‘Tomamos decisiones como si Gustavo todavía estuviese con nosotros'

‘Tomamos decisiones como si Gustavo todavía estuviese con nosotros'

EL TIEMPO habló con Charly Alberti y Zeta Bosio, quienes formaron la mítica banda junto a Cerati.

Sép7imo día, Circo del Sol en Bogotá

Alberti y Bosio estuvieron en Bogotá para participar en el estreno de ‘Sép7imo día’. Luego de su presencia en Colombia, el espectáculo se presentará en México.

Foto:

Claudia Rubio / EL TIEMPO

04 de septiembre 2017 , 10:04 p.m.

Charly Alberti y Zeta Bosio suelen aguardar a que se haga la oscuridad para mezclarse entre sus seguidores. Cuando empieza alguna de las primeras funciones del espectáculo 'Sép7imo día', con el que el Cirque du Soleil rinde tributo a Soda Stereo, los dos músicos entran casi de incógnitos a la llamada zoom zone, una tribuna especial en la que el público está de pie. 

Se pasan algunos minutos caminando entre los espectadores para evaluar el sonido del espectáculo y, el pasado viernes, cuando los descubrieron, los fanáticos no pudieron resistirse a tomarles fotos con sus celulares.

“Disfrutamos mucho estar entre el medio de la gente, moviéndonos de un lado para el otro y viendo los números de cerca”,
cuenta en entrevista con EL TIEMPO Bosio, el bajista que hace 33 años, junto con el fallecido Gustavo Cerati, respondió al llamado de Alberti para formar una banda que siguiera esa corriente del new wave que por entonces poco se escuchaba en Buenos Aires.

Aunque Soda Stereo, quizás la banda más influyente del rock latinoamericano, se presentó por última vez hace una década y Cerati falleció en el 2014 luego de estar cuatro años en coma, 'Sép7imo día' se ha convertido en una especie de retroalimentación, no solo para recordar el legado del grupo sino también para que Bosio y Alberti sientan de nuevo el cariño de un público que se emociona simplemente con escuchar las primeras notas de clásicos como Persiana americana, 'En la ciudad de la furia' o 'Té para tres'.

“No nos tiene a nosotros arriba del escenario, por lo tanto es otra emoción, que nos permite dimensionar lo que se vivía abajo del escenario. El show tiene momentos de diferentes estados emocionales… Tiene algo de ver la reacción de la gente ante nuestra música”, asegura Alberti sobre la producción, que en Bogotá se está presentando en el parque Salitre Mágico.

Este homenaje tiene varias aristas, no solo su imponente factura visual y la remezcla de las canciones originales del grupo, sino el hecho de buscar revivir la experiencia que significaba estar en un concierto de Soda Stereo. Ese fue uno de los puntos principales que Alberti y Bosio discutieron con el equipo creativo del Cirque du Soleil durante sus reuniones en Canadá, y así nació la zoom zone, en la que por primera vez en sus 30 años de historia la compañía canadiense tiene una localidad para que los espectadores estén de pie.

Fue un momento muy delicado cuando empezamos, acababa de pasar lo de Gustavo y estábamos muy golpeados

“Cuando empezamos a trabajar sobre la obra les dijimos en un momento: ‘Si piensan que la gente va a escuchar esos temas sentados están equivocados’… Ahí salió la posibilidad de meter gente en el escenario por primera vez en una obra del Circo. El mismo público se va desplazando de un lugar a otro y van pasando cosas entre el medio, la persona que está ahí adentro lo vive con una intensidad que es como un estadio que está disfrutando de la música de Soda”, asegura Bosio.

En el montaje se escuchan algunas de las canciones más importantes de la banda y además se siente que el Cirque du Soleil se puso al servicio de lo que significó Soda y su música, logrando transmitir con una puesta en escena alucinante el espíritu de su obra. Es casi como ver en 3D todas esas letras surrealistas del grupo de Cerati, Bosio y Alberti.

“Está bueno que la gente entienda que no es ni una obra de circo, para el que va esperando un show circense, ni un espectáculo de rock; está vinculado con algo más teatral que con estas dos cosas”, argumenta Alberti.

Los dos músicos coinciden en que si bien el equipo artístico del grupo canadiense tuvo la mayor disposición para combinar la música de Soda con su estilo de trabajo, edificado en sus impresionantes números acrobáticos, hubo varios asuntos en los que se tuvo que llegar a un punto medio.

El trabajo más intenso, comenta Bosio, fue la adaptación general de la obra de Soda, que según él no se nota tanto pero está bastante intervenida. “Empezamos con la realidad que trata de imponerte el director (Michel Laprise): que este acto dure dos minutos y medio, pero la canción dura cuatro minutos; entonces tuvimos que ajustar para que la canción dure dos minutos y medio pero tenga todo lo que tiene que tener”, añade el bajista.

Detrás de todo ese demoledor despliegue tecnológico, de esos números en los que un guitarrista toca bajo el agua, un payaso está atrapado en un televisor gigante y dos acróbatas saltan en medio de una inmensa rueda alemana, también se puede palpar ese sentido de crónica urbana que tenían los primeros trabajos de Soda, que se desarrollaban en una Buenos Aires que se despertaba del letargo de la dictadura.

Eso es resultado, aseguran los artistas, del profundo trabajo de investigación que emprendió Laprise para crear el espectáculo. El canadiense es uno de los directores titulares del Cirque du Soleil y ya había tenido experiencias musicales con artistas de la talla de Madonna.

Laprise se involucró entonces con el legado de Soda, viajó a Buenos Aires para conocer los lugares de la infancia de sus integrantes, visitó los primeros espacios de ensayo y estuvo atento a todos los relatos que Alberti y Bosio le contaban sobre lo que sucedía cuando componían cada canción.

“Él pudo rescatar algo principal: la creación. Entendió que Soda fue una banda que se inventó constantemente, siempre estábamos creando y cambiando de un disco a otro y eso fue lo que él interpretó. Por eso no hay una cronología musical pero sí está todo esto que, como dice Zeta, representa momentos de nuestra historia”, cuenta Alberti.

Sép7imo día, Circo del Sol en Bogotá

Treinta y cinco artistas ponen en escena un viaje por la historia y la obra de Soda Stereo.

Foto:

Cortesía Ocesa

La huella de Cerati

Durante más de 90 minutos, la eléctrica voz de Cerati retumba desde su ausencia en la carpa en la que se desarrolla 'Sép7imo día'. La primera vez que su imagen aparece proyectada en el escenario, durante el video de la canción 'Cuando pase el temblor', los asistentes celebran con nostalgia a ese ídolo que se fue muy pronto, apenas a sus 55 años.

Ese legado, por supuesto, marcó todo el trabajo de Alberti y Bosio para este espectáculo, especialmente en momentos como volver a entrar a una sala de grabación, esta vez sin la guitarra y la voz que lideraba el triángulo creativo de Soda Stereo. “... También de alguna forma con esa presión y ese miedo, pero creo que tomamos decisiones muy acertadas, como por ejemplo, tener el apoyo de la familia de Gustavo”, cuenta Bosio.

La idea era entusiasmar a la madre de Cerati, Lilian, a su hermana, Laura, y a su hijo, Benito, ya que los dos músicos tenían claro que sin ellos este proyecto no se hubiera podido concretar.

“Fue un momento muy delicado cuando empezamos, acababa de pasar lo de Gustavo y estábamos muy golpeados”, cuenta Alberti.

“De hecho estuvimos a punto de suspender ese viaje (a Canadá) y fue Lilian la que nos dijo: ‘No, hagámoslo igual, no se frenen por esto’. Entonces para nosotros fue ya está, hay que hacerlo, hay que hacerlo bien, ya teníamos a todo el mundo con sus miradas sobre nosotros y teníamos que resolverlo”, complementa Bosio.

Así comenzó un intenso trabajo de un año, en el que revivieron esas situaciones que se tienen en un proceso de grabación, en este caso de remezcla. También fueron madurando ese duelo de Cerati y lo llevaron a un lugar en el que sentían que estaba junto a ellos. Bosio asegura que incluso trabajaron en el estudio de Cerati y además solía visitarlos su hijo, Benito, que también se dedicó a la música.

Bosio y Alberti se aproximaron a la música de la banda desde otro contexto; era un poco arriesgado, acepta el bajista, pero el resultado fue una banda sonora que según él no solo repasa la historia de Soda sino que al mismo tiempo se puede escuchar como algo nuevo.

“En definitiva el trabajo tuvo como premisa respetar nuestra historia, al principio era muy difícil entender qué era lo que íbamos a tener que hacer, pensar la música de forma totalmente diferente, porque iba a haber gente colgada haciendo las acrobacias tremendas que hacen en el show, entonces dijimos el límite es lo que no nos suene a Soda Stereo... Todas esas cosas fueron decisiones que tomábamos como las tomábamos siempre, como si Gustavo hubiese estado con nosotros”, añade Alberti.

Tras la adrenalina que significó el estreno del montaje en Buenos Aires, y en medio de una gira que los ha llevado por ciudades de Argentina, Chile y Perú, y luego llegará a México, el bajista y el baterista también han vivido unos días llenos de fechas resonantes. El pasado 11 de agosto hubiera sido el cumpleaños 58 de Cerati, ayer se cumplieron tres años de su muerte y la semana pasada 33 del nacimiento de Soda.

Alberti recordó esta última fecha con la publicación de una foto en Facebook, en la que retrata una casa en la intersección de las calles Victorino de la Plaza y Barilari en Buenos Aires. Esa fue la esquina que vio nacer a Soda y, cuando estaba parado allí, el baterista rememoraba ese primer momento en el que Cerati y Bosio llegaron para reunirse con él.

“Mirá, son momentos que te golpean... Saqué la foto porque me pareció que estaba bueno que la gente sepa cuál había sido nuestro lugar de encuentro, de comienzo, de sueño, de concreción, porque ahí estuvimos hasta más de Signos (1986), gran parte de nuestra carrera la hicimos desde esa salita...”.

Bosio ya había experimentado ese melancólico viaje a los recuerdos con su libro 'Yo conozco ese lugar', publicado en el 2006, que le tomó casi tres años, desde que empezó a armar la historia hasta que llegó a estar convencido y seguro de que eso era lo que tenía que contar. Casi inmediatamente empezó el trabajo con el Cirque du Soleil para crear 'Sép7imo día'.

Ese proceso de ver en perspectiva tanto su vida como la historia de Soda Stereo hizo que Bosio viera un montón de cosas que en su percepción figuraban de otra manera.

“Yo no me había dado cuenta, por ejemplo, que entre 'Nada personal' (noviembre del 85) y 'Signos' (junio del 86) habían pasado nada más que seis meses, y las cosas que pasaron entre esos dos discos fueron muchísimas, nosotros cambiamos muchísimo...
Todo era muy vertiginoso y ordenarlo me hizo mucho bien, incluso creo que también me preparó para eso que vino después, para estar más seguro y más tranquilo”, finaliza Bosio.

Funciones hasta el 23 de septiembre

Martes a viernes: 8 p. m. Sábados: 4 y 8 p. m. Domingos: 2 y 6 p. m. Parque Salitre Mágico. Calle 63 n.° 60-80. Informes: 593-6300. Precios de fin de semana (viernes, sábado, domingo), $ 160.000 a $ 548.500 pesos. Precios de entre semana: $ 137.500 y $ 503.000. (La función del 7 de septiembre se reprogramó para este martes, pero boletas se pueden redimir en otra función). El Club Vivamos EL TIEMPO tiene beneficio para sus socios de 2 por 1 en la localidad ‘zoom zone’ para las funciones del 10, 12, 13, 15, 17, 19, 20 y 22 de septiembre.

YHONATAN LOAIZA GRISALES
Cultura y Entretenimiento
En Twitter: @YhoLoaiza

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA