El hombre que más conoce de los billetes de Colombia

El hombre que más conoce de los billetes de Colombia

Danilo Parra plasmó su conocimiento en ‘Compendio histórico del papel moneda en Colombia’.

Billetes de Colombia

Con muy buen diseño, apareció este billete de 1 peso de 1881, del Banco Nacional de Colombia, con la efigie del Libertador Simón Bolívar.

Foto:

Claudia Rubio / EL TIEMPO

10 de febrero 2018 , 12:16 a.m.

¿Cómo se inicia la numismática en Colombia?

La historia de la notafilia en Colombia empezó en 1812.
Ya se habían hecho ensayos en otros países de Suramérica como Venezuela, pero en Colombia se hizo después por la precariedad de recursos para la consecución de oro y plata para hacer sus monedas y billetes. Cuando vino la independencia de Cartagena, tres meses después la economía local no aguantó, y fue en ese momento cuando Manuel Rodríguez Torices y su junta de gobierno autorizaron la emisión de 300.000 pesos en billetes, una suma muy importante, con el respaldo de finca raíz para su circulación.

¿En la época colonial tuvimos solo monedas?

Solo monedas, hasta marzo de 1812.

¿Trescientos mil pesos eran muchisísimo dinero en ese momento?

Mucho. Porque debieron hacer un censo de su población y tenía que ser suficiente para pagar tropas y debía cubrir el comercio.
Además, las denominaciones debían ser muy bajas, solo hasta billetes de cien. Se hicieron los billetes de dos reales, pero no duraron mucho tiempo porque la gente comenzó a desconfiar, debido a que estaba acostumbrada a su dinero “sonante y tocante”, que era el metal. Poco a poco, el Gobierno se dio cuenta de eso y los recogió con otro documento de respaldo, un pagaré.

¿Qué se podía comprar uno con dos reales?

Un mercado para un día, creo.
En 1814 se hizo otra edición de nuevos billetes con mayor seguridad, pero tampoco funcionó. La gente estaba habituada a recibir monedas de oro y plata o, en su defecto, de bronce. Pero desconfiaban del papel moneda. Y había el problema de que ya estaba circulando bastante plata.

¿Y qué sigue luego?

Viene la campaña libertadora, entonces luego llega Simón Bolívar con su tropa y aparece una escasez de dinero también, y Bolívar se inventa el vale de Angostura. Es el primer vale que circula entre sus soldados como billete en la época republicana. Y, efectivamente, le rindió hasta más o menos 1823-1824, cuando comenzaron a falsificarlos y les tocó recogerlo.

Pena de muerte al que lo falsificare y al que no lo recibiere paga el duplo


¿Desde ese momento hay falsificación?

La falsificación viene desde los primeros billetes. El primer billete dice en un ladito: ‘Pena de muerte al que lo falsificare y al que no lo recibiere paga el duplo’, porque la gente era apática a recibirlos.

En 1819, Bolívar hizo un segundo intento. Parece que hubo en Angostura un comerciante o un propulsor de una litografía de Estados Unidos que producía billetes. Les mostraron modelos, y la historia dice que Santander se opuso a la emisión porque decían la palabra ‘Bolívar’, de modo que no salieron al mercado. Quedaron solo como esqueletos.

¿Entonces qué vino a continuación?

De ahí hay un vacío enorme hasta 1852-1853, del que no tenemos mucho conocimiento. En ese periodo nacen las Oficinas de Crédito Nacional, que se encargaban de hacer vales, bonos, deudas pagaderas, una serie de documentos que le servían al Gobierno para financiarse.

Al llegar 1853, cuando se expide el decreto de la libertad de esclavos, se emitieron billetes de manumisión, que servían para comprar la libertad de los humanos.

¿Podría explicarnos esto? Uno piensa que el Gobierno ordenaba que fueran liberados los esclavos y ya... los soltaban.

No, porque los hacendados que tenían esclavos habían invertido un capital en ellos, así que el Gobierno tenía que comprar su libertad, para abolir la esclavitud definitivamente. Adicionalmente, cuando el esclavo era pago, el esclavo liberado le suplicaba a su amo que le permitiera permanecer en su finca, porque eran muy pobres y no tenían a dónde ir, ni dónde comer, ni dónde vivir ni de qué derivar su sustento.

Posteriormente, también se emitieron papeles para el pago de la deuda de Mackintosh.

¿Qué era la deuda de Mackintosh?

James Mackintosh era una persona muy adinerada en Inglaterra y prestó dineros al Gobierno de la incipiente nueva república a unos altos intereses. Fue una deuda ordenada por Simón Bolívar, y hacia 1854-56, por el incumplimiento en el pago de ese préstamo, los ingleses estuvieron a punto de invadir a Cartagena. Mandaron soldados, y fueron los mosquitos los que se encargaron de lograr que se fueran, pues se enfermaron muchos y finalmente no atacaron la ciudad.

Más adelante, Tomás Cipriano de Mosquera, en 1863-1864, y Rafael Núñez, un buen economista, tesorero general, dan auge a la banca privada. Entonces llega el Banco Londres-México, y Suramérica y empieza la emisión de billetes en bancos privados. El Estado también emitía. Fueron unos billetes hermosos, buena litografía, buena seguridad, buen respaldo económico.

Y en 1872, el Estado abrió las puertas a que todos los bancos que tuvieran respaldo económico emitieran. Y empezaron el Banco de Bogotá, el Banco de Cundinamarca, el Banco de Zipaquirá... Todos los bancos regionales, más o menos 54 bancos del momento, comenzaron a emitir dinero. Y, como si fuera poco, en 1851 se crea el Banco Nacional de la República de Colombia, y empieza a emitir también.

Fue una mezcolanza de dineros por un lado y por otro. Para que un billete del Banco de Zipaquirá circulara en Bogotá tocaba hacer un convenio. Si era del Banco del Cauca, había que hacer otro convenio. Era una situación incontrolable. Entonces, en 1886, Rafael Núñez prohibió la emisión de dinero por bancos particulares y unificó. Porque además en muchas fincas y haciendas lejanas, de personas adineradas, habían comenzado a emitir bonos de papel moneda, con un sistema de pagos a los trabajadores que se convirtió de nuevo en una forma de esclavitud de los trabajadores, que debían comprarles a los mismos finqueros con esos bonos.

¿Y cuándo nace el peso?

Ahí fue cuando nació el peso como patrón de moneda en Colombia, que unifica en un solo banco la emisión de billetes. Se dieron herramientas al Banco Central para que emitiera, y se convirtió en el banco de todos los bancos. Pero vinieron las guerras, dobles emisiones, emisiones clandestinas, se formó un desorden completo y se ordenó su liquidación. En 1895 todavía estaba vivo, y para la guerra de los Mil Días aún continuaba emitiendo. Hubo una depresión económica terrible, una inflación imparable, y se nos separó Panamá.

FRANCISCO CELIS ALBÁN
Editor EL TIEMPO

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