Muere en Las Vegas el cantautor bolivarense Magín Díaz, a los 94 años

Muere en Las Vegas el cantautor bolivarense Magín Díaz, a los 94 años

Viajó a EE. UU. para recibir el Grammy Latino. Estaba hospitalizado por una arritmia cardíaca.

El compositor bolivarense Magín Díaz falleció en Las Vegas, EE. UU.El compositor bolivarense Magín Díaz falleció en Las Vegas, EE. UU.
Gamero

Yomaira Grandett/ EL TIEMPO

29 de noviembre 2017 , 08:43 a.m.

Este miércoles, en compañía de su familia, falleció el cantante y compositor colombiano Magin Díaz, quien permanecía hospitalizado en el Desert Springs Hospital Medical Center de Las Vegas tras habérsele diagnosticado una arritmia cardíaca.

“Lamentablemente el espíritu maligno no reconoce fronteras y Magín a las 9:24 p.m. (hr Las Vegas) del 28 de noviembre de 2017 en completa paz, agarrado de una mano por su hijo Domingo, de la otra por Daniel y de los pies por Sebastián, con una fila de 5 mujeres enfermeras detrás de las escena lanzó su último aliento”, señala un comunicado publicado en las redes sociales del artista.

"En palabras de Domingo los invitamos a no sufrir por Magín, él hizo lo que
quiso en toda su vida, hasta Las Vegas llegó, cantó, bailó y luchó hasta el final", agrega el escrito. 

El hijo Domingo Díaz y Felipa García, a quien se le atribuyen emblemáticas canciones como ‘Rosa’, ‘Me amarás’ o ‘El espíritu maligno’, había viajado a los Estados Unidos para recibir el Grammy Latino en la gala que se celebró el pasado 16 de noviembre.

Luis Magín Díaz

Luis Magín Díaz es el gamerano más reconocido, un hombre de 97 años.

Foto:

Carlos Ortega / EL TIEMPO

El líder de la agrupación Los Soneros de Gamero se dedicó durante más de 80 años a la música, pasión que heredó de sus padres quienes trabajaban en el campo y alternaban esa labor con su amor por el folclor: ella como cantadora y él como bailarín.

Fue ese legado el que empezó la formación de este gran maestro de la música que se daba el lujo de interpretar de forma única todo tipo de ritmos. Chalupa, bullerengue, fandango y cumbia, encabezaban la lista.

Tras abandonar el colegio, trabajó en un ingenio azucarero, al igual que sus padres, y allí conoció a una de sus grandes inspiraciones: Rosa, la hija del administrador del lugar, mujer que se convirtió en su amor imposible. Fue de ese místico amor que salió la famosa canción 'Rosa', que se popularizó gracias músicos de la talla de Carlos Vives, Joe Arroyo, Totó la Momposina e Irene Martínez.

En 2014 se dedicó a la grabación de su primer álbum como solista y la fabricación de un documental. El proyecto titulado  ‘Magín Díaz, el Orisha de la Rosa’ estaba bajo la dirección de Daniel Bustos.

Tiempo después, en 2015, el Teatro Colón fue testigo de un gran homenaje que se sumó a la lista de distinciones hechas en festivales de diferentes zonas del país; menciones de honor de instituciones como Sayco, el Ministerio de Cultura, la Gobernación de Bolívar, la Alcaldía de Mahates y su nominación a los Grammy Latino y Grammy Anglo.

Cultura y EL TIEMPO.COM

Magín Díaz: el eterno juglar de la música tradicional colombiana

En enero de este año, Magín habló con EL TIEMPO sobre su trayectoria artística.

Ayudado por un vecino que le sostiene el teléfono en su oído, Magín Díaz hace un enorme esfuerzo por conceder esta entrevista. Como lo ha manifestado en ocasiones pasadas se está quedando ciego y sordo. Además, su voz –aunque potente y recia– también refleja el cansancio de aquel que ha vivido durante casi cien años.

–“Maestro Magín, ¿de dónde viene su gusto por el canto y el bullerengue?”, es la pregunta que da inicio a la conversación, pero él no la responde. Simplemente se queda callado y luego de varios segundos sentencia: “Me siento alegre por lo que hice, por lo que estoy haciendo y por lo que me falta por hacer”.

¿Y qué le falta por hacer, maestro?

“Uuuhh, pues cantar, brincar, correr... Estoy listo para todo eso”, dice bromeando y entre risas este costeño alegre, cuyo aporte a la música tradicional colombiana es invaluable.

Su fecha de nacimiento es una incógnita. En su cédula dice 30 de diciembre de 1922, pues quienes no sabían qué día habían nacido, seguían la tradición de registrarse entre el 24 y el 31 de diciembre por ser las fechas próximas al nacimiento de Jesucristo.

Lo que sí se sabe a ciencia cierta es que es oriundo de Gamero, un pequeño caserío ubicado en el departamento de Bolívar, donde el juglar aprendió a cantar y a tocar el llamador, el tambor alegre y la tambora.

Según una extensa investigación realizada por Daniel Bustos –director del proyecto que busca documentar audiovisualmente la vida y obra de Díaz–, cada mañana el artista acompañaba a su madre, Felipa García, a trabajar en una molienda de caña de azúcar bajo el sol inclemente.

Rosa de Magín Díaz'Rosa' de Magín Díaz
Luis Magín Díaz

Al terminar la jornada, ambos se iban a las tradicionales ruedas de bullerengue que se hacían en el centro del pueblo. Un día, mientras trabajaba en la molienda, el entonces músico de 13 años vio pasar a Rosa, la hija del administrador, y de inmediato quedó ‘flechado’ por su belleza. Pero cuando se le declaró, la joven lo rechazó por ser un ‘negro maluco’.

A pesar de este triste suceso, en un gesto de humildad y de ternura, Díaz compuso una canción para enamorarla, y así fue como surgió Rosa, el tema que se hizo famoso en las voces de Joe Arroyo, Totó la Momposina, Irene Martínez y, por supuesto, Carlos Vives.

Al preguntarle sobre los recuerdos que tiene de Rosa, Díaz vuelve a enmudecer. Solo se escucha un suspiro por la nostalgia que le produce pensar en este amor imposible, y tras un silencio prolongado decide contestar al interrogante como mejor sabe hacerlo: cantando con profundo sentimiento.

“De las flores, la más hermosa... es la que lleva el nombre de Rosa. Sobre su lira, regando flores, la llamaré... Rosa de mis amores, la que San Juan despertó

“De las flores, la más hermosa... es la que lleva el nombre de Rosa. Sobre su lira, regando flores, la llamaré... Rosa de mis amores, la que San Juan despertó. Rosa, qué linda eres... Rosa, qué linda eres tú…”. Esta melodía es toda su respuesta.

Azares de la vida

En su adolescencia, siendo ya multiinstrumentista y dueño de una de las voces más prodigiosas del Caribe, Díaz hizo parte del Sexteto de Gamero, la agrupación con la que comenzó a forjar su carrera musical, participando en diferentes carnavales.

Cuando la fábrica de caña de azúcar en la que trabajaba cerró definitivamente, se vio obligado a abandonar su tierra y a entrar de forma ilegal a Venezuela para emplearse como obrero de construcción. Allí, por una casualidad de la vida, conoció a Cheo García, el director de la Billo’s Caracas Boys, quien deslumbrado por su talento lo invitó a integrar la orquesta.

Su paso por esta agrupación terminó a mediados de los años 70, cuando su madre falleció y entonces regresó al país para conformar –junto a Wady Bedrán y su prima Irene Martínez– Los Soneros de Gamero, un conjunto que difundió el bullerengue y la chalupa a través de la radio y de sus tres discos.

yo no canto por dinero, yo canto por cantar

Justicia con el autor

Como Díaz nunca aprendió a leer ni a escribir, los derechos de varias composiciones suyas, entre ellas los de Rosa, quedaron registrados por error a nombre de su prima Irene. Cuando ella murió, el músico comprendió lo que había ocurrido pero prefirió dejar así, pues como él mismo dice: “yo no canto por dinero, yo canto por cantar”.

Sin embargo, el productor Wady Bedrán logró que Sayco Acinpro le concediera al artista una mínima retribución económica por su trabajo, y desde el año pasado empezó a recibir una pensión por 350.000 pesos, que a partir de enero del 2016 aumentó a 750.000.

Díaz, un eterno enamorado de las mujeres, ha vivido en el anonimato casi toda su existencia, siendo un ‘tesoro’ escondido que hasta ahora está obteniendo el reconocimiento que se merece.

Así, en el 2014, Bustos y la productora Noname quisieron rendir un tributo a su carrera y para ello lo invitaron a grabar 'El Orisha de la Rosa', su primer disco como solista, que contó con la participación de Carlos Vives, Totó la Momposina, Monsieur Periné, Petrona Martínez, Grupo Cimarrón, Li Saumet, el guitarrista Dizzy Mandjeku (República del Congo) y Celso Piña (México), entre muchos otros.

Además, en la parte gráfica de esta producción también participaron artistas visuales como el argentino Ricardo Siri, mejor conocido como Liniers.

EL TIEMPO le pidió al maestro Díaz que relatara cómo fue el proceso de grabación de este disco, pero probablemente no escuchó bien la pregunta, o no quiso responderla, y entonces dijo: “¿Le gustó Rosa?, porque tengo otro tema que dice así, escuche”, y de nuevo empezó a cantar mientras el vecino que le sostenía el teléfono le ayudaba en la segunda voz.

“Si algún día en tu vida, negra, recordarás de mí.... Si algún día en tu vida, negra, recordarás de mí… Adiós, mi negra... Yo me voy contigo… Adiós mi negra… Yo me voy contigo… ”, cantaba el juglar una y otra vez, finalizando con un “gracias”, como si estuviera en uno de sus conciertos.

Luego de ser homenajeado el año pasado en el teatro Colón de Bogotá, y de recibir menciones de honor por parte del Ministerio de Cultura, la Gobernación de Bolívar y la Alcaldía del municipio de Mahates, esta leyenda de la música se presentó en la tarima del Festival Centro.

“Yo estoy con Dios. Me duele mucho el cuerpo, pero sigo en la música… Donde me lleven, donde me soliciten para cantar, yo voy”, concluyó este incansable artista, cuyo legado musical por fin ha quedado inmortalizado.

DANIEL TORRES
Cultura y Entretenimiento

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