cine nacional, en México, un país con una tradición cinematográfica más rica, disminuyen. Y hay motivos para la esperanza: la mayor población de los espectadores del cine colombiano está entre los jóvenes. Un dato que convendría soplarlo al oído de nuestros directores de cine.
Hoy existen en el mundo dos fenómenos culturales destacables. El primero, es que la industria de videojuegos ha sobrepasado en volumen de ventas a la audiovisual. China ya ocupa el tercer lugar mundial en producción de bienes y servicios culturales, precisamente por su gran desarrollo en el sector de los videojuegos.
El segundo fenómeno, es el crecimiento del consumo de medios digitales, que acaba de superar, por primera vez en la historia, al promedio de horas dedicado a la televisión en el mundo, como lo comprueba el Informe Digital Life de la UIT del 2006.
Colombia no se aparta de estos cambios culturales mundiales. El 50,32% de los niños entre 5 y 11 años utilizó videojuegos en los últimos 12 meses. Este dato se agrega al crecimiento de la lectura en Internet, que se duplicó en el país y se triplicó en Bogotá y fue la única lectura que creció en Colombia en los últimos 5 años. Y para los apocalípticos hay una mala noticia: no es internet la que acaba con los lectores.
En otro estudio realizado en Colombia (2006), se comprobó que los que más leen, los que más tienen libros, los que van más a bibliotecas, son también los que más leen en Internet.
Como se constata en todos los estudios de consumo cultural latinoamericanos, en el primer lugar de las preferencias están la televisión, la radio y la música. En otras palabras, hay una "mediatización de la cultura".
Los datos no dejan duda. El 96,12% de los colombianos de 12 años y más, vieron televisión en el último mes. En Chile un 94% de su población ve frecuentemente televisión, en México el 95,5% y en Uruguay el 97%.
La radio es la segunda manifestación cultural en la jerarquía del consumo. En Colombia el 84,88% de las personas de 12 años y más oyen radio y llama la atención el porcentaje tan alto de audición de radio en los niños y niñas entre 5 y 11 años: un 64,75%. Los que más escucharon radio en Colombia fueron nuevamente los más jóvenes.
El consumo de radio, sin embargo, es más alto en Chile (91%), en Argentina (87,9%), en México (87,3%) e inclusive en Uruguay y en Venezuela.
A diferencia de la prensa, la radio, la música grabada, Internet y los videojuegos, son manifestaciones culturales próximas a los niños y los jóvenes. ¡Dime qué escuchas, lees, o ves y te diré cuántos años tienes! La radio coincide con la cultura oral, acompaña las actividades diarias, combina la información con la música y cada vez más es un lugar de identificación cultural de los niños y los adolescentes; el 64,93% de los colombianos escucha música grabada, un poco menos que los mexicanos (78,9%).
En primer lugar, niños y jóvenes son los grandes consumidores culturales, lo que requiere de un diálogo más rico y menos prevenido entre el libro y lo audiovisual, la música y las nuevas tecnologías, expresiones de la cultura que en su vida están integradas y en la escuela, lamentablemente fragmentadas.
Pero también se necesita una oferta cultural más plural, con mejores canales de participación y mayores oportunidades de formación y creación.
En segundo lugar, existe un protagonismo de los medios audiovisuales, asentado más en la recepción que en la creación. Por eso son tan importantes iniciativas como el Plan Nacional Audiovisual, liderado por el Ministerio de Cultura, que busca promover la recreación visual de personas y comunidades.
La televisión infantil y juvenil no tiene una presencia significativa en los canales privados, abrumadas como están sus franjas, por telenovelas de dudosa calidad y una indudable ausencia de criterio.
En tercer lugar, la lectura continúa siendo, a pesar de todos los esfuerzos, un gran desafío nacional. Es fundamental garantizar la sostenibilidad del plan de lectura y bibliotecas, tras una juiciosa evaluación de su desarrollo e impacto, aumentar las posibilidades reales de acceso a los libros, fortalecer los procesos de promoción de la lectura y conectarla con la transformación de las estéticas y las posibilidades de disfrute que los niños y los jóvenes están viviendo en otros lugares culturales.
En cuarto lugar, la encuesta confirma la importancia creciente de las nuevas tecnologías en el consumo cultural. Mientras que aún continúa la brecha digital queexcluye sobre todo a los más pobres, crece la diversidad de sus usos que van desde el correo y el encuentro, hasta la recepción de imágenes o la audición de música.
Una parte de la lectura se está desplazando hacia Internet, que actúa como apoyo escolar, entretenimiento y dispositivo de convergencia de lenguajes y contenidos. Si a través de las estadísticas de empleo o de inflación vemos un determinado país, a partir de estos datos del consumo cultural es posible percibir una sociedad, con la que quizás nos identificamos más profundamente.
La respuesta del Estado
Según la ministra de Cultura, Paula Marcela Moreno, "la Encuesta no sólo permitirá caracterizar la demanda de diversos bienes y la participación en los espacios artísticos, sino que se consolida como instrumento vital para la formulación, seguimiento y evaluación de políticas de acceso y democratización de la práctica cultural".
Dice el director del Dane Héctor Maldonado: "El trabajo surge del interés por entregar estadística sobre los diversos fenómenos culturales en el país y para facilitar el estudio de la circulación y apropiación de contenidos en oferta de bienes y servicios culturales".
Para la ministra, el Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas es la estrategia del Gobierno para contrarrestar los bajos índices de lectura.
"El Plan ha puesto al alcance del colombiano materiales diversos y para todas las edades en las más de 750 bibliotecas que ha dotado entre el 2003 y el 2006, en 723 municipios. Hay a disposición más de 1.875.000 libros de calidad".
Añade sobre los museos: "Hoy no sólo conservan parte importante del patrimonio material, sino que cuentan con una atractiva programación para diversos tipos de público".
En Colombia están abiertos 376 museos. El año pasado cerca de 1.450.000 personas visitaron los museos en Bogotá (...) mientras El Campín recibió en ese mismo período 705 mil.
Las Casas de Cultura dan acceso a los programas del Ministerio en las regiones. Según la Ministra "gracias a los programas de itinerancias artísticas, zonas donde la oferta es escasa y la infraestructura teatral débil han logrado acceder a producciones de excelencia".
Este año, el Ministerio realizará cuatro circuitos con teatro, danza, música y literatura. Serán 16 por ocho departamentos. Habrá 64 funciones y el mismo número de actividades pedagógicas. En cada circuito se espera que asistan 30 mil personas en promedio.
Sobre asistencia a cine dice David Melo, director de Cinematografía del Ministerio: "El gran interés de los colombianos por sus películas aparece gracias al esfuerzo de entidades públicas y productores que han encontrado en la Ley de Cine camino para financiar más y mejores producciones.
Solo en 2007, el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico financió 70 proyectos audiovisuales de largometraje, cortometraje y documental con un monto cercano a 4.842 millones de pesos. El mismo año, gracias a beneficios tributarios a inversionistas y donantes, se han financiado nueve proyectos por 2.334 millones de pesos".
La Ministra cree que el porcentaje que va a cine debe aumentar. "De cerca de 1.100 municipios, tan solo 450 tienen salas apropiadas. El Ministerio lanzó este año el Plan Audiovisual Nacional PAN, que espera llevar a las regiones contenidos audiovisuales relevantes".
Según el Ministerio hoy hay dos fenómenos culturales en el mundo: la industria de videojuegos ha superado a la audiovisual en ventas. Y el crecimiento del consumo de medios digitales, que acaba de superar, por primera vez, al promedio de horas dedicado a TV. En Colombia sucede igual.
El dato sobre consumo de videojuegos es consistente con el crecimiento de lectura en Internet, que se duplicó en el país y se triplicó en Bogotá. Es la única lectura que creció en Colombia en cinco años.
Espectáculos
Teatro, danza y ópera, conciertos y recitales en vivo de todo género musical, ferias y exposiciones de artesanías, fotografía, artes gráficas, escultura, dibujo y pintura. 43,25% de 12 años y más asistió a alguna presentación en 12 meses. De ellos 99,75% fue a algún evento cultural gratuito.
Del total de los de 12 años y más que afirmó asistir a algún espectáculo cultural, 42,51% corresponde a los de 12 a 25; 29,24% a entre 26 a 40; 24,16% a los de 41 a 64 y 4,08% a los de 65 años y más.
Cine
La asistencia en espacios diferentes al hogar presenta tendencia similar para ambas poblaciones: de menores de 5 a 11 años 15,80% fue a cine el último trimestre, y de 12 años y más 15,79%.
Los colombianos van cada vez más a cine, y lo más significativo al nacional. De 20'669.664 que fueron a cine en 2007, 2'404.998 vieron las 10 películas colombianas en estreno.
Lectura
53,80% de 12 años y más leyó libros en 12 meses, 52,57% revistas y 60,80% periódicos en el último mes. De los entre 5 y 11 años, 54,88% afirmó haber leído libros y 25,74% revistas en los últimos 12 meses, mientras 17,15% leyó periódicos en el último mes.
El promedio de lectura es de 2 libros por persona para toda la población de 12 años y más. Si se tiene en cuenta sólo los que efectivamente leyeron libros en el último año, el promedio asciende a 4 libros por persona.
Espacios culturales
Son bibliotecas, museos, casas de la cultura, galerías y salas de exposición, centros culturales e históricos. 37,72% de 12 años y más fue en estos 12 meses a alguno, mientras lo hizo 53,29% de menores entre 5 y 11 años.
Están abiertos 376 museos. El año pasado cerca de 1.450.000 personas visitaron los museos de la Manzana del Banco de la República y los 5 museos del Ministerio de Cultura. Hay 650 Casas de Cultura donde se desarrollan escuelas de formación artística, festivales y encuentros gratuitos.
Audiovisuales y música grabada
Además de cine, cuenta videos, radio, TV, videojuegos y música grabada. 98,16% de entre 5 y 11 años vio TV; 64,75% oyó radio, 64,44% vio videos, 58,15% oyó música grabada y 50,32% jugó videojuegos. En los de 12 años y más, 96,19% vio TV, 84,88% oyó radio, 64,93% música grabada, 55,49% vio videos y 18,10% jugó videojuegos.
Por Germán Rey
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