Un paseo con Gilles Peterson por la tradición y la modernidad

Un paseo con Gilles Peterson por la tradición y la modernidad

Este ‘discjockey’ y descubridor del ‘acid jazz’, es pionero y vanguardista en el ámbito musical.

Gilles Peterson, discjockey

Peterson combina la radio, eventos y producción.

Foto:

Tomada de gillespetersonworldwide.com

13 de agosto 2017 , 12:19 a.m.

‘Gilles Peterson’ ‘Presents Havan’a ‘Cultura 2’, la más reciente producción de este locutor, ‘discjockey’ de clubes, dueño de sellos discográficos e infatigable productor, seleccionador y melómano francés, es una selección de discos y artistas en la que conjuga el espíritu eterno de la música cubana con las nuevas tendencias de la música mundial. El resultado es un paseo entre la tradición y la modernidad, conectando nuevamente a la isla con el mundo en una antología como solo Peterson puede lograrla.

Criado en Gran Bretaña y descubridor del género ‘acid jazz’ –al cual adhieren artistas tan importantes como Jamiroquai–, Peterson conversó vía telefónica sobre lo que significa estar en la radio en la era digital; los retos del ‘discjockey’, no solo como presentador de discos sino como pionero, vocero y distribuidor de cultura en un panorama musical cada vez más controlado por las grandes casas discográficas.

¿Qué fue lo que más le gustó del 2016?

Me encontré un disco esta semana –no sé qué tan viejo es– de la colombiana Nilamayé. Se llama ‘Las flores del sol’. Gran disco. Hubo tantos discos buenos en el 2016, como el de Badbadnotgood. Todo el jazz que está saliendo de Inglaterra, el disco de Kaytranada, muchas cosas buenas.

Es interesante cómo el jazz está regresando a la música popular de forma tan audaz...

Internet y sus reglas hacen que los medios no manejen la forma como está oyéndose ‘jazz’ hoy en día. Como los medios ya no dictan las reglas de ese consumo, mucha gente está creciendo sin prejuicios. Y ya que muchos de estos artistas están creciendo de forma independiente, tienen su propia red de amigos y de colegas; son artesanos excelentes.

La gente se ha cansado de oír tanta música de computador y quiere oír cosas reales una vez más. Además, tienes a gente como Kendrick Lamar, mezclando su ‘hip hop’ con ‘jazz’ y presentando así a la gente joven el sonido abstracto. Cuando un joven descubre a Kendrick, descubre a Kamasi Washington, y cuando halla a este último, se abren las puertas de un mundo completamente nuevo.

¿Es esta una nueva era, un nuevo comienzo?

Creo que este es un periodo en el cual, no importa en qué estés involucrado –comida, viaje, cultura y música–, la gente está empezando a buscar experiencias de alto nivel en todos esos aspectos, el lado altamente cualitativo de cada una de esas categorías. En los últimos años, la cultura especializada en Europa y en Estados Unidos ha sido más prominente. La gente está buscando cosas puras, y si puedes ser un maestro en lo que haces, siento que hay un gran beneficio en ello, porque hay amplio espacio para hacerse notar.

¿El ‘underground’ de hoy es diferente al de los ochenta? ¿Es distinto tener un sello discográfico o descubrir a un artista a como era en la época del sello Delicious Vinyl y del descubrimiento del ‘acid jazz’?

Es más interesante hoy en día, porque cuando inicié mi camino en la industria de la música había todavía un espíritu corporativo muy fuerte en la industria, tratando de controlar las respectivas escenas. Para descubrir y promover a un artista como The Pharcyde había que tener una puerta de entrada bastante fuerte hacia un sello discográfico que pudiera hacerte y volverte estrella.

Hoy en día, si tienes el talento y la capacidad, puedes crear tu propia energía y te puedes convertir en un rumor poderoso, en un boca a boca que te llevará mucho más lejos y bajo tus propios términos. Mucha de la música que está saliendo –sin importar el género–, los más exitosos artistas están haciendo sus propios movimientos y cultivando sus propias comunidades. Como resultado surge un artista como James Blake.

En los ochenta y los noventa era muy difícil hacer eso. Pero también en esa época todo era muy nuevo y muy emocionante, y apenas estaba naciendo la cultura del club, la cultura del ‘acid jazz’, la cultura del ‘acid house’ y con esas culturas, la organización de ‘raves’, de fiestas, el nacimiento de emisoras piratas, todo era muy subversivo.

Otra cosa que ha sucedido es que hoy en día los artistas están más conectados que antes a todos los aspectos del negocio, y creo que para tener éxito hoy hay que ser tan bueno con tu música como con tu ‘social media’, y eso, por supuesto, tiene sus cosas buenas y malas, pero me emociona mucho lo que pasa hoy.

Como radiodifusor profesional, ¿cómo se vuelve parte esencial de esas comunidades de ‘hip hop’, de música cubana, de jazz, de ‘acid jazz’, de electrónica y hasta de música colombiana?

Primero, escucho mucha música (risas). Eso es algo que no puedes eludir si haces lo que yo hago para vivir. Es difícil dormir, porque tienes que estar, básicamente, siempre en el mejor momento de tu propio partido. Algo que siempre he hecho para estar conectado a estas escenas es que siempre he sido un ‘discjockey’ de clubes y discotecas. Siempre he equilibrado el manejo de sellos discográficos, la producción de discos, la producción de programas de radio con la curaduría de eventos y con la presentación de discos en vivo en clubes y discotecas, dos o tres veces por semana. De esa manera estoy siempre conectado con la experiencia básica y simple de compartir música.

El hecho de haber llegado también al juego antes del ‘acid house’ me ha permitido vivir el crecimiento de ciertas músicas, y de esta manera liderar la presentación de nuevas canciones y de la música que va surgiendo. Pero, al mismo tiempo, mi contacto con esa era previa al ‘acid house’ y con ‘deejays’ de antaño me ha permitido una cercanía muy especial a las cosas viejas, al ‘funk’, al ‘soul’, el ‘jazz’, el disco y, por lo tanto, a la columna vertebral de la música contemporánea.

Londres, una fuente inagotable

Décadas después de los Beatles, y viviendo en Londres, experimentando los sutiles cambios que suceden a diario en la electrónica, ¿por qué cree que Londres sigue siendo tan central en el desarrollo de la cultura popular?

Los británicos siempre han tenido esta mirada subversiva y no financiada de la música. Cuando uno va a Francia siente algo de celos porque ve muchos festivales en cada provincia y en cada pueblo, pero están financiados fuertemente por el Gobierno. El Reino Unido no recibe financiación musical; el único género que recibe ayuda del Gobierno es la música clásica. Por esa razón siempre ha habido una cultura DIY (Do It Yourself -hazlo tú mismo–) muy importante. Crea tu propia fiesta, haz tu propio ‘rave’, cómprate tu propio ‘sound system’, haz la música; eso une a la gente, es lo que ha energizado la escena británica durante años y años. Llámalo ‘funk’, llámalo ‘acid house’, ‘dubstep’ o ‘drum n’bass’, no hay nada más auténtico que algo que haces tú mismo.

ALEJANDRO MARÍN
Para EL TIEMPO

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA