Coldplay se despidió con música de Soda Stereo, en Buenos Aires

Coldplay se despidió con música de Soda Stereo, en Buenos Aires

La banda británica de rock cerró su histórico concierto con ‘De música ligera’.

Coldplay se despidió con música de Soda Stereo, en Buenos AiresLa banda cantó la icónica canción 'De música ligera'.
Dirario La Nación (Coldplay)

LA NACION / Santiago Hafford

15 de noviembre 2017 , 08:41 a.m.

"Gracias totales", dijo Chris Martin, recordando la frase final de la despedida de Soda Stereo. Fue uno de los grandes momentos de la noche. Coldplay terminando su gira mundial en la Argentina tocando ‘De música ligera’ y además recreando un momento histórico con sabor a ‘deja vu’ para las 45 mil personas que llenaron el estadio Único de La Plata.  El grupo británico cerró su tour A Head Full of Dreams, en el mismo estadio donde lo abrió en abril de 2016. Fue casi la misma lista de temas, los mismos fuegos de artificio, papelitos de colores, fuego, globos y nubes de colores, aunque este concierto tuvo un condimento más argentino.

No sólo homenajearon a Soda Stereo, sino que también en la canción Everygrow recordaron a los cinco amigos argentinos que estando de vacaciones en Nueva York murieron víctimas de un atentado: "Vamos a enviarles una oración y mucho amor", dijo el cantante antes de empezar con la canción. Luego en un plan más distendido hasta se animaron a estrenar por primera y quizás por última vez -como se río el propio cantante de la banda- un tango llamado "Amor Argentina". Fue el primero de los shows de cierre de gira. Esta noche, Coldplay se despide de la Argentina y de este tour.

Les vamos a dar el mejor concierto del mundo. Nos sentimos como una familia con vos. ¿Están listos ahora para cantar?.

Chris Martin luchó toda la noche con su castellano forzado. Sin embargo, el líder de la banda lanzaba latiguillos en español que cautivaban al público: "Les vamos a dar el mejor concierto del mundo", "Nos sentimos como una familia con vos", "'¿Están listos ahora para cantar?". El grupo no llegó agotado a este final de gira, sino todo lo contrario. Apoyado en sus hits Coldplay sabe como reciclarse y armar la misma celebración musical en loop con ese espíritu descontrolado de una fiesta de casamiento. Para eso armaron de principio a fin, un recorrido por temas icónicos del grupo. Abrieron el show con el tema que le dio nombre al disco y concluyeron con Up&up. Esas canciones amplificadas por el estadio, desde Yellow a Clocks into the midgnight se completaron con la gente y un estadio haciendo los coros o cantando el estribillo del tema junto a la banda.

Por momentos al show se convertía en una Creamfields del pop en la versión remix de Paradise, Hym for the weekend, "Viva la vida" y AOAL, donde explotan los colores de las pantallas. Con el hit Charlie Brown, el grupo ofreció su faceta más multicolor que se multiplicó en las miles de pulseras que brillaron en la oscuridad del estadio. El efecto fue un mar de luz titilante. Pero también Chris Martin y el grupo, trabajaron con un tono épico en sus canciones que rememoró a las plegarias del gospel o canciones circulares que remiten al baile sagrado de los derviches. Hasta aprovechó para tirarse sobre el escenario y cantar con la mirada perdida en el cielo donde miles de estrellas (las pulseras) lo rodeaban. En ocasiones parecía un pastor levantando el brazo y haciendo cantar a sus feligreses como en un coro de iglesia. "¿Todo el mundo listo ahora? ¡Vamos todos!" y empezaba a cantar "Viva la vida". Ya no era un coro de iglesia, sino de cancha lo que retumbaba de forma circular en el estadio.

Coldplay iba de la gran escala a la pequeña al utilizar un escenario que estaba en la otra punta del tablado principal. Allí, los cuatro músicos que estaban a pocos metros de sus seguidores -casi los podían tocar con las manos- tocaron una versión original de In my place con el baterista como cantante. Allí apareció nuevamente el gesto gregoriano de cantar todos al unísono provocando una vibración distinta en el ambiente. Y luego se despacharon con una especie de tango dedicado a la gira que los trajo al país. También se animaron a copiarse de Mick Jagger y arengar al público con el "Olé olé olé". Con temas que son clásicos de su repertorio como A sky full of stars los británicos ya se sentían locales. El guitarrista terminó con la bandera argentina rodeando su cuello como una bufanda y Martin saltando con otra bandera colgada en el pantalón. Todo parecía un deja vú, como en el primer concierto, pero el espíritu de estos músicos ya cambió. Antes querían conquistar con su música a un país. Ahora en este final de gira terminaron conquistados por su público y su cultura.

Diario LA NACIÓN, de Buenos Aires
Miembros del Grupo Diarios de las Américas (GDA)

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA