'Hay que apagar el fuego' / Sin telones
Por: ALBERTO SANABRIA |
Carlos Gorostiza es uno de los autores más representativos de la dramaturgia argentina del siglo XX, con personajes extraídos de la cotidianidad urbana de Buenos Aires, cuya humanidad es expuesta en situaciones de tinte tragicómico, que desde una aparente sencillez se convierten en motivo de reflexión sobre la condición del hombre contemporáneo.
Eso ha hecho que sus obras se hayan convertido en clásicos que se montan en muchas partes del mundo, como acaba de suceder en Colombia con la pieza Hay que apagar el fuego , que se está presentando en Casa Ensamble, bajo la dirección de Mario Jurado.
El punto de arranque es una hilarante situación de flagrancia en la que el protagonista, un bombero voluntario, descubre a su mujer sosteniendo relaciones sexuales con su mejor amigo.
Lo que sigue es una reacción de inesperada calma por parte del bombero, quien por instantes parece que juega y hasta aprovecha la incomodidad de los infieles.
Mario Jurado nos presenta un buen montaje, enfocado en la dirección de actores, con un diseño escenográfico de corte realista. No obstante, hay algunos momentos en los que parece que se cede a la tentación del humor fácil, como el atuendo rebuscado del amante, cuya intención de hacer reír no prospera, y algunos gestos en los que se trata de remarcar la comicidad de la situación.
Afortunadamente, esos deslices no son tantos y al final queda una grata impresión, especialmente por el desempeño de Camilo Carvajal, en el papel del bombero, eje de la acción, que logra armar cada momento con inteligencia y mesura, mantiene la atención y el goce del público y hace que el texto de Gorostiza, adaptado a la manera de hablar bogotana, cobre toda su actualidad.
sintelones@hotmail.com
Alberto Sanabria
Crítico de teatro

Miembro de
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